DUELO
01/10
Diego Ramos contó la difícil situación que vivió con su madre
El actor acaba de perder a su padre por coronavirus y al tener a su mamá también aislada, fue él quien debió comunicarle la triste pérdida de su marido. Entre otra cosa expresó: “La situación fue toda horrible (...) Nunca pensé que mi papá iba a ser un número de esos muertos”. Mirá el video
Ayer el actor participó de una entrevista en Intrusos y confesó el difícil momento que vivió con la muerte de su padre, hace tres días y cómo debió contarle a su mamá la noticia, quien se enteró estando aislada. Diego Ramos expresó: “La situación fue toda horrible.” Además, narró que mientras su papá estaba internado, su mamá venía “muy bien no sentía nada raro”, pero luego debió ser hospitalizada.

Sin embargo, un sábado la mamá se puso un poco mal y “la llevé al mismo lugar que estaba mi papá. Si lo ves por el lado hermoso, se murió un piso más abajo que mi mamá, acompañado sin saberlo”, expresó el actor. 

Luego explicó lo difícil que fue darle la noticia a su madre; quien se encontraba aislada, transitando los últimos días de la enfermedad. “Con lo cual estaba sola, y había que darle la noticia y el único que podía darla era yo. Tuve que entrar con todo puesto para poder decirle. A eso hay que sumarle que no podes despedirte, no podes ir a un velorio, solo tres o cuatro personas como máximo.”

Al respecto de su 2020, Diego afirmó que “cuando arranqué el año, nunca pensé que iba a ser ese número que veo en la tele, nunca pensé que mi papá iba a ser un número de esos muertos. Y cada vez más, esos números había que ponerle cara por eso hay que cuidarse. Lo más tremendo de todo, es pasarla en soledad.”

Además, confesó que su papá ya era una persona mayor, de 87 años, quien pudo disfrutar de sus hijos y nietos. Y agregó: “su gente que lo quería mucho. Y lo quería tener un tiempo más, por supuesto”.  Mientras que su mamá está triste,  desde que se enteró de la noticia siguió aislada y sólo la pudo ver dos veces más. Destacó que “fue un matrimonio pegado. Yo me acuerdo que el día que la llevé yo por las dudas, le decía salúdalo. No sabes lo que puede llegar a pasar, cada minuto es hermoso y hay que aprovecharlo.”