Argentina
Miércoles, 6 julio 2022
POLEMICA
17 de mayo de 2022

AMBA vs. interior: el paro de transporte reflotó la polémica por la distribución de subsidios

La UTA lleva adelante una medida de fuerza en el interior de la Provincia y el país, pero no afecta al AMBA. Bronca de intendentes y gobernadores.

AMBA vs. interior: el paro de transporte reflotó la polémica por la distribución de subsidios - La Tecla

El paro de transportes anunciado por la UTA para el interior de la Provincia y el país reflotó la disputa por el pago de subsidios de parte del Estado nacional. Es que la medida de fuerza no afecta al AMBA, donde el Ejecutivo envía una importante cantidad de recursos.

Quienes salieron con los tapones de punta fueron los gobernadores de San Juan, Salta, Córdoba y Chubut, que cuestionaron el reparto de dinero en detrimento de sus provincias, asi como municipios del interior bonaerense, que pagan boletos muy superiores.

En este sentido, Guillermo Montenegro, intendente de Mar del Plata destacó una serie de cuestiones: “La primera es la importancia de encontrar una alternativa a la forma de reclamar, sobre todo cuando se trata de un servicio público. Porque 72 horas sin colectivos es tomar a los vecinos de rehenes, principalmente a los que laburan”.

“Por otro lado, este paro deja en evidencia una vez más la gran diferencia que existe entre el AMBA y el interior en cuanto a los subsidios que recibe el servicio de transporte de pasajeros. Ya lo vengo planteando desde que asumí: esa discriminación hace que el boleto en las ciudades del interior salga hasta 5 veces más que en el conurbano”, añadió. 

“Para que se entienda: los pasajeros del interior del país cubren con su boleto más del 70% de los costos del sistema, siendo que en el conurbano solo cubren el 20%. Necesitamos urgente que se equipare esta diferencia para que exista una distribución más justa de los subsidios y los vecinos no sean perjudicados por esta discriminación”, cerró.

En el Área Metropolitana de Buenos Aires, el servicio de colectivos se mantiene dentro de la órbita del Estado Nacional, que es el que lo regula, fija los niveles tarifarios y desde mediados de 2012 cuenta con un subsidio variable. Los colectivos que transitan, tanto dentro de Capital Federal como entre CABA y la provincia de Buenos Aires, son de jurisdicción nacional y cuentan con un boleto mínimo de $18, costo  significativamente menor al de otras ciudades del país. 

En este contexto, los primeros días de febrero los intendentes de las ciudades de Córdoba, Santa Fe y Rosario,  pidieron al Gobierno Nacional la creación de un boleto federal para equiparar los valores. 

En respuesta, desde el Ministerio de Transporte revelaron la intención de transferir a la Ciudad de Buenos Aires el costo de los subsidios de las 32 líneas de colectivos que circulan solo dentro de CABA. 

Según pudo saber La Tecla de fuentes oficiales, el año pasado, la Administración Nacional destinó $15.000 millones en subsidios a estas líneas. El número que se estipula para 2022 es un piso de $20,7 mil millones a valores de hoy, entre compensaciones y subsidios al gasoil. A eso se le podrían sumar unos $3.300 millones a modo de aporte extra, teniendo en cuenta dos posibles actualizaciones de costos en el año, pero sin considerar aumentos de tarifas.

Ahora bien, este mismo escenario se traduce puertas adentro de la provincia de Buenos Aires que, en sí misma, funciona y tiene características similares a un país. Mientras las demás provincias se quejan por el trato diferencial que reciben con respecto al AMBA, en territorio bonaerense son los municipios del interior los que se quejan del Gran Buenos Aires. 

Bahía Blanca, Azul, Mar del Plata, Olavarría y otros municipios abonan hasta tres veces más que el boleto en la zona ambeña ¿Por qué? Básicamente, por la naturaleza de la región. Como se sabe, el AMBA funciona como un gran conglomerado en el que la Capital Federal y otros 40 municipios no distinguen fronteras. Uno está pegado al otro. Entonces, la tarifa es única porque la realidad es distinta a la del  interior y porque, además, es uno de los lugares más humildes del país. 

Asimismo, el AMBA cuenta con red SUBE, una herramienta que le permite al Estado calcular de manera exacta la recaudación y, con ello, el faltante que se necesita compensar. Por ejemplo, si el transporte del AMBA cuesta 100 millones de pesos, pero sólo recaudó 10 millones, el Estado tiene que poner los 90 millones que faltan. En el caso de CABA, los 90 millones los pone Nación, en su mayoría (entre el 60 y 70%), mientras que en el caso de la Provincia, los pone el Estado  bonaerense.
 
Esto no siempre fue así. La transferencia de los subsidios al transporte de Nación a Provincia se acordó entre María Eugenia Vidal y Mauricio Macri en medio de la negociación por la actualización del Fondo del Conurbano. 

A comienzos de 2020, tal como publicó este medio en su momento, la idea de Axel Kicillof era volver a pasar los subsidios a la órbita nacional. Devolverlos. Ahora, la dirección es contraria porque si el Gobierno nacional le pide a la Ciudad hacerse cargo de lo suyo, el reclamo de la Provincia ya no tiene lugar. Las  asimetrías, sin embargo, son notables. Mientras Capital pagaría $13 mil millones; la Provincia seguirá aportando $110 mil millones, siempre y cuando se mantenga la tarifa. Si se modifica el valor del boleto, el panorama cambia.

 

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