TOMA DE TIERRAS
07/10/2020
Curas villeros denuncian la “injusticia” detrás de las ocupaciones, pero piden desalentarlas
Desde el Grupo de en la Opción por los Pobres, indicaron que en las situaciones como las de Guernica, existen detrás “negocios del narcotráfico, compra y venta de tierras”. Luego, defendieron el accionar mediador del Gobierno bonaerense y pidieron el impulso a los Consejos Locales del Hábitat.
Las tomas de tierras, principalmente la de Guernica, en el municipio de Presidente Perón, tomaron repercusión en las agendas mediáticas y distintos sectores de la sociedad marcaron postura. Tal es el caso de los curas villeros.

En diálogo con La Tecla, el padre Ignacio Blanco, del Obispado de Quilmes y perteneciente al Grupo de en la Opción por los Pobres, señaló que las ocupaciones de terrenos constituyen una “injusticia”, pero a su vez aclaró que no hay que “alentar la toma de tierras”.

“Registramos la necesidad de tierra y vivienda, que es un hecho, la injusticia en la distribución de la tierra, que tiene que ver con la acumulación de la riqueza y la concentración económica y el negocio inmobiliario es el que más dinero da”, indicó.

En ese sentido, el religioso subrayó que “el estado tiene que estar presentes en proyectos de tierras y viviendas”, y denunció que las tomas, “hace mucho tenían que ver con una idiosincrasia y ahora con negocios del narcotráfico y la compra y venta de tierras”. 

“En estas condiciones no creemos que haya que alentar a la toma de tierras, porque se empuja a la gente al conflicto con la ley, el tema del posible contagio del Covid-19”, subrayó Blanco.

Los curas villeros tuvieron a comienzos del gobierno del presidente Alberto Fernández línea directa con el mandatario para dialogar y medir la temperatura social. Blanco, al igual que otros miembros de los Curas en la Opción por los Pobres, fueron recibidos en marzo por el Jefe de Estado en la Quinta de Olivos para dialogar sobre la situación social, cuando recién comenzaba la pandemia del coronavirus.


Padre Ignacio Blanco

Consultado sobre si su rol de mediadores tuvo eco en la cuestión de las tomas, el religioso señaló que les “consta lo que está haciendo el estado provincial, que es buscar formas de diálogo y relocalizar a la gente”. 

“La situación no es sencilla, porque hay muchos actores que quieren más el conflicto que su resolución, y en el medio está la gente”, afirmó.

A comienzos de septiembre, el grupo de Curas en la Opción por los Pobres emitió un documento en el que propusieron  “la creación de ordenanzas de Consejos Locales de Tierra y Hábitat” en los distritos para realizar “aportes a la Ley Provincial de Acceso Justo al Hábitat provincial, y que tenga la participación del “estado municipal, de las organizaciones sociales, de la universidad pública y, en algunos casos, de la Iglesia.

El documento finalizó señalando que “las miradas aisladas no sirven”, sino que se debe haber una convocatoria “a la misma mesa, comenzando por aquellos y aquellas que no tienen casa ni tierra, y compartir miradas que concreten este sueño de multitud de familias”.
“Lo que pone esta situación de manifiesto – retomó Blanco-  la toma de tierras es la falta de políticas de viviendas y hábitat desde hace mucho”.

Según recordó, hubo intentos de planes de vivienda durante las gestiones de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, sin embargo señaló que “los municipios deberían tener clara una política de tierras y viviendas, porque es a las claras que  es una deuda”. Y cerró: “No se puede llegar atrás de la toma, porque es muy difícil por los actores que entran a jugar. Hay muchos intereses en juegos, entre ellos, los inmobiliarios”.

Los Curas por la Opción por los Pobres no fueron el único sector de la iglesia católica que se expresó sobre el tema de las ocupaciones de terrenos. La Pastoral Social de la Diócesis de Lomas de Zamora, en la que se encuentra el municipio de Presidente Perón, expresó a través de un comunicado que “no avalamos la toma ilegal de tierras, la cual está tipificada como un delito”.

“Lamentamos que esta necesidad concreta de muchas personas sea aprovechada y manipulada por los intereses particulares de algunos pocos. Asimismo, quisiéramos hacer notar que la “cuestión de tierras” es el síntoma de un problema más amplio que aqueja a nuestro país. Es imperioso atender la crisis demográfica y habitacional que atraviesa no sólo al Gran Buenos Aires sino a todo el territorio argentino”, indicaron.