26 de abril de 2026
NúMEROS ROJOS
Buenos Aires siente el recorte de fondos nacionales: perdió $14,1 billones en dos años
Un informe del IARAF reveló que las transferencias automáticas y discrecionales a las provincias cayeron US$18.000 millones entre 2024 y 2026. El territorio bonaerense concentró la mayor pérdida del país.

Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), entre enero de 2024 y febrero de 2026 las transferencias nacionales automáticas y no automáticas enviadas a las provincias registraron una caída acumulada equivalente a US$18.000 millones. Mientras algunas absorbieron recortes más moderados, otras quedaron especialmente expuestas por su dependencia de los recursos federales. Buenos Aires aparece como el caso más significativo por volumen y peso político.
El estudio distingue dos tipos de envíos nacionales. Por un lado, las transferencias automáticas, ligadas a la coparticipación y a impuestos compartidos; por otro, las no automáticas, que dependen de decisiones discrecionales del Gobierno nacional para financiar obras, programas o asistencia extraordinaria. En conjunto, las 23 provincias perdieron alrededor de $36 billones a valores constantes de febrero de 2026. El 57% de esa baja se explicó por menores transferencias discrecionales y el 43% restante por una menor recaudación tributaria que redujo la masa coparticipable.
Dentro de ese escenario, la provincia de Buenos Aires fue la más afectada en términos absolutos. El distrito acumuló una pérdida de $14,1 billones entre ambos mecanismos de financiamiento, muy por encima del resto del país. Santa Fe y Córdoba aparecen detrás, aunque a una distancia considerable, con caídas de $2,5 billones y $2,1 billones respectivamente.
La mayor parte del golpe en Buenos Aires provino de las transferencias no automáticas. Según el informe, la provincia dejó de recibir $10,5 billones en envíos discrecionales respecto del promedio mensual de 2023, convirtiéndose en el distrito con el mayor recorte en ese rubro. Esto incluye fondos vinculados a infraestructura, programas específicos y asistencia financiera extraordinaria.
A esto se sumó una caída de $3,5 billones en transferencias automáticas, es decir, en fondos asociados a la coparticipación y otros impuestos compartidos. A diferencia de las partidas discrecionales, esta baja no responde a una decisión directa de recorte sino al desempeño de la recaudación nacional. La menor entrada de IVA y Ganancias, junto con cambios tributarios aplicados durante el período, redujo el dinero disponible para distribuir entre las provincias.
Si se observa el impacto por habitante, el ajuste también deja diferencias marcadas. A nivel nacional, la reducción de recursos equivale a un aporte promedio de $765.264 por argentino. Aunque en términos per cápita Buenos Aires no figura entre las provincias más perjudicadas —debido a su gran cantidad de habitantes—, el volumen total perdido la ubica en el centro del debate sobre el federalismo fiscal y el reparto de recursos.