LA TECLA MAR DEL PLATA
01/06
Mar del Plata: covid, crisis y grieta, un combo explosivo
El confinamiento y la fase 2 generaron cruces entre Ciudad, Provincia y Nación. Con incertidumbre hacia el futuro, los sectores económicos ven con preocupación las nuevas medidas
El empeoramiento de la cuestión sanitaria ha ensanchado la grieta entre General Pueyrredon, Provincia y Nación. El punto de inflexión no fue solo el confinamiento que rigió en todo el país hasta este lunes, sino también el descenso de la ciudad a fase 2, algo que estará vigente, al menos, durante 14 días.

Este escenario se dio a raíz de que el Gobierno nacional determinó, a partir del 21 de mayo, que para pasar a “alerta epidemiológica” -la peor categoría para un distrito en materia sanitaria-, los conglomerados urbanos de más de 300.000 habitantes tienen que cumplir uno de estos requisitos y no ambos, como se daba antes: que la incidencia definida como el número de casos confirmados acumulados de los últimos 14 días por 100.000 habitantes sea igual o superior a 500 o que el porcentaje de ocupación de camas de terapia intensiva sea mayor o igual al 80%. En Mar del Plata se da el primer indicador. 

La confirmación de la fase 2 la dio el jefe de Gabinete de Axel Kicillof, Carlos Bianco, al tener en cuenta que, hasta el viernes pasado y en base a las dos semanas anteriores, General Pueyrerdon presentó una incidencia de 843 contagios cada 100 mil personas. A grandes rasgos, esto traerá como consecuencia la suspensión de las clases presenciales, el cierre de la gastronomía y los comercios no esenciales a partir de las 19, y la prohibición para circular a partir de las 20 para aquellas personas no exceptuadas.

“Hay una controversia con el intendente Montenegro, que nos dice que la incidencia da tan alta porque tomamos la población del INDEC (del Censo 2010) y la población real es otra”, dijo Bianco, en referencia a la insistencia del gobierno municipal, que plantea que hay más de 800 mil habitantes. “No sabemos cuál es la población de Mar del Plata hasta que no haya un nuevo censo. Mientras tanto tomamos los números oficiales”, agregó.

A la vez, el funcionario detalló una razón de casos de 1,47, lo que equivale a un aumento del 47% de los contagios en los 14 días previos al anuncio, además de una ocupación de camas del 63%.

La noticia del cambio de fase fue recibida como un baldazo de agua fría por el Ejecutivo municipal y los sectores económicos y productivos. “Nos mintieron”, fue lo primero que se filtró desde las entrañas del gabinete, en alusión al cambio de criterio de las autoridades provinciales y nacionales.

“Cuando se modifican los parámetros objetivos se confunde a la gente”, expresó Montenegro horas después de la conferencia en el Salón Dorado de Gobernación. Si bien aseguró que acatará el decreto y que no hará de la situación “una discusión partidaria”, el jefe comunal apuntó contra los nuevos requerimientos de las autoridades para no sufrir un descenso de fase, al entender que las reglas de juego eran otras antes del último DNU rubricado por el Gobierno nacional.

En este sentido, Montenegro señaló que esta modificación “afecta” a General Pueyrredon y que, según las estimaciones del equipo de Salud, ello significaría que “la ciudad tenga que estar con un promedio diario de 235 casos ininterrumpidamente por 14días consecutivos” para regresar a fase 3. Una compleja misión para el futuro inmediato de la ciudad.
En contrapartida, en el Frente de Todos se mantienen monolíticos en la crítica a los cuidados sanitarios del Municipio.

“El gobierno de Montenegro no nos cuida. No tiene voluntad política para hacerlo. Incluso hoy, en el peor momento de la pandemia, buscan excusas”, disparó Marcos Gutiérrez, el jefe del bloque de concejales, cuando inició el confinamiento y el gobierno local mostró su descontento.

La misma tónica se mantuvo durante el reciente tratamiento de la rendición de cuentas, donde el kirchnerismo cuestionó que no se haya destinado la totalidad de los $1.756 millones contemplados para Salud en el Presupuesto 2020 -se ejecutó el 87%-, lo que evidenció “falta de respuestas” del Ejecutivo.

En este marco de confrontación asoman varios interrogantes para Montenegro. El primero de ellos, cómo lograr descender los contagios en la Comuna. En el Ejecutivo insisten en que si bien se cumplirá con la disposición de Provincia, el foco de los contagios no está en los comercios abiertos hasta tarde o la gastronomía, sino en las reuniones sociales y la clandestinidad, por lo que se buscará robustecer “la capacidad inspectiva” en estos ámbitos.

De todos modos, el impacto en la economía ya se siente. Tras el confinamiento y la prohibición del turismo durante el último feriado puente, el sector gastronómico se declaró “en rebeldía” y anunció la apertura de los locales desde este lunes. Será “sosteniendo empleo, protocolos y aforos, medidas que nos han permitido demostrar que no hubo registros de contagios”, anticiparon desde la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica (AEHG), a contramano de las restricciones.

De acuerdo a los cálculos del sector, ya se perdieron 1.400 empleos y unas 2.000 personas no pudieron acceder a los programas de ayuda por ser trabajadores temporarios.