ECONOMIA
23/03
Con el default como una espada de Damocles, el Gobierno analiza las demandas por la deuda
Los abogados del ministerio de Hacienda estudian los pasos a seguir. El vencimiento del plazo de negociación el viernes le pone más dramatismo a la situación. Pablo López sospecha que “los bonistas –que demandaron por 300 millones de dólares- están más interesados en litigar que en negociar”.
Las dos demandas realizadas por el comité de bonistas, que llegaron esta mañana al ministerio de Hacienda, sumaron tensión a la ya complicada situación que atraviesa la Provincia en la negociación de la deuda bonaerense con los acreedores externos. Más aún cuando el próximo viernes vence el plazo para tratar de llegar a un acuerdo.

Como lo viene haciendo desde marzo de 2020, el gobierno bonaerense tenía planificado volver a extender el plazo de las negociaciones por un mes más, pero la demanda de dos grupos de bonistas hace que se estudien nuevas estrategias y que los abogados de la Provincia analicen contra reloj los pasos a seguir.

Como publicó La Tecla esta mañana, un grupo de tenedores de deuda presentaron una demanda contra el Estado bonaerense ante el Tribunal para el Distrito Sur de Nueva York. Uno de los fondos demandantes es el Grupo Ad Hoc de bonistas, quienes señalan el gobierno bonaerense ha incurrido en un "continuado default de los pagos programados de intereses y/o capital" de sus títulos.

En criollo, se cansaron de esperar una propuesta que los convenza y no quieren que se extienda más la cesación de pagos en la que ha incurrido la administración provincial, maquillada en forma de postergación de los plazos para continuar con la negociación. Las demandas presentadas exigen el pago inmediato de 300 millones de dólares.

Para muchos, la Provincia está en default desde el momento en que dejó de pagar los vencimientos el año pasado. El último cumplimiento fue en febrero de 2020, cuando se afrontó el pago de capital correspondiente a la segunda cuota del bono BP21, por 250 millones de dólares. Algunos consideran que recién se consumaría el default en el momento que los acreedores cierren definitivamente la puerta a la negociación. Más allá de los tecnicismos, la situación se vuelve cada vez más compleja, y la Provincia está cada vez más cerca de ser declarada por más acreedores en cesación de pagos.

Aunque los tenedores de bonos aseguren que “siguen abiertos a considerar propuestas de la Provincia”, desde el gobierno de Axel Kicillof dudan de las intenciones de sostener las negociaciones por parte de los acreedores.  “Da la sensación de que los bonistas están más interesados en litigar que en negociar”, dijo en una entrevista con El Cronista Comercial el ministro de Hacienda, Pablo López.

En las últimas horas el grupo acreedor GoldenTree Asset Management rechazó la última propuesta del Ejecutivo provincial, que trató de apurar las cosas esta semana, a pocas horas del vencimiento del plazo el viernes 27 de marzo.

“No nos sorprenden este tipo de acciones. Son presiones, pero no nos vamos a dejar presionar”, dijo López, e insistió en que la intención es continuar negociando. No obstante, se mostró sorprendido al afirmar que “entendíamos que iba todo bien, por lo que nos sorprende el momento en el que ocurre esto. En lo últimos días habíamos iniciado un proceso de negociaciones confidenciales para acercar posiciones”.

En esas conversaciones la Provincia pidió extender hasta el domingo el plazo para buscar un consenso, pero los bonistas no aceptaron esperar cinco días más antes de presentar la demanda y lo hicieron este martes. 

“No tiene sentido hoy comprometerse a pagar una cosa, y que en poco tiempo volvamos a estar hablando de lo mismo, en situación similar, y precisando reestructurar nuevamente. Ellos muestran una intransigencia importante. No aceptaron más tiempo para negociar y piden que en los próximos años la provincia pague 2.000 millones de dólares, que equivalen a dos años de obras”, se quejó el funcionario a cargo de reperfilar la deuda provincial.

López reconoció que las demandas complican la continuidad del diálogo con los bonistas, y se refirió a la poca flexibilidad que muestran los acreedores, quienes “presentaron una oferta que para nosotros no es accesible”. De todos modos, dijo que las negociaciones deberán seguir porque el problema sigue existiendo. ¿Cómo y cuándo? Eso es lo que evalúan en Economía.

Mientras tanto, una deuda contraída por varios gobiernos pero que acumuló demasiados compromisos para este momento histórico, acerca su filo acerado en forma de default sobre la estructura económica bonaerense.