La Tecla
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El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, confirmó que distintos intendentes comenzaron a presionar para que la totalidad de los fondos del Fondo de Fortalecimiento de la Inversión Municipal sea de libre disponibilidad, en medio de la crisis de recursos que atraviesan los distritos.
El eje del reclamo apunta al 30% de los fondos que actualmente está condicionado a programas específicos en áreas como infraestructura, transporte y cultura. Hoy, solo el 70% se distribuye automáticamente entre los municipios a través del Coeficiente Único de Distribución (CUD).
Es que, de acuerdo a la normativa incluida en la Ley de Endeudamiento, el 30% del dinero del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal, obtenido del 8% de la toma de deuda, debe estar bajo el control de la Comisión Bicameral de Seguimiento, Fiscalización y Control (Ley N° 14.812).
“Es no entender la realidad por la que atravesamos los municipios. Necesitamos fondos para asegurar el pago de sueldos y aguinaldos, lo de las obras en este contexto es secundario”, lanzó un alcalde de la UCR días atrás.
Bianco explicó que esa limitación no responde a una decisión del Ejecutivo, sino a una definición de la Legislatura. “La propuesta original del gobierno era que el 100% se repartiera por CUD”, señaló, pero aclaró que durante el tratamiento parlamentario se introdujo la modificación que fijó el esquema actual.
En ese sentido, el funcionario fue categórico respecto a los límites del Ejecutivo: “Nosotros no podemos modificar lo que está determinado por ley. Tenemos que cumplirla”. De esta manera, descartó cualquier posibilidad de avanzar por vía administrativa o decreto.
El planteo, sin embargo, ya llegó formalmente al gobierno provincial. Bianco reveló que mantuvo una reunión con representantes del Foro de Intendentes radicales, quienes impulsan la flexibilización del fondo para poder disponer libremente de esos recursos en un contexto de caída de ingresos.
Lejos de rechazar la iniciativa, el ministro abrió la puerta a una eventual modificación, pero con una condición clave: “No tenemos ningún problema en que el 100% sea distribuido por CUD, pero eso lo tiene que resolver la Legislatura”.
De este modo, el gobierno bonaerense buscó correrse del centro del conflicto y trasladar la discusión al ámbito legislativo, donde debería impulsarse una reforma de la ley vigente si prospera el reclamo de los intendentes.
El trasfondo es fiscal. Con municipios cada vez más dependientes de la coparticipación y con menos margen para generar recursos propios, la posibilidad de contar con fondos de libre disponibilidad se volvió un punto crítico en la gestión local.
Así, la disputa por el 30% del fondo no solo refleja una discusión técnica sobre la asignación de recursos, sino también una pulseada política en la que los intendentes buscan mayor autonomía financiera en un escenario económico cada vez más restrictivo.