19 de febrero de 2026
JUNTO AL MAR
El radicalismo bonaerense prepara su cumbre de verano en Mar del Plata con la mira puesta en 2027
Dirigentes y militantes de la UCR se reunirán este viernes 20 de febrero en el Club Talleres a las 18:30. El encuentro buscará ordenar la tropa, exhibir cohesión interna y empezar a proyectar el horizonte electoral.

El radicalismo volverá a mostrar movimiento en la costa. Este viernes 20 de febrero, la Unión Cívica Radical realizará en Mar del Plata un encuentro que, más allá del ritual veraniego, asoma cargado de señales políticas hacia el futuro.
La cita será a las 18.30 en el Club Talleres, en Magallanes 3878, donde dirigentes y militantes del radicalismo bonaerense buscarán debatir, ordenar la tropa y, sobre todo, empezar a delinear el escenario que proyecta el partido rumbo a 2027.
El encuentro llega en un momento sensible. Tras el traspié electoral de 2025, el partido atraviesa un proceso de recomposición interna en el que comenzaron a reacomodarse viejas piezas. El abadismo avanzó en un acuerdo con Evolución, sector referenciado en Martín Lousteau, un movimiento que reconfiguró equilibrios internos y abrió nuevas lecturas dentro del centenario partido.
Según trascendió, el acto podría convertirse en el ámbito elegido para exhibir esa nueva etapa política. No se trata únicamente de un encuentro partidario: la expectativa gira en torno a la posibilidad de mostrar una foto ampliada con sectores que habían quedado distanciados tras la última interna.
Entre los dirigentes que podrían tomar la palabra figuran Daniel Salvador y Gustavo Posse, en una escena que buscaría transmitir volumen político y señales de cohesión. El cierre quedaría en manos del senador nacional marplatense Maxi Abad.
Como ocurre cada verano, Mar del Plata vuelve a funcionar como caja de resonancia política. Pero esta vez, el encuentro radical aparece atravesado por una lectura más estratégica: menos liturgia estival, más proyección hacia el horizonte electoral de 2027. En ese marco, el sector organizador apuesta a una convocatoria masiva, con la expectativa de reunir a unas 2.000 personas entre referentes radicales, legisladores, intendentes, concejales y militantes.
En paralelo al acto, la rosca partidaria también empieza a tomar temperatura. El armado que integran abadistas, possistas y Evolución trabaja en una presentación formal para exigir que las elecciones internas se realicen entre mayo y comienzos de junio. La discusión no es menor: el partido, que logró evitar una posible intervención tras la judicialización de los comicios de 2024, permanece bajo una conducción provisoria encabezada por un Comité de Contingencia presidido por Miguel Fernández y una Convención al mando de Pablo Domenichini, con mandato hasta noviembre.
Sin embargo, desde el abadismo y sus aliados sostienen que el calendario electoral obliga a acelerar definiciones. Bajo esa lógica, consideran que el radicalismo debe llegar a 2027 con liderazgos consolidados y candidaturas en carrera, lo que requiere autoridades partidarias en funciones cuanto antes. En ese esquema, ya circulan posibles fechas: el 17 o el 31 de mayo.
Puertas adentro del radicalismo reconocen que el desafío es reconstruir musculatura política. En un escenario provincial fragmentado, la UCR intenta reafirmar identidad, ordenar liderazgos y evitar que las disputas internas vuelvan a erosionar su posicionamiento. El acto en Mar del Plata, lejos de ser una postal veraniega más, se inscribe en esa lógica de reordenamiento y proyección política.