DESIGNACIóN
27/11/2020
Juzgado electoral de La Plata: Ramos Padilla le pone los pelos de punta al ultra macrismo
Los encargados de salir al cruce de la elección del presidente Alberto Fernández fueron los principales referentes del ala más dura del Pro, los diputados nacionales Waldo Wolff y Fernando Iglesias. El Juez de Dolores fue elegido para encabezar el Juzgado 1 de La Plata
Tal como informó La Tecla ayer, se conoció el candidato elegido por el Ejecutivo Nacional para ocupar una de las sillas más importantes de la Justicia Federal, el Juzgado N° 1 de La Plata, con competencia electoral en territorio bonaerense. El elegido por el presidente Alberto Fernández es el magistrado Alejo Ramos Padilla, quien quedó primero en la terna. 

Según trascendió, el pliego del juez federal de Dolores -que investiga entre otras causas el presunto espionaje ilegal a cargo del falso abogado Marcelo D'Alessio, en complicidad con el fiscal Carlos Stornelli y el periodista Daniel Santoro-, fue remitido al Senado, con las firmas de la ministra de Justicia, Rosario Losardo, y el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. 

Como era de esperar, justamente por la causa en la que Ramos Padilla tiene contra las cuerdas al ex ministro de Seguridad provincial, hoy cercano al macrismo, desde el Pro pegaron el salto y salieron a cuestionar la designación del magistrado. LO hicieron a través de las redes. Y los voceros fueron dos de los principales referentes del ultra macrismo.

"Mientras levantaron la bandera popular rompiendo todos los protocolos sanitarios te metieron a Ramos Padilla como juez electoral en la PBA. No descansan, digamos todo", señaló a través de Twitter, sin más detalles, el diputado nacional por la Provincia, Waldo Wolff. 

Por su parte, el otro legislador nacional ultra tuitero, además de ultra macrista, en este caso representante de la Ciudad, Fernando Iglesias, expresó: "Ramos Padilla, juez electoral de la Provincia de Buenos Aires. No pueden organizar ni un velorio, pero el Ministerio de la Impunidad nunca defrauda", lanzó.

En el mismo sentido opinó el ex consejero de la Magistratura, Alejandro Fargosi. "Mientras estaban casi todos distraídos con un caos pensado, convocado y organizado  desde el kirchnerismo; el kirchnerismo decidió que Alejo Ramos Padilla, juez ultra “k” de Dolores, sea el juez electoral en el distrito clave: la pcia. de Bs. As", dijo el referente M.

Vale recordar que un par de semanas atrás, con las firmas de Paula Olivetto, Juan Manuel López, Maximiliano Ferraro, Mariana Zuvic y Mariana Stilman, el bloque de diputados de la Coalición Cívica-ARI --liderado por Elisa Carrió-- impugnó ante el Consejo de la Magistratura la candidatura de Ramos Padilla para integrar la Cámara Federal porteña. 
 

Lo cuestionó por supuesta "parcialidad y actitud militante" en la investigación del espionaje ilegal realizado por la asociación ilítica paraestatal que involucró a los mencionados D'Alessio y Stornelli, un expediente caro a los intereses de Carrió. 

Este, claro, no fue el primer ataque de Lilita para con el juez. Ante su gente, en el Instituto Hannah Arendt, Carrió lanzó que Ramos Padilla "ya está muerto" y que "sólo falta que entre en el depósito".

Entre quienes le respondieron estuvo el padre del propio magistrado. Juan Ramos Padilla: "A Carrio le digo. Estás hablando de mi hijo. Sin embargo no te contesto ya lo hicieron RAUL ALFONSIN Y ALFREDO BRAVO y sabes bien lo que pensaban de vos". Se refería a las duras críticas que el ex mandatario le dedicó en un mitin radical celebrado en Paraná. Allí Alfonsín aseguró que Carrió era "enemiga de la Unión Cívica Radical, de lo peor que se pueda pedir en cuanto a enemigo porque es hipócrita".

El ex mandatario también la trató de antidemocrática y no dudó en señalar que le faltaba "estabilidad emocional".

Quien también respondió a Rozanski, siempre a través de las redes, pero para defender a Carrió fue el inefable Alfredo Casero. Ante la gravedad de la denuncia de Rozanski el actor se limitó a profundizar en la grieta como única respuesta paera defender a Carrió. "La justicia debería actuar encerrando a tu conductora" se limitó a escribir sin hacer mención a la amenaza de muerte de su referente de republicanismo.

Juan Ramos Padilla, entre 1986 y 1988, cuando ejerció como juez federal del Juzgado Federal de Morón, declaró la inconstitucionalidad de las leyes de obediencia debida y punto final, y restituyó a menores apropiados durante la dictadura a sus familias. También fue abogado de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH).