Mar del Plata cerró un fin de semana largo con balances preocupantes
Con una ocupación hotelera que apenas superó el 25 por ciento y una marcada caída del consumo, el sector comercial y turístico enciende las alarmas de cara a las vacaciones de invierno. El rol del EMTURyC comandado por Diego Juárez queda, una vez más, en el centro del debate político.
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El balance del reciente fin de semana largo, que se extendió desde el jueves 9 de julio hasta hoy, domingo 12 de julio, dejó un panorama de profunda inquietud en Mar del Plata. La fisonomía de la principal ciudad turística de la provincia de Buenos Aires reflejó una realidad compleja: las calles y los establecimientos comerciales mostraron un movimiento considerablemente menor al esperado para una fecha de estas características. La ocupación hotelera, que se ubicó apenas por encima del 25 por ciento, activó de inmediato las señales de alerta entre los empresarios del sector, quienes observan con temor la profundización de un escenario recesivo que parece no encontrar piso.
Este estancamiento de la actividad no se limita a la hotelería, sino que impacta de manera directa en toda la cadena del sector gastronómico, del entretenimiento y del comercio minorista. Los datos estadísticos recientes respaldan la preocupación del empresariado local. Según el último informe de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP), las ventas minoristas sufrieron un descenso del 5,7 por ciento en junio con respecto al mismo mes del año pasado. Este indicador no hace más que profundizar una tendencia negativa que ya se había manifestado con fuerza durante los meses de abril y mayo, consolidando un trimestre de retracción del consumo que asfixia a los comercios de la ciudad.
La preocupación actual contrasta de manera notable con el comportamiento registrado en el anteúltimo fin de semana largo de junio. En aquella oportunidad, Mar del Plata había recibido a 57.851 turistas, una cifra que representó un crecimiento del 2,3 por ciento en comparación con el mismo período de 2025 y que había inyectado una dosis de moderado optimismo en el mercado local. Sin embargo, el brusco freno experimentado durante estos cuatro días de julio borró aquellas expectativas favorables y reconfiguró el escenario, instalando un clima de ansiedad ante la inminencia del receso invernal.
En este contexto de fragilidad económica, las miradas del arco político y empresarial se posaron sobre la conducción del Ente Municipal de Turismo y Cultura (EMTURyC), encabezado por Diego Juárez. Desde diversos sectores de la oposición y de las propias cámaras comerciales locales se cuestiona la falta de una planificación estratégica adecuada para enfrentar la temporada baja. El argumento principal de las críticas sostiene que, más allá de los factores macroeconómicos que afectan a todo el país, la ciudad carece de políticas turísticas claras que logren posicionar de manera atractiva y competitiva a Mar del Plata en el mapa nacional de destinos invernales.
La proximidad de las vacaciones de invierno, cuyo inicio está pautado para el próximo lunes 20 de julio, añade una presión adicional a la coyuntura política y social de la comuna. La incertidumbre sobre el comportamiento del mercado genera interrogantes recurrentes en los ámbitos de decisión: cuántos visitantes efectivamente arribarán a la ciudad en las próximas dos semanas y cuál será el nivel de gasto real que dejarán en la economía local. El fenómeno de las estadías cada vez más cortas y la fuerte dependencia de los factores climáticos terminan por configurar un mapa de alta imprevisibilidad para los operadores turísticos. Las próximas semanas serán determinantes, ya que el resultado del receso de invierno funcionará como el termómetro definitivo para proyectar las expectativas de la recta final del año hacia la temporada estival.