INFORME ESPECIAL
07/03
Los intendentes miran de afuera la campaña de vacunación
Los intendentes, principalmente opositores, no son parte fundamentaldel operativo de vacunación en sus comunas. Al principio, muchos se quejaron. Hoy, tras el escándalo, sacan pecho con el “yo te lo dije”
Los intendentes opositores se sienten visitantes en su propio distrito. También, muchos oficialistas. Desde el inicio mismo del proceso de vacunación denunciaron que la administración bonaerense los había dejado afuera, incluso desechando la posibilidad de llevar adelante el operativo en los centros de salud municipales.

Por supuesto, con el diario del lunes, ahora que estalló el escándalo de la vacunación VIP, sacan pecho, le apuntan con todo al kirchnerismo y recuerdan “yo te avisé”. Uno de los primeros en mostrar su descontento con la organización fue, justamente, el líder del PRO, Jorge Macri, quien, en una entrevista con La Tecla, decía lo que no se animaba a decir la mayoría de los opositores y algún que otro oficialista.

“Vacunar en las escuelas, en lugar de usar las estructuras municipales de centros de atención primaria, no tiene ningún sentido”, espetaba el mandamás de Vicente López. “Nosotros tenemos veinte de esos centros,con enfermeros, médicos, gente capacitada. Son lugares que se higienizan todos los días, la gente los conoce, cubren todo el municipio. Se los ofrecí al Gobierno provincial, por supuesto. ¿Dónde van a vacunar? En seis escuelas. Van a tener que alquilar o comprar grupos electrógenos, freezers; van a contratar gente para dar las vacunas. ¿Por qué todo esto? Porque quieren que la vacunación sea en un lugar de la Provincia. Eso, no va a andar bien”, advertía Macri.

En su entorno dicen que “no le erró”. Si bien la vacunación avanza, tanto en los distritos oficialistas como opositores, el hecho de no haber participado a los municipios le acarrea por estas horas al gobierno de Kicillof más de un dolor de cabeza.

Por caso, tras la renuncia de Ginés González García, desde JxC denunciaron penalmente a Daniel Gollán, además de buscar la puesta en marcha de una bicameral de seguimiento y control. Cualquier error o avivada que exista, por leve que sea, genera ruido, y mucho.

En la mira, La Cámpora, los K, los vacunadores.“La organización de la vacunación, no puede ser hecha por La Cámpora”, pegaba el grito un mes atrás el mandamás de Villarino, el vecinalista Carlos Bevilacqua. Y le enviaba un mensaje a la cartera sanitaria: “Si será organizado por agrupaciones políticas, les hice saber -a las autoridades de Salud- que el Municipio no se hará responsable, serán responsables las agrupaciones políticas”.

Las escenas de este tipo se repetían, y se siguen repitiendo, a lo largo y ancho del territorio. “Es inadmisible lo que está pasando. Ya lo había advertido”, se quejó el juninense Pablo Petrecca, y resaltó que “esto ocurre por la decisión de los gobiernos nacional y provincial de entregar el plan de vacunación a un espacio político, por encima de los municipios, rompiendo así el orden institucional”.

Lejos de bajar un cambio, el alcalde añadió que “durante muchos meses, los intendentes tuvimos que tomar decisiones difíciles, acompañando a vecinos que la pasaron mal, que han perdido familiares con esta enfermedad, y aquellos que han tenido que hacer un gran esfuerzo para mantener sus fuentes laborales, esperando que llegue la vacuna. Ahora, que tenemos la tan ansiada y esperada vacuna, los vecinos tienen que ver cómo el amiguismo y los colores políticos se ponen por encima de las prioridades. Esto no puede ser así. Se genera desconfianza y se daña al Estado”.

A modo de mensaje final, y a la espera de una respuesta que quizá nunca llegue (o sí), sentenció: “Por eso volvemos a pedir que se trabaje con los municipios, en conjunto, de manera transparente y por la vía institucional, como corresponde, y como siempre se hizo con los distintos planes de vacunación”.

Por su parte, Sebastián Abella, de Campana, también PRO, se dirigió directamente, a través de una carta pública, al presidente Alberto Fernández, señalando que “no sólo usan la vacuna como herramienta política, sino que además privilegian a los‘amigos VIP’. Entiendo que la renuncia del Ministro (Ginés González García) no alcanza. En nuestra ciudad hay un concejal a cargo de la vacunación, en lugar de estar el sistema de salud municipal”.

En otros distritos, no lo tomaron tan mal, aunque, por supuesto, dejaron entrever el malestar. “Nosotros aportamos las vacunadoras y vacunadores, que son enfermeras o estudiantes de enfermería que hicieron el curso de capacitación para vacunación, y la Provincia, a través de becas que le dio a un partido político, aportó el resto de los trabajadores: coordinadores, gente de limpieza, administración y logística”, detalló el secretario de Salud de Saavedra, Guillermo Tizón.

En la Provincia, no le esquivan a la respuesta, pero destacan una y otra vez que el operativo es un éxito. “Algunos hicieron alguna avivada: se anotaron como personal de salud y, obviamente, en los centros de vacunación se los vacuna. En cada lugar donde se produjo un hecho de este tipo, ya mandé a pedir sumarios. Hay algunos que quieren embarrar. Hay algunos que se aprovechan de las fallas del sistema. Habrá algunos colados. El 99,9 por ciento, no lo es”, graficó el ministro Gollán.

De todos modos, más allá del vacunatorio VIP, el problema inicial fue el voluntariado camporista, que, vale aclarar, como se mencionó antes, molesta a los jefes comunales opositores y, también, a muchos de los oficialistas, que, obviamente, prefieren tragarse el sapo. Como de un tiempo a esta parte, le achacan a Kicillof la “falta de confianza” en los 135 municipios y la “poca voluntad para trabajar en equipo”. Mientras tanto, el operativo de vacunación avanza, incluso mejor de lo esperado.


Protestaron al principio y hoy gritan “te lo dijimos”

Los intendentes de Pergamino, Javier Martínez; Ramallo, Gustavo Perie, y San Nicolás, Manuel Passaglia, los tres de la Segunda sección, son parte dela mitad de los jefes comunales de Juntos por el Cambio que no se aplicaron la vacuna contra el coronavirus. Y tuvieron sus razones. Apenas comenzado el operativo realizaron una presentación conjunta ante Walter Martínez, director ejecutivo de la Región Sanitaria IV, solicitando información acerca de la movida y sugiriendo que los municipios tengan un papel fundamental en dicha campaña. De más está decir que no les hicieron caso.

“Respecto del ‘coordinador’ ya designado de la campaña como representante del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires: ¿Cuáles serán las funciones y responsabilidades del mismo? ¿Qué Organizaciones No Gubernamentales están autorizadas para formar parte de la campaña de vacunación?”, se preguntaron,entre otras cuestiones.

Y como era de esperar, una vez que estalló el escándalo de la vacunación VIP a nivel nacional fueron los primeros en gritar “yo te avisé, yo te lo dije”. “La vacunación es un derecho. El control y la administración de las dosis que llegan al país merecía seriedad y responsabilidad. Se necesitaba un Estado inclusivo, coherente y con la empatía y honestidad suficiente como para evaluar prioridades y ser garante de transparencia”, aseveró el alcalde pergaminense.

Y añadió: “Lo dijimos desde el comienzo, lo avisamos cuando nos hizo ruido el manejo de las primeras dosis y los lugares e intermediarios que definían a dedo sin consultar siquiera con los actores de salud locales, que son quienes manejaron la crisis en este año de pandemia”. 


Todo bien con la Provincia, todo mal con La Cámpora

El intendente de Chivilcoy, Guillermo Britos, tiene muy buena relación con el Gobierno provincial y muy mala con el kirchnerismo local. En principio,el excomisario no se quejó porque la Comuna no iba a ser parte fundamental de la campaña. Sí se enojó cuando aparecieron en redes fotos de jóvenes K dándose la vacuna y se intentó responsabilizar al Municipio.

“Cuando le preguntan por esto a la directora de la Región Sanitaria X (Carolina Di Nápoli), en vez de admitir el error, le echa la culpa al hospital municipal. Eso no lo vamos a permitir, porque si ellos incluyeron gente que no correspondía es su responsabilidad”, expresó, con bronca, el mandamás vecinalista.

Pasados unos días, desde la bancada de Juntos por el Cambio le solicitaron al alcalde que se ponga al hombro el “irregular” operativo, a lo que Britos, otra vez, respondió con contundencia. “De ninguna manera corresponde que yo ni ningún intendente intervenga, ya que es facultad de la Provincia. Nuestra responsabilidad es controlar que la persona que se presenta en el vacunatorio del hospital municipal sea la que figura en la turnera, recordando que los turnos los otorga el Ministerio de Salud”, señaló.

“Tampoco voy a pedir renuncias de funcionarios provinciales, ni tengo por qué hacerlo, porque no es mi facultad. Los funcionarios provinciales están bajo las órdenes del Gobernador, los designa y los remueve el Gobernador”, completó.