ESCENARIOS
21/04
La oposición se abroquela detrás de Larreta
El jefe de Gobierno porteño lidera la batalla contra Nación y Provincia por las clases presenciales. Detrás, se ubicaron los intendentes de Juntos por el Cambio que lo buscan para asesorarse y mantener una agenda en común.
El DNU del presidente Alberto Fernández que suspendió las clases presenciales en el Área Metropolitana de Buenos Aires por 15 días funcionó como una bomba que hizo estallar por los aires cualquier tipo de consenso que quedaba entre el oficialismo y la oposición.

Así, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quedó ahora en las antípodas del Gobierno nacional y provincial al librar su propia batalla en contra del cierre de las escuelas, convirtiéndose de esta manera en una especie de “guía” para los intendentes PRO.

Este miércoles, por caso, recibió en su despacho al intendente de La Plata, Julio Garro, en cuyo distrito se presentaron una serie de amparos para evitar el regreso a la virtualidad de las clases, aunque con poca suerte, ya que la Justicia local se declaró incompetente y remitió todas las causas a la órbita nacional. 

La foto, tiene dos lecturas. Una estrictamente relacionada a la gestión y otra de corte político-electoral, en donde el PRO libra una batalla interna en busca de un liderazgo capaz de contener a todos los sectores internos de cara a los comicios de 2021, con miras a 2023. 
 

“Tanto La Plata como CABA vienen llevando adelante planteos similares en cuanto a la necesidad de aprender a convivir con el virus sin que esto afecte la actividad económica con restricciones que generen mayores problemas a quienes producen. Y por otro lado el tema de las clases presenciales, que fue sin duda el tema de los últimos días con todo lo ocurrido tras el DNU del presidente”, señalaron desde el entorno del jefe comunal platense. 

Tal como señaló LaTecla.Info, las cuestiones internas sin resolver en la oposición son el resquicio que encuentra el oficialismo para buscar aire frente al ataque constante. Fue contundente en ese sentido Axel Kicillof cuando, en la conferencia de prensa en la que salió a bancar al Presidente -y también a decirle tácitamente que no debía retroceder frente a los reclamos del porteño-, espetó: “Pensábamos que Larreta era diferente porque tenía responsabilidades de gestión, pero es igual que ellos. Que venga Macri a discutir, directamente, es más sincero. Uno se hace el blando, otro el duro, y van para el mismo lado. Estamos combatiendo una pandemia, no otra cosa”.

Es la mejor forma de esmerilar al jefe de Gobierno de la Ciudad en sus ambiciones políticas y, también, la manera de mantener a Macri en el ring. Está claro que el kirchnerismo duro apuesta, al igual que el macrismo extremo, a sostener la grieta y discutir dos modelos bien antagónicos. En ese escenario, Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta aparecen encorsetados entre lo que deben hacer y lo que quisieran. 

La foto de esta tarde entre Garro y Larreta, probablemente, no sea del mayor agrado de Patricia Bullrich, Jorge y Mauricio Macri, quienes también están anotados en la pelea por el liderazgo del partido amarillo, que gobernó la Nación y la Provincia hasta hace escasos meses.