NOTA DE TAPA
12/01
Quién maneja la lapicera en la renovación legislativa de la oposición
Sin la conducción de la Provincia, en la alianza opositora serán varios los dirigentes que tendrán injerencia a la hora de confeccionar las listas para los comicios de medio término. Vidal, Macri, Carrió, los intendentes y el rol del radicalismo
El 2020, finalmente, quedó atrás y, a pesar de que la pandemia sigue siendo (y será) protagonista, este año, también habrá elecciones. En la provincia de Buenos Aires se renovará la mitad de los diputados nacionales (35), la mitad de la Legislatura (46 diputados y 23 senadores) y la mitad de los concejos deliberantes en los 135 distritos. Por eso, lugar para la rosca, habrá siempre.

El panorama más complicado, por el momento, parece avizorar en Juntos por el Cambio, que, lejos de la conducción del Gobierno bonaerense, no sólo debe someterse nuevamente al voto popular luego de la derrota de 2019, sino que se enfrenta al desafío de, al menos, igualar la elección de 2017, en la que consiguió un importante número de legisladores, que aún hoy necesita para mantener su amplia representación en el territorio.

Pero, como se dijo, la alianza ya no cuenta con el aparato del Estado y, lejos del poder, la pelea por quién sostiene la lapicera a la hora de armar las listas será una cuestión no menor.

“Va a ser compartido entre intendentes, jefes de bloque, María Eugenia Vidal y Cristian Ritondo”, anticipó a La Tecla un estrecho colaborador de la exgobernadora bonaerense.

Mientras el presidente del bloque PRO en la Cámara de Diputados de la Nación representará a sus pares en el Congreso para definir el futuro de quiénes reeligen, los intendentes y Vidal estarán más involucrados en las listas de la Provincia.

Por el lado de los jefes comunales aflora la imagen de Jorge Macri, no sólo como alcalde “líder” del bando amarillo, sino como presidente del partido a nivel provincial. Es sabido que el mandamás de Vicente López tiene dirigentes que le responden por fuera de la esfera del Municipio y más allá de la Primera sección electoral.

Y si bien tiene intenciones de jugar en territorio bonaerense, según pudo saber este medio, el vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, no se meterá de lleno en el armado de las listas, así como tampoco lo hará Horacio Rodríguez Larreta, quien tiene la mira puesta en la Presidencia de la Nación, en 2023.

En cuanto al radicalismo, el escenario se esclarecerá a mediados del mes de marzo, cuando se celebren las elecciones internas que enfrentarán al diputado Maximiliano Abad con el intendente Gustavo Posse. El nuevo presidente del centenario partido será, en definitiva, quien tenga la última palabra a la hora de poner y sacar nombres.

Mientras tanto, en la Coalición Cívica está todo más que claro. Será Elisa Carrió la que decida quién entra, en consulta con su mano derecha en la Provincia, el senador Andrés de Leo, actual titular del espacio en terruño bonaerense.

“Lo de Carrió como candidata, no cambia nada. La decisión de ella no influye en si María Eugenia va a serlo o no. Pueden compartir lista perfectamente (sería 1-3)”, comentaron desde el entorno de Vidal quien por estas horas no tiene definido todavía si competirá por la Provincia, por la Ciudad o si, directamente, deja pasar esta elección y se mantiene dos años más en el llano.

Por otra parte es harto conocido que Vidal y Emilio Monzó fumaron una pipa de la paz light en las postrimerías de 2020 a partir de una comida que compartieron en la casa de Federico Salvai. Después hubo algunas otras conversaciones y la relación está encaminada, pero al expresidente de la Cámara de Diputados se le exige un gesto antes de que pueda tener una silla en la mesa de las decisiones que definirá las listas legislativas de este año.

“La relación está bien, pero él está afuera de Juntos por el Cambio. Seguramente, eso va a cambiar cuando pase la interna radical (Monzó juega alineado con Gustavo Posse) y decida qué va a hacer”, dijo a La Tecla un dirigente cercano a la exgobernadora. Para el vidalismo, “no influirá en las listas alguien que está afuera del espacio”.

Si bien los monzoístas se mantienen en el bloque PRO de la Cámara de Diputados de la Nación y la senadora bonaerense Ana Laura Geloso continúa en la bancada de JxC, en la Cámara Baja provincial, los legisladores del espacio que lidera el hombre de Carlos Tejedor se escindieron, junto a los possistas, y formaron el bloque Cambio Federal. Esa ruptura no es digerida aún por el PRO bonaerense, desde donde se sentencia: “Más allá del diálogo con Vidal, Emilio va a tener que volver al bloque si quiere ser parte de las negociaciones”.

En ese sentido, Monzó y la exmandataria ya hablaron del tema. “María Eugenia le dijo ‘no tengo problemas que vuelvan al bloque’, y la única manera que puedan discutir lugares en las listas es que estén en Juntos por el Cambio”.

La situación es bastante similar con Joaquín de la Torre. Si bien desde el radicalismo lo ven sentado a la mesa de negociación a la hora de confeccionar las nóminas, no sería tan así. Según pudo saber La Tecla, el exministro de Gobierno de la Provincia se alejó del círculo chico de Vidal por algunas diferencias con otros miembros del gabinete y no estaría dispuesto a seguir las reglas que imponen desde el partido amarillo. Por el momento continúa tejiendo alianzas con sectores peronistas no K, en lo que denominaron “Peronismo Republicano Federal”, con la intención de conformar un frente opositor que le gane a La Cámpora -como dijo el propio De la Torre- en las elecciones de este año. Todavía no está claro si este frente incluye a Juntos por el Cambio. Por ahora, todo indica que no. Sin embargo, nada está tallado sobre piedra.

“Vidal no puede definir una estrategia hasta que no se resuelva el liderazgo”

Para Paola Zuban, directora de la consultora Zuban-Córdoba, la exgobernadora María Eugenia Vidal fue en su momento una de las mejores imágenes políticas a nivel nacional, pero aun así, en diálogo con La Tecla consideró que “tiene una posición marginal en la mesa del poder interno de Juntos por el Cambio”.

En tal sentido analizó: “No la consideran, no forma parte ¿Por ser mujer? ¿Porque los jerarcas de JxC desconfían de ella? Puede ser. Lo cierto es que cuando quiso desdoblar las elecciones y anticipar la elección de Gobernador en su Provincia fue interpretado como un desafío al liderazgo de quienes mueven los hilos en el espacio político. Si ella ganaba, disputaba el liderazgo para la elección presidencial”.

En sintonía, la politóloga señaló que este año se abre una segunda discusión es su rol en términos electorales, “que será el de mantener su piso y potenciar a los intendentes de la Provincia que van atados a su potencial dotándolos de gobernabilidad. A su vez, su posible candidatura está atada a la suerte de los intendentes”.

Por último, Zuban expresó: “Su mayor problema es que no puede definir una estrategia hasta que no se resuelva el liderazgo interno de JxC: ¿Será Macri o Larreta? Su estilo simpatiza más con Larreta que con Mauricio Macri, quien es su verdadero adversario, y no tanto Jorge Macri. Por ahora, solo hay indefiniciones, verdades a medias y estrategias probables como, por ejemplo, algunos recursos institucionales que habiliten a los intendentes a repetir mandato o a postularse como potenciales candidatos a Gobernador. Claro, no a todos les alcanza, pero alguno ya se anota en la carrera”