"No tomo decisiones políticas de acuerdo a la coyuntura"
A solas con La Tecla, el Gobernador analiza la coyuntura política y asegura que el futuro lo encontrará donde la Presidenta lo necesite. ”En los momentos más difíciles es cuando más pongo el hombro”, dice. Además, la conducción del PJ, elogios a la oposición provincial y las obras del último tramo de gestión
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La sala de música de la residencia oficial se ofrece amplia con su estilo señorial, finamente decorada por la dama que acompaña en la vida al caballero. Es el lugar propicio para la primera entrevista (sin contar las declaraciones ocasionales o enviadas por su equipo de prensa) que el gobernador Daniel Scioli concede después de un acontecimiento signado a modificar en buena parte el presente y el futuro de la política nacional.
Tras la muerte de Néstor Kirchner la incertidumbre ganó un escenario donde también marcaron fuerte presencia las conjeturas sobre el destino del mandatario bonaerense. En esta entrevista exclusiva con La Tecla, Scioli pone paños fríos a un momento candente.
Asegura tener certeza de su norte, pero esquiva cualquier especulación acerca del futuro político. Pide “respetar los tiempos y el dolor de la Presidenta”, y asegura que no se deben esperar de él definiciones políticas en esta coyuntura.
En definitiva, un Scioli auténtico, esperanzado como el verde de las paredes que lo rodean, menos audaz que los desnudos en óleo del entorno, y melancólico cuando habla de Kirchner y de cómo forjó la relación con él.
-¿Qué sintió cuando se enteró del fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner?
-Lo tomé con sorpresa, con angustia, con dolor, con el recuerdo, con compromiso, con responsabilidad. Aprendí mucho de él. Tuve una extraordinaria experiencia a su lado. Tengo un gran sentimiento de gratitud por la confianza que me depositó en su momento para ser su vicepresidente y luego el respaldo que recibí cuando impulsó mi candidatura como Gobernador.
-¿En qué circunstancias lo conoció?
-Yo era secretario de Turismo y Deporte. Era el 13 de enero de 2002, día de mi cumpleaños, y decidimos pasar esa fecha con Lorena y Karina en Calafate. Llegamos y estaba el secretario de Turismo santacruceño, Enrique Meyer, que nos dijo: “La doctora los está esperando”, en referencia a mi entonces compañera del Congreso, Cristina. Ahí nos presentó a Néstor, y fueron los dos muy amables. Nos hicieron pasar un día inolvidable, de recorrida, comimos cordero patagónico y tuve mi cena de cumpleaños. Fueron tan generosos con nosotros que, para retribuir la atención, más adelante los invité a una cena en mi casa del Abasto.
-¿Cuál es el momento que recuerda con más cariño de su relación con él?
-Sus convicciones, su confianza en todo lo que encaraba, el entusiasmo. Era muy entusiasta con respecto al futuro de Argentina. Confiaba en el pueblo.
-¿Qué le pidió la Presidenta en los encuentros que tuvo recientemente?
-Este es un trabajo en equipo. Este es un proyecto colectivo y, a diferencia de otros espacios políticos, tiene una articulación, una distribución de roles y responsabilidades. Mi responsabilidad dentro de este equipo es gobernar la Provincia. Trato de hacer las cosas lo mejor posible para lograr que esta provincia crezca y progrese.
-Se habla mucho de quién tomará la posta. Se dice que Aníbal Fernández manejará lo político y Julio De Vido lo económico. ¿Cree que será así?
-Creo que la Presidenta distribuye distintas responsabilidades; ella decidirá la dinámica del funcionamiento del Gobierno con los ministros, secretarios y demás funcionarios.
-¿Le pidió que contribuya en la relación política con intendentes y legisladores provinciales?
-No se habló de eso. Parte de los cambios que hemos hecho en la Provincia son porque el Gobierno nacional llega directamente a los municipios. Incluso llega más rápido. Esto es bueno, porque el éxito de la Provincia depende de que cada municipio prospere y crezca. Cuando uno repasa los avances de estos años, ve que se dieron en el marco de la articulación entre la Nación, la Provincia y los municipios, y también en la articulación entre lo público y lo privado.
Pronunciamientos postergados
-¿Qué rol puede adquirir de ahora en más Máximo Kirchner?
-Eso es muy personal. No soy quién para andar opinando o haciendo evaluaciones de ese tipo. Sería una falta de respeto.
-¿Cree que Cristina debe ser la candidata a Presidenta en 2011?
-Me parece que hay que respetar sus tiempos, el dolor. Ella hará una evaluación y se irán definiendo las cosas.
-¿Cómo toma que algunos intendentes le pidan a usted que se pronuncie en tal sentido?
-Lo entiendo. Agradezco la gran cantidad de muestras de apoyo y de acompañamiento. Todos saben, porque lo he demostrado a lo largo de estos ocho años, que a la hora de la verdad estoy donde más pueda ayudar, trabajar y sumar. Estaré donde me necesite el proyecto.
-¿Le molestó que Juan José Mussi le pidiera que se pronunciara públicamente en favor de la reelección de Cristina?
-No. Al contrario. Tengo un gran afecto y respeto por él. Es un intendente extraordinario y un gran hacedor.
-Dice que estará donde la Presidenta y el proyecto lo necesiten. ¿Y si lo necesitaran para la vicepresidencia?
-(Interrumpe) No quiero entrar en conjeturas electorales porque no me parece el momento. Hay que ser respetuoso de los tiempos de ella, del dolor, y poner toda la dedicación y el empeño en la gestión y en el trabajo cotidiano.
-¿Pero hay un límite para su carrera política?
-Yo, a lo largo de todos estos años siempre hice una evaluación de dónde podía ser útil, dónde me tenía confianza para hacer un buen trabajo. Así fui tomando decisiones. Me la jugué por este proyecto en 2003, cuando pocos creían y muchos decían que me estaba suicidando políticamente. En los momentos más difíciles y más complejos fue cuando más puse el hombro. Se contó siempre con mi responsabilidad y mi acompañamiento institucional. No ando tomando decisiones políticas de acuerdo a la coyuntura, conveniencia u oportunidad, sino de acuerdo al pasado, al presente y al futuro. Además, soy agradecido. Trabajo en la responsabilidad actual que tengo y trato siempre de tomar aquella posición que creo que a la larga será mejor para el país.
-¿Sigue siendo marzo el mes de las definiciones?
-Los tiempos de las definiciones los irá marcando la agenda electoral. Si tenés la elección general en octubre y antes están las internas, hay que hacer la cuenta para atrás, y da esa fecha. Entiendo que algunos estén apurados, pero la ansiedad nuestra está en el trabajo cotidiano.
-Más allá de eso, ¿sigue pensando en la posibilidad de reelegir en la Provincia?
-La Constitución es muy sabia cuando a un gobernador le da la oportunidad de gobernar por cuatro años más. Se evalúa que en los primeros cuatro se puede mostrar una tendencia y en los otros cuatro se puede completar una obra y un trabajo que se inició. Tenemos una provincia desendeudada, ordenada, con puestos de trabajo, obras públicas, escuelas, hospitales, cloacas, agua potable, asfalto, vivienda. Falta, pero falta menos. Eso es lo que contempla la Constitución: que haya un tiempo para completar el trabajo si la tendencia es buena y si la ciudadanía da el respaldo. Nuestro trabajo en la Provincia sintetiza la continuidad del cambio hacia la descentralización. Más allá de cómo se definan las candidaturas, hablo de las ideas que dan contenido a los próximos años. Estamos pensando una Provincia más descentralizada, con gobiernos más cercanos a los problemas, donde las decisiones se tomen más cerca de los ciudadanos. Un concepto moderno de gobierno y menos burocrático. Están dadas las condiciones para que nuestra provincia se pueda repensar. Como en su momento hicimos la reforma fiscal, que permitió ser la provincia que más recursos genuinos tiene en el total de su presupuesto, queremos que se puedan optimizar los recursos financieros con especial dedicación para el interior.
-¿Qué opinan los intendentes?
-Nosotros ya estamos descentralizando y avanzando con cada área. La descentralización busca fortalecer el municipalismo, y así fue desde el primer día de gestión.
-Pero los intendentes están acostumbrados a venir a pedir directamente a La Plata.
-Eso no va a cambiar. Pero yo quiero acercarles el gobierno.
PJ nacional
-El Partido Justicialista nacional creó una comisión de discusión de la ley de Coparticipación, pero sólo se juntó algunas veces. ¿Usted dará impulso a esa comisión?
-Lo hablaré con la Presidenta cuando llegue el momento.
-¿Tiene que ser ella la conductora del PJ nacional?
-Quien tiene la conducción política y, como consecuencia de ello, la conducción del partido, es la Presidenta, más allá de las autoridades que tenga el partido. Ella es quien conduce la mayor responsabilidad del Ejecutivo nacional en un gobierno peronista. El PJ es el partido del Gobierno, y el Gobierno también es el que gobierna al partido.
-¿Cree que debería haber colectoras?
-La estrategia electoral se definirá en su momento. Se trata de ir explicándole a la gente cómo sigue esto para adelante. El peronismo siempre fue un partido frentista. Evidentemente, en este espacio confluyen muchos sectores. Se irán viendo los mecanismos para sumar. Los intendentes peronistas están haciendo un gran trabajo. Y los vecinalistas también están colaborando en esto. También entre los intendentes radicales hay muy buenos. Lo que quiero decir es que hoy confluyen intendentes peronistas y vecinalistas, y algunos otros con algún perfil independiente de origen radical que quieren ser parte de la propuesta electoral del oficialismo.
-Eso dependerá mucho de la reglamentación de la ley de Internas Abiertas, que se ha demorado ¿Por qué esa demora?
-Porque no hay apuro.
-¿Y por qué no hay apuro?
-Porque los tiempos… Falta, todavía.
-¿A quién ve más cerca de volver al peronismo oficialista?
-Creo que las internas abiertas pueden ser el gran ordenador para todos los partidos. Allí es donde democráticamente se resuelven las diferencias.
-Empieza a haber versiones de que no habrá internas abiertas. ¿Usted considera que sí?
-La verdad es que hay una ley vigente. Lo que dijo el ministro del Interior (Florencio Randazzo) es que habrá elecciones internas. Hay una ley vigente. No sé si las circunstancias cambiarán, no lo sé. No estoy siguiendo ese tema como una prioridad, porque todavía falta mucho tiempo. La última información que tengo, que es pública, es que el Gobierno está trabajando en la reglamentación.
-Antes de reglamentar la ley de Internas de la provincia de Buenos Aires, ¿puede haber un reenvío a la Legislatura para hacerle algunas modificaciones?
-Lo hablaré con la Presidenta, en el supuesto caso que haya una necesidad de ese tipo, que no sé cuál puede llegar a ser. Hoy la Provincia articula con la Nación, y esto que se ve en la gestión se tiene que plasmar en la propuesta electoral. Que la Provincia haya avanzado es parte de la solución de los problemas de la Nación, no parte de los históricos problemas. Esta provincia está creciendo por las políticas nacionales, esto es un cambio que no puede tener vuelta atrás. Se terminó la época de la Provincia aislada, encerrada en sus conflictos. Buenos Aires hoy es una provincia que sale al mundo, que
trabaja con otras provincias, que trabaja mancomunadamente con la Nación, que trabaja codo a codo con los municipios. Se tiene muy en claro hacia dónde vamos.
-La pregunta es porque usted habló de los vecinalistas, y una de las dificultades de la ley de Internas es encontrar el resquicio para que ellos puedan entrar en la misma boleta.
-En su momento se hablará respecto de la ingeniería electoral. La prioridad hoy pasa por otro lado.