Argentina
Lunes, 27 junio 2022
INFORME ESPECIAL
6 de marzo de 2022

Programas sociales: ¿crisis o problema en puerta?

Desde el Gobierno nacional anunciaron, por un lado, la transformación de planes en trabajo formal y, por otro, que no se darían más altas. Desde Desarrollo Social definen esto como una "apuesta fuerte" de la gestión del Frente de Todos. Frente a esto, los movimientos sociales, oficialistas y opositores, expresaron sus posturas.

Dos declaraciones en el lapso de dos semanas dieron una pista de lo que será una posible línea política a seguir por parte del Gobierno nacional respecto a los programas sociales.

“Un verdadero Estado debe ser capaz de proteger a cada miembro de la comunidad. Pero debe hacerlo haciendo principal hincapié en la necesidad de incluir a todos y a todas al mundo del desarrollo integral. En buena medida, esto depende de la aplicación de políticas activas que pongan su eje en la producción y el empleo formal”, afirmó el presidente Alberto Fernández en el discurso del martes en el inicio de sesiones ordinarias en el Congreso nacional.

La otra declaración la pronunció una semana antes el ministro de Desarrollo Social de la Nación, Juan Zabaleta, señalando que “no va a haber más altas de planes sociales”, pero “tampoco va a haber ajuste”. 

“Estamos proponiendo aportar máquinas, herramientas e insumos para la producción para fortalecer a las cooperativas y generar trabajo", completó.

Con el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional sobrevolando, y pese a las reiteradas aclaraciones del gobierno del Frente de Todos de que no habrá un recorte en las políticas sociales, queda la incógnita sobre si habrá algún tipo de cambio en las formas o limitaciones.

Programas sociales: ¿crisis o problema en puerta?

“Me parece que hay una agenda, mucho más masiva, pero tiene que ver con el mismo paradigma de salir de la asistencia y pasar a un desarrollo productivo de la economía popular, que no solo tiene que ver con subsidios al ingreso, pero que el grueso pasa por el crédito, por acompañar y mejorar la productividad, cuestiones que el Presidente marcó”, afirmó Daniel Menéndez, coordinador nacional de Barrios de Pie, parte de los movimientos sociales que son afines a la gestión albertista.

Entre el estado y los beneficiarios de los programas, aparecen los movimientos sociales. Estas organizaciones mantienen posturas distintas con el Gobierno nacional. En la vereda de enfrente del Frente de Todos, el dirigente del Polo Obrero, Eduardo Belliboni, cargó contra los dichos del Presidente. “Una expresión de deseo en boca de un funcionario ejecutivo, no sirve para nada. El problema es que no hay un desarrollo económico en la Argentina que absorba la mano de obra necesaria para que la gente deje los planes”, protestó.

El Gobierno nacional tiene 86 programas sociales con diversos propósitos, que dependen del Ministerio de Desarrollo Social, según consigna la Guía de Planes Sociales del Sistema de Información, Evaluación y Monitoreo de Programas Sociales (SIEMPRO). 

La pandemia obligó a la gestión de Fernández a incrementar la cantidad de programas sociales y las consecuencias del coronavirus en la economía siguen latentes. En diálogo con La Tecla, el secretario de Articulación de Política Social del Ministerio de Desarrollo Social, Gustavo Aguilera, ratificó que "no hay más altas en el programa Potenciar Trabajo" y que el Presidente y la cartera que comanda Zabaleta tiene "una apuesta muy fuerte" en "generar empleo y de poder vincular los planes sociales con el trabajo, con el empleo formal". 

"Estamos orientando la inversión social en ese sentido: fortalecimos el programa de Banco de Máquinas, Herramientas e Insumos para la producción y el financiamiento a cooperativas para que los emprendimientos de la economía popular crezcan en escala y capacidad de producción", afirmó Aguilera.

El funcionario a su vez descartó que se avance en un recorte de planes. "No nos planteamos la política de inversión social de ese modo, sino cómo la inversión ayuda a la generación de trabajo y empleo", explicó.

Programas sociales: ¿crisis o problema en puerta?

Sin embargo, las organizaciones más cercanas al Gobierno consideran lejano el freno en las altas de programas que planteó el intendente de Hurlingham en uso de licencia.

“Tirar títulos que generalicen decisiones que son impracticables, no nos parece lo más conveniente. Yo no me imagino una Argentina con 19 millones de pobres sin planes sociales. Todos queremos una sociedad con pleno empleo, pero ni en Europa sucede esto. Por lo tanto, me parece que en el debate público se dicen cosas que son impracticables en la realidad”, afirmó en diálogo con La Tecla Gildo Onorato, secretario gremial de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) y dirigente del Movimiento Evita.

Los movimientos sociales se erigieron como actores dentro escenario político, independientemente de que se encuadren en el oficialismo o por fuera. Referentes de los sectores cercanos al Frente de Todos no se guardaron críticas, por ejemplo, al ministro de Economía, Martín Guzmán, o a Daniel Arroyo, que fue antecesor de Zabaleta y que tuvo que dejar la cartera por el desgaste.

El resto del año político y el desarrollo de la economía, que parece estar abandonando la pandemia pero que estará signada por el acuerdo del Gobierno con el FMI, dictaminará si las líneas de trabajo del oficialismo respecto a los programas sociales se podrán desarrollar.



Gustavo Aguilera (Secretario de Articulación de Política Social)
"Nos planteamos la política de inversión social cómo la generación de trabajo y empleo"


Programas sociales: ¿crisis o problema en puerta?

-El ministro Zabaleta dijo la semana pasada no iba a haber más altas de planes sociales ¿esto va a hacer así? 
No hay más altas en el programa Potenciar Trabajo. Hay una apuesta muy fuerte del Ministerio y por decisión del presidente Alberto Fernández y del titular de la cartera social, Juan Zabaleta, de generar empleo y de poder vincular los planes sociales con el trabajo, con el empleo formal. Estamos orientando la inversión social en ese sentido: fortalecimos el programa de Banco de Máquinas, Herramientas e Insumos para la producción y el financiamiento a cooperativas para que los emprendimientos de la economía popular crezcan en escala y capacidad de producción.
Estamos trabajando con los distintos sectores de la economía y la producción para transformar los planes sociales en empleo genuino. Fuimos avanzando con los cosecheros, gastronómicos, construcción y textiles. Eso fue el resultado de un diálogo con las empresas, los sindicatos y los sectores de la economía popular. Esta semana mantuve una reunión con funcionarios y funcionarias de Desarrollo Social y áreas de Producción de municipios del conurbano bonaerense para avanzar en la conformación de mesas productivas locales, donde se articule la transformación de planes en empleo.

- ¿Cómo responderían ante la demanda de movimientos sociales que piden más programas sociales?
Estamos llevando adelante una fuerte inversión social que permita ampliar los programas de capacitación en oficios; la masificación del microcrédito y la entrega de máquinas y herramientas a emprendedoras y emprendedores; y el financiamiento y la transferencia de tecnología para la economía social y las empresas recuperadas, con el objetivo de ayudarlas a crecer en escala.

- ¿Avanzarían en una reducción de la cantidad de planes?
No nos planteamos la política de inversión social de ese modo, sino cómo la inversión ayuda a la generación de trabajo y empleo.

- ¿Cómo está el vínculo entre Ministerio con los movimientos sociales?
Tenemos diálogo permanente con organizaciones sociales, iglesias, ONGs y todos los actores sociales con los que interactuamos. También con sindicatos y empresas porque estamos ocupándonos de acompañar la recuperación económica con generación de trabajo y empleo genuino. Podemos no estar de acuerdo en muchas cosas pero creo que coincidimos en que la salida de la Argentina es con trabajo y no con planes sociales.



Daniel Menéndez (Barrios de Pie)
“Hay una agenda que tiene que ver con una Argentina productiva”


Programas sociales: ¿crisis o problema en puerta?

-El Presidente anunció la intención de que los programas sociales pasen a ser trabajo formal ¿Es factible ese anuncio?
-El marco general es pasar de la política asistencial entendida como el que está excluido del mundo del trabajo y que tenga que ser subsidiado temporalmente hasta que el capitalismo recicle un proceso de crecimiento. 
En ese marco hay dos planos. Por un lado, el proceso de reactivación y crecimiento. Me parece que es el pasaje hacia el mercado formal del trabajo, que se da a partir de la obra pública y distintas áreas que han generado empleo en la Argentina y con un proceso de crecimiento que tenemos en vista; y, a partir de ahí, hacer acuerdos que permitan el puente hacia el empleo desde los que hoy están excluidos y forman parte del universo de los programas de empleo que sostiene el Gobierno. 
Por el otro lado, es el plano más masivo, es lo que tiene que ver con la economía popular. Nosotros tenemos claro que el proceso del capitalismo en su etapa actual, por su tecnificación genera menos empleo que se necesita, hay un sector de la sociedad que generó su trabajo por fuera del mercado formal. 
Me parece que ahí hay una agenda, mucho más masiva, pero tiene que ver con el mismo paradigma de salir de la asistencia y pasar a un desarrollo productivo de la economía popular, que no solo tiene que ver con subsidios al ingreso, que eso puede estar acompañado en algunos procesos productivos, pero que el grueso pasa por el crédito, por acompañar y mejorar la productividad, a través del acceso a maquinarias y a través de la cuestión fiscal con el monotributo productivo, cuestiones que el Presidente marcó en su discurso.

-Zabaleta dijo que no iba a haber más altas de planes sociales. ¿Va de la mano con lo que dijo Alberto sobre cambiar planes por empleo registrado?
-Y al desarrollo de la economía popular. Hay una agenda que tiene que ver con una Argentina productiva. Obviamente que en las perspectivas sobre lo que se asienta el pensamiento del Ministro tiene que ver con una Argentina que crece, que produce, donde más crece, que genera más posibilidades, hay más consumo y, naturalmente, el proceso no tiene que ver con la asistencia sino con impulsar la inclusión desde el mundo de la producción y el trabajo. 
Una economía que va para atrás, que está en crisis y tiene dificultades, sin dudas requiere una política social de asistencia, como sucedió con la pandemia. Una política social que sale de la pandemia y tiene niveles de crecimiento tiene que ver con otra política social que tiene que ver con la producción.



Gildo Onorato (UTEP-Movimiento Evita)
“Yo no me imagino una Argentina con 19 millones de pobres sin planes sociales”


Programas sociales: ¿crisis o problema en puerta?

-El Presidente anunció la intención de que los programas sociales pasen a ser trabajo formal ¿Es factible ese anuncio?
- Hay que diferenciar: la economía popular nuclea a 6 millones de habitantes, de los cuales un millón doscientas mil personas reciben programas sociales. De esos, hay tres grandes grupos: el de la pobreza estructural, que demanda un ingreso básico y mucho acompañamiento del estado; después, el sector que puede recuperar empleabilidad, y a esos tienen que estar apuntadas esta idea del Presidente, a los que hay que vincularlos con el sector privados y brindarles capacitación, eso es una minoría que recibe planes sociales; y por último, el núcleo de la economía popular, casi novecientos mil personas que cobran planes, que necesitan crédito no bancario, monotributo productivo, que anunció el Presidente en la asamblea, y sobre todas las cosas, fortalecimientos de los esquemas de producción. 
Por lo tanto, reducir el problema a transformar planes por empleo es una reducción que está lejana a los hechos concretos de la realidad.

-Zabaleta dijo que no iba a haber más altas de planes sociales. ¿Va de la mano con lo que dijo Alberto sobre cambiar planes por empleo registrado?
-Yo creo que es una medida imposible de implementar, no porque sea una cuestión presupuestaria, sino porque hay distintas problemáticas. Por ejemplo, quiebra una fábrica, ochenta trabajadores la recuperan y la ponen a producir. Necesitan un acompañamiento del estado esas personas. 
Por lo tanto, tirar títulos que generalicen decisiones que son impracticables, no nos parece lo más conveniente. Yo no me imagino una Argentina con 19 millones de pobres sin planes sociales. Todos queremos una sociedad con pleno empleo, pero ni en Europa sucede esto. Por lo tanto, me parece que en el debate público se dicen cosas que son impracticables en la realidad.



Eduardo Belliboni (Polo Obrero)
“Una expresión de deseo en boca de un funcionario ejecutivo, no sirve para nada”


Programas sociales: ¿crisis o problema en puerta?

- El Presidente dijo en su discurso de inicio de sesiones que iba a transformar programas sociales en empleo formal ¿qué opinión tiene sobre este anuncio, desde los movimientos sociales? ¿Es posible su materialización?
-Una expresión de deseo en boca de un funcionario ejecutivo, no sirve para nada. El problema es que no hay un desarrollo económico en la Argentina que absorba la mano de obra necesaria para que la gente deje los planes. Se está cayendo algunos de los trabajos eventuales que hace la gente por los bajos salarios. 
La gente que vive de changas tiene una situación de falta de trabajo, por que la gente tiene bajos ingresos y no está haciendo trabajos del estilo de contratar a un jardinero o hacer una pieza en el fondo.
Otra de las falacias que hay, y que dijo el Presidente, es que a la gente le falta capacitación. Ya lo había dicho Macri e inclusive armaron un programa de capacitación y formación, que mucha gente lo hizo, pero que si después no hay fuentes de trabajo, queda todo en palabras.
El Presidente mencionó dos aspectos de los programas sociales, que son los trabajos en los municipios y en las cooperativas. En esos casos lo que hay es precarización laboral. Entonces cuando dicen que no hay reforma laboral, es falso porque la hay de hecho.

- La semana anterior, Zabaleta dijo que no iba a haber más altas de planes sociales ¿qué opinión tiene de ese enuncio?
- Eso es una señal al FMI, que van a ajustar el gasto social. No es otra cosa. Hay mucha gente que está en una situación social determinada que debería recibir ayuda social del estado y que no la va a recibir, según el ministro. Sin embargo en el registro de la economía popular hay dos millones de personas en esa situación y hay solo un millón doscientos mil planes. Es decir que hay un millón seiscientos mil que están afuera del programa que deberían recibir por su condición social y por la ley.
Que diga que no se van a abrir los programas tiene que ver con la idea de un ajuste, porque si hay una necesidad, la gente debe ser atendida.