NOTA DE GRAFICA
22/06
Las dificultades y las claves electorales en el campo de Cristina
La imagen negativa de la expresidenta es alta, pero ella concentra su poder político en la Provincia, y eso la lleva a involucrarse en la campaña. Las dificultades de los gobiernos de Alberto y Kicillof también hacen que deba bajar al territorio. Qué suma y qué resta
Cristina Fernández tiene una preocupación que excede los límites cercanos de la elección legislativa de este año. “Ella teme que se socave su base de sustentación política”, confesó un peronista K con despacho en la Legislatura bonaerense. Esa base está en la Provincia, donde el piso electoral de la vicepresidenta no baja de los 30 puntos, aun cuando su imagen negativa está por encima del 50 por ciento en todos los sondeos. En su última aparición pública, en La Plata, dejó un mensaje que se leyó como recomendación para la oposición, pero fue también dirigido hacia dentro y a varios destinatarios. 

Hartazgo por la pandemia, inflación indomable, inseguridad en aumento e incertidumbre laboral son apenas algunos indicadores que alimentan una creciente percepción de la antipolítica, de la que muy pocos dirigentes parecen darse cuenta. Otros, como Cristina, advierten los movimientos antes de que el terremoto arrase, y por eso son líderes. Su prevalencia depende mucho de la provincia de Buenos Aires, y por ello es imposible imaginar la próxima campaña sin su mantra. 

“Cristina es la cancha del Frente de Todos, por eso siempre va a estar. El problema es que todos están acumulando de la base de ella, todos le hablan a la política y aplican el mismo discurso, y eso, en la campaña tiene que cambiar”, afirmó el mismo militante peronista. Además advirtió que “es necesario que Cristina le hable a ese kirchnerismo psicótico que solamente ordena ella y que en la Provincia son 30 puntos”. Mariel Fornoni, de la consultora Management & Fit, ratificó esa cifra al afirmar que “si bien es cierto que tiene una imagen negativa alta, cuenta con un piso electoral que no tiene nadie”. 

Fornoni analizó que la conveniencia de la participación en mayor o menor medida de la presidenta del Senado nacional dependerá también de los candidatos elegidos por el oficialismo y la oposición. “Si el candidato del otro lado da para polarizar, por ejemplo Carrió, probablemente esté Cristina más activa; si el candidato de la oposición es moderado, me parece que no es el mejor momento de ella para liderar la campaña en la Provincia, porque hoy es una de las que más imagen negativa tienen; incluso le va mejor a Alberto Fernández que a ella en términos de imagen”, dijo la analista. 



“Cristina va a estar siempre en la campaña, de una u otra manera. Es la vicepresidenta y es, por lo menos para muchos de nosotros, la conducción. Si uno ve las encuestas de la Provincia, para el electorado de nuestro espacio ella es una figura muy importante”, destacó la ministra de Gobierno bonaerense, Teresa García. Tanto la funcionaria como fuentes del Instituto Patria coincidieron en que todavía no hay un esquema de campaña ni se sabe cómo será la participación concreta de la vicepresidenta. “Es la figura política más importante de la Argentina en los últimos 15 años, por eso siempre va a estar; pero será ella quien decida cómo y cuándo participará”, remarcó un miembro de La Cámpora. 

Su visita a La Plata para estar en la inauguración de una obra en el hospital Sor María Ludovica disparó toda serie de especulaciones electoralistas, que desmintieron desde calle 6. “Cristina acompaña al Gobierno de la Provincia en algunos momentos, como lo ha hecho con el hospital de Niños, porque además ella tiene una pertenencia emocional con la ciudad de La Plata y acompaña en algunas cuestiones que hacen a la esencia de nuestra fuerza política, como es el caso de lo que sucedió en Las Flores el Día de la Memoria”, sostuvieron desde el entorno de Kicillof. 

“Cuando Axel le comentó lo del hospital, ella pidió coordinar las agendas para poder ir porque quiso estar ahí, no tiene nada que ver con la campaña”, afirmaron desde el Patria. Sin embargo, allí se vio una Cristina mesurada, más moderada que el Gobernador en el discurso, y con un mensaje que se leyó como una invitación de convivencia democrática hacia la oposición. “Dejemos la vacuna y la pandemia fuera de la disputa política”, pidió. 

La frase buscó más que persuadir a Juntos por el Cambio: fue, también, un mensaje interno. Para adentro de la militancia reafirmó, tácitamente, que Axel es ella y hay que bancarlo. A sus oídos llegan las quejas que desde distintos ámbitos hacen sobre los modos de conducción del Gobierno bonaerense, que, ensimismado en su teoría, suele chocar demasiado con los intendentes -que expresan su bronca en la Casa Rosada-, sigue sin abrir el juego a otros espacios del Frente y desconoce acuerdos que hacen difícil la convivencia con la oposición en la Legislatura.

Pese a todo, para la vicepresidenta, el alineamiento con el Gobernador no se negocia; al menos, por ahora. Sin embargo, en esa decena de palabras, Cristina incluyó un tirón de orejas para Kicillof y su gabinete. “Les dijo paren de pelearse y paren de hablar de la vacuna también a los nuestros”, reflexionó un dirigente kirchnerista con rango legislativo. Agregó: “Kicillof vive cagando a pedos a la gente. Para alguien que estuvo encerrado un año, no es bueno que venga un gobernante y te dé órdenes imperativamente”. 

Sobre las vacunas comienza a advertirse que la ciudadanía lo toma como un derecho adquirido, sin que el Estado deba esperar un reconocimiento extra. Mientras en la Provincia insisten en resaltar la épica de la campaña de vacunación hay quienes desde el mismo oficialismo empiezan a advertir que “la sociedad, una vez que se vacunó te va a reclamar trabajo, te va a reclamar comer, y después te va a reclamar poder irse de vacaciones; si nos quedamos solo con la vacuna, nos equivocamos”. Es una realidad reflejada en las encuestas cuando se le pregunta a la gente cuáles son sus principales preocupaciones. Como contrapartida se ve como un hecho de corrupción grave y contraproducente para el Gobierno lo sucedido con los vacunatorios VIP.



 Así como algunos le reclaman a Kicillof moderación y ponen como ejemplo los antecedentes de Cristina, que siempre en época electoral se muestra menos confrontativa y reprime la ira, también se ve con preocupación en el Frente de Todos la unanimidad discursiva del presente, que no estaba en 2019, cuando se formalizó la coalición y cada espacio se sumó desde su discurso e impronta. Hay quienes advierten que “se ha perdido la orientación hacia el sujeto político a quien se le habla”. 

En ese sentido, un armador del espacio K aseveró que “va a haber diferentes campañas, van a hablar todos, no puede ser solamente ella y su discurso, porque eso solo fideliza el voto propio” con ese sector que no reconoce otro liderazgo queel de la vicepresidenta. “Un error que se cometió en estos dos años es no dejar ser. Por ejemplo, Sergio Massa suma desde otro lugar, siendo cristinista no suma. En la campaña, si va Scioli hay que dejar que sea Scioli; si va Victoria (Tolosa Paz) debe ser ella y no una imitación; si Insaurralde se mete en la campaña tiene que ser el moderado que siempre fue”, remató. 

Respecto del rol de Massa y su espacio político, que ha perdido algunos adherentes desde que se alió con el kirchnerismo, una experimentada exlegisladora sostuvo que “él tiene un perfil determinado que suma al perfil del Frente de Todos. No hay que licuar los discursos y tener un discurso único, hay que tener la capacidad para mirar a todos los sectores sociales de la Provincia con las características de cada dirigente”. 

En ese ordenamiento previo se encuentra el Frente de Todos, a la expectativa de un cierre de listas que es una incógnita y sin que se avizore una candidatura rutilante en el horizonte, pese a que el kirchnerismo tiene varios antecedentes de salir a jugar con cartas inesperadas. Pero siempre estará ella, capaz de convertirse en sí misma en el campo de batalla donde se dirimen no solamente las cuestiones de un espacio político sino también las de una provincia y las de un país.

Cristina Fernández de Kirchner ya empezó a jugar en modo electoral. Primero, con el ordenamiento interno que derivará en un cierre de listas lo menos sangriento posible; y después, en una elección que tiene varias claves, entre ellas, la de ratificar y consolidar su base de sustentación política, que ve peligrar si no interviene con su palabra y su presencia. 




Mariel Fornoni
“Cristina tomó distancia de los problemas reales”

“Hasta hace poco el oficialismo iba en primer lugar en la Provincia. Ahora es la primera vez que Juntos por el Cambio aparece primero. Esto, de alguna manera, se condice con el decrecimiento que tuvo la aprobación a Alberto Fernández. Hoy nosotros la tenemos en 33 puntos a nivel nacional; a principios de este año estaba entre 37 y 38, y en abril del año pasado estaba en 60”, explicó Mariel Fornoni. En el análisis, la consultora también destacó que “el año pasado el 80% de la gente decía que sí cuando se le preguntaba si creía que Alberto Fernández podía manejar esta pandemia; y hoy el 70% por ciento dice que no”. De todos modos, en diálogo con La Tecla, la responsable de Management & Fit dijo que la imagen del Presidente en Buenos Aires (donde está por encima del 39%) es superior a la de la vicepresidenta y a la del Gobernador. Aun cuando reconoce la centralidad de Cristina Fernández en el territorio bonaerense, Fornoni aseveró que “su imagen negativa en la Provincia viene siendo alta desde hace mucho tiempo”. Agregó en tal sentido: “En los trabajos cualitativos que hacemos vemos que mucha gente siente que la ve más preocupada por sí misma que por los problemas, además de que parece poco colaborativa con el Presidente que ella mismo puso. Esas cosas no generan buena imagen”. En sintonía con ello pormenorizó: “Cristina tomó distancia de los problemas reales. Primero, recién habló la semana pasada (en el acto del hospital de Niños de La Plata), y no hablaba desde el 24 de marzo; y cuando habla es de temas internacionales o de sus causas en la Justicia. Pero de educación, nunca dijo una palabra, y poco dice de salud, de economía. Y lo que ha hecho en general es boicotear algún avance, como cuando Guzmán estaba negociando con el FMI y ella decía que de ninguna manera se iba a arreglar con el fondo”.

Jorge Giacobbe
“El eje de la elección legislativa va a ser Cristina sí o Cristina no”

“Esta elección va a ser una discusión de genéricos, no tanto de candidatos, como las elecciones anteriores. El eje va a ser Cristina sí o Cristina no. Entonces, aquello que decida Cristina, su público cautivo lo va a tomar como la opción que hay que elegir. Ella siempre manejó su electorado de una manera estímulo-respuesta: voten a Scioli, y lo votan; voten a Alberto, y lo votan”, señaló Jorge Giacobbe. Para el responsable de la consultora Giacobbe & Asociados, “dentro de esa configuración ya se sabe quién decide, y lo que diga Cristina es lo que su público va a hacer. Del otro lado podés tener internas o no, pero los que deciden el voto también lo hacen desde un genérico, que es la bronca”. “Si Cristina en la provincia de Buenos Aires va a elecciones con su propia candidatura o un candidato elegido por ella y saca 32 puntos, si la gente está embroncada te pone 35. Y si ella pone 38, la gente pone 41. No importa si es Insaurralde contra Massa o Néstor Kirchner contra un supermercadista colombiano, o si es ella misma contra Esteban Bullrich. Siempre hay una dinámica genérica de estímulos y contra estímulos, y donde decrece uno termina creciendo el otro”, aseveró el analista ante la consulta de La Tecla.




Gustavo Córdoba
“Es un escenario para tenerle respeto, un plebiscito de la gestión”


“El Frente de Todos va a depender exclusivamente de dos factores: primero, de la campaña de vacunación, y segundo, del control de la inflación. Si controla esas dos cuestiones va a hacer una elección más que aceptable”, pronosticó Gustavo Córdoba. El consultor ve en los comicios legislativos de este año “un escenario para tenerle respeto, porque es un plebiscito de la gestión del Gobierno nacional; entonces, si llega bien con estos dos parámetros va a hacer una buena elección”. Respecto al modo de encarar el proceso electoral, el director de Zuban Córdoba y Asociados sostuvo: “No es lo mismo hacer campaña desde la oposición que en el oficialismo. En la región, en el 90% de los casos las tendencias previas se definen con mucha anticipación, y en el caso de Argentina, cuando hablamos de gobiernos regionales o de municipios, casi en el 85% hay voto de continuidad o de reelección”. “Hay una tendencia marcada en favor de los oficialismos por sobre los candidatos opositores; esto refleja que la comunicación gubernamental va a pasar a ser el eje central de las campañas electorales. El que no lo entienda así va a tener una situación compleja en el momento electoral. Las campañas electorales en su formato tradicional han perdido eficacia, y más en este contexto de pandemia, por la virtualidad”, sentenció.



Carlos Germano
“Hay una ruptura muy fuerte de la dirigencia política con la sociedad”


“Observamos todavía una elección en la cual hay una pequeña diferencia en favor del Frente de Todos en la provincia de Buenos Aires, pero es una elección más bien neutra, porque no creo que modifique abiertamente el escenario legislativo para que el peronismo tenga mayores diferencias”, aseguró Carlos Germano ante la consulta de La Tecla. “Hay una polarización fuerte entre las dos coaliciones. Lo de Randazzo es más mediático que territorial, va a tener que empezar a caminar y ver hasta qué punto el hombre está en condiciones de romper esa polarización que hoy todavía sigue siendo muy fuerte”, aseveró el director de Carlos Germano y Asociados sobre la candidatura de un dirigente que podría disputarle algunos votos al Gobierno por su pertenencia al peronismo. Por otra parte, el analista dijo: “Ni en el 2001 tuvimos una sociedad en el nivel de angustia y pesimismo donde es difícil de imaginar el futuro con esta realidad. Hay una ruptura muy fuerte en general de la dirigencia política con la sociedad, hay una diferencia muy profunda en cuanto a las preocupaciones de la sociedad y a las necesidades de la política”.




Como en la previa de 2019
Kicillof quiere recorrer los 135 distritos antes de las elecciones


En el Gobierno bonaerense afirman que “todavía no hay una estructuración de la campaña, a pesar de que ya está corriendo el cronograma electoral”, y que Axel Kicillof “hoy por hoy está solamente con la cabeza puesta en la vacunación”. De todos modos se ha intensificado la recorrida de los ministros por los distritos con temas de gestión, y comenzaron las reuniones de gabinete itinerante. El viernes de la semana pasada fue el turno de Villa Gesell (Quinta sección), y ya se habían realizado en Roque Pérez (Séptima) y Pehuajó (Cuarta), tres regiones clave para la pelea por la mayoría en el Senado. Queda programar las salidas a la Segunda y la Sexta. Con las secciones del Conurbano (Primera y Tercera) hay otra metodología, y es que el Gobernador hace reuniones con los intendentes cada 15 días. “En la campaña política Axel planteará hacia la comunidad cuáles son las líneas de gestión, y tendrá mucho que ver en cómo se ha llevado la pandemia, cómo se ha llevado la cuarentena, los cuidados, la vacunación, más cuáles son los planteos para la salida de esto a través de la reactivación económica”, indicó a La Tecla la ministra de Gobierno, Teresa García. Además adelantó que la idea de Kicillof es volver a recorrer todos los distritos antes de las elecciones o, al menos, la mayor cantidad que se pueda durante la campaña. El mandatario se pondrá el proceso electoral al hombro. “Axel es quien conduce la gestión y, como Gobernador y hombre político, es la expresión del Frente de Todos en la Provincia; entonces es natural que protagonice la campaña. En la historia política bonaerense no he visto a ningún Gobernador ausente en la campaña”, concluyó García.



Corrupción
Una mochila que viene del pasado y se renovó con las vacunas


En medio de una pandemia y una crisis económica angustiante llama poderosamente la atención un dato que surge de las encuestas de Giacobbe y Management & Fit. Cuando se les pregunta a los argentinos cuál es el principal problema del país, una de las palabras más repetidas es “corrupción”. La economía, la inflación y la inseguridad, también aparecen en altas proporciones. Lo relevante del dato es que no hay denuncias de corrupción rutilantes en el Gobierno nacional ni en el provincial. Sin embargo, el episodio de las vacunas VIP, que la oposición supo vender públicamente como un “robo”, caló con profundidad en la población. En el sondeo de la consultora dirigida por Mariel Fornoni, durante este año “corrupción” encabezó las respuestas. En enero empataba con inflación y subas de tarifas en un 26%. Desde allí se despegó, y en mayo alcanzó el tope del 34,6%, seguida siempre por la preocupación por la inflación (25,1%). En el último trabajo, el tercer lugar lo ocupó la pobreza (12,9%); cuarta se ubicó la desocupación (8,8%), y quinta, la inseguridad (7,6%).