CORONAVIRUS
22/07
El backstage del sistema de monitoreo de camas, la vedette tecnológica de Salud
El Sistema de gestión y monitoreo de camas del ministerio de Salud fue puesto en marcha en el mes de marzo. Primero se incorporaron los hospitales de la Provincia, luego los privados y los municipales. A través de un usuario, cada nosocomio debe reportarse tres veces por día. A partir de ahí se generan los números que determinan a cuánto se está o no del colapso. Cómo fue la incorporación de cada sector. El rol del IOMA con los prestadores privados
"Cada hospital público provincial, nacional o municipal o clínica privada tiene un usuario de carga. Accede desde una computadora. Con ese usuario puede ver las camas de su servicio. Ahí también hace la carga. Y si esa carga no se hace queda registrado en el sistema. Si un hospital no carga durante todo un día nos salta una alerta y nos ponemos a llamar para ver qué pasó".

La referencia es para el Sistema de gestión y monitoreo de camas del ministerio de Salud de la Provincia. Quien habla es el Director de un Hospital provincial, que fueron los primeros en sumarse al mencionado sistema. Es el que permite ver a diario cuántas camas de terapia intensiva, intermedia y leves hay ocupadas en la Provincia de Buenos Aires, tanto en el AMBA como en el Interior. 

El sistema se generó en el comienzo de la pandemia, a poco de que apareciera el primer caso, el 3 de marzo, cuando el Ministerio de Salud de la Nación anunció que el contagio 1 era un hombre de 43 años que llegó a Buenos Aires procedente de Milán, Italia, en ese entonces uno de los focos de la enfermedad. "A esta altura está aceitado, es muy eficiente", indica el profesional antes mencionado.

Contiene no sólo números referidos a los centros asistenciales y a las camas, sino también a los pacientes; nombre, apellido y el resto de los datos. De ahí se alimenta el tablero de comando que sigue el gobernador Kicillof, el ministerio de Salud y otros funcionarios del Gabinete: se actualiza todos los días y muestra cuántas camas están ocupadas en el AMBA, cuántas en el interior, cuántas en terapia intensiva, cuántas por pacientes covid, etc.

Por ejemplo, el total de establecimientos provinciales es de 82, los privados 186, los municipales 220 y los nacionales 5, lo que hace un total de 493 nosocomios en todo el territorio bonaerense. De estos, en el sistema están registrados los 82 municipales, los 5 nacionales, 179 de los 186 privados (queda afuera el 4 por ciento del total) y 144 de los 220 municipales (queda afuera el 35 por ciento del total).


El total de las camas

En lo que concerniente a las camas, según se desprende de la actualización realizada ayer, en los sanatorios y clínicas privadas hay un total de 11639, de las cuales están ocupadas 5029, 2167 de ellas por pacientes con Covid (43 por ciento de ocupación total). En los municipales, las camas son 8862 y están ocupadas 3575, 1422 con Covid (40 por ciento de ocupación). En los provinciales, en tanto, las camas son 11107 y están ocupadas 5993, de ellas 2015 por Covid (54 por ciento). Por último, los nacionales: de las 98 camas, están ocupadas 60, la mitad por coronavirus.

En lo que respecta a las terapias intensivas, el área que más preocupa debido entre otras cosas a los respiradores, los números son los siguientes: en los privados, de las 7803 camas están ocupadas el 51 por ciento; en los municipales, de las 1187 están con pacientes el 40 por ciento; en los provinciales, de las 1670 están ocupadas el 57 por ciento y de los nacionales están ocupadas el 90 por ciento de las 58 camas. 

Del sistema también se desprende que al día de hoy hay en la Provincia 2324 pacientes con Covid positivo internados, 2096 sospechosos internados y 1303 descartados (siguen internados). En total, fueron internadas unas 9171, por lo que más de la mitad ya fueron dadas de alta o fallecieron. En tanto, del total de los respiradores, unos 2955, 687 se encuentran ocupados (237 ocupados por pacientes con Covid). O sea que están libres unos 2147.

Así de finito son los números que aparecen en pantalla. Y como se dijo, se empezó a trabajar desde que se conoció el primer caso en Argentina. "Fueron días larguísimos, te diría unas 16 horas por día, incluso los fines de semana. Cuando veíamos lo que pasaba en Europa, desde el principio, lo que nos generaba temor era el posible copalso del sistema de salud de la Provincia. La duda era hasta dónde podía aguantar", dice a La Tecla el Jefe de asesores de la cartera sanitaria, Enio García.

Enseguida se comenzó a trabajar en esa dirección. Primera medida, ampliar la cantidad de camas de terapia intensiva. Y la segunda hacer un sistema de monitoreo y gestión de camas. ¿Para qué? Porque en caso que un hospital colapse, tenés que estar seguro dónde respecto a dónde hay camas libres para derivar los pacientes. La idea es que no se genere un cuello de botella de gente esperando en un hospital, habiendo otro u otros que están en condiciones de responder.  

"Lo primer que se hizo fue darle nacimiento al sistema, una plataforma virtual en la que cada hospital cargó la cantidad de camas que tenía disponible, lo que nosotros llamamos la dotación; con todos los detalles, cuáles camas tienen respirador, cuáles no, cuántas están en terapia intermedia, cuáles en cuidados generales y el resto de las características", expresa García. El sistema se inició con los hospitales provinciales. 


Pantalla de carga

El paso siguiente fue que cada hospital reporte en el sistema tres veces por día cuál es la ocupación de esas camas, y porqué patología está internado cada paciente. "Todos los viernes elaboramos-actualizamos un informe respecto de cuáles son las patologías que prevalecen en las terapias intensivas, por ejemplo. Lo vemos en general, pero lo podemos hacer en cada nosocomio", amplía García. 

¿Quién maneja el sistema? ¿Cómo es la carga? Hay una persona que se encarga de la carga de los datos por cada uno de los centros asistenciales. En tanto, en el ministerio de Salud el monitoreo de esos datos se hace en la Dirección de Información para la Salud, en articulación con la Dirección de Informática. Un grupo de tres personas trabaja todos los días con las auditorías de los datos antes mencionados. 

¿Qué es la auditoría? Por ejemplo, el Hospital El Cruce o el Evita o cualquiera sea, ayer reportó solo a la mañana, no lo hizo al mediodía y tampoco a la tarde. Entonces, se llama por teléfono y se consulta por el motivo del no reporte. Se hace un trabajo de seguimiento muy finito. Si en todo el día no hay un sólo reporte, se enciende una luz de alerta. 

Con los hospitales provinciales aceitados (o casi), la otra etapa fue incorporar los nosocomios privados. Se llegó a un acuerdo partir de reuniones realizadas con las federaciones y asociaciones de las clínicas privadas. Previa realización de un instructivo y la creación de una mesa de ayuda (depende de la Dirección de Informática) para que se comunique cualquiera que tenga un problema con el sistema, se acoplaron al mismo sistema de carga. 

"Los privados empezaron cargando poco, pero hubo dos acciones que llevaron a que se pusieran a trabajar con más responsabilidad, y lo cierto que hoy la cobertura es excelente", afirman desde el IOMA. Es que la obra social fue clave. IOMA planteó que iba a pagar el bono de internación, si esa internación estaba reportada en el sistema de camas. "Esa es la manera de comprobar si se hizo o no la prestación", añade el funcionario.



La otra acción fue la decisión del gobernador de brindar una asistencia a las clínicas y sanatorios privados (se presentó como una especie de salvataje), también a través del IOMA, de unos 400 millones de pesos por mes, para ayudarlas a mantener el servicio. "En muchas clínicas había bajado notablemente la facturación porque no es mucha la gente que se va a atender, el sistema de salud no está funcionando de manera normal", explican desde la Federación de Clínicas.

"Nosotros necesitamos que el privado esté funcionando, no nos sirve que estén afuera, es grave que las clínicas cierren sus puertas por falta de ingresos. Si una clínica cierra, automáticamente disminuye la capacidad de atención  de la Provincia. Y uno de los requisitos para cobrar la ayuda, es que las camas estén disponibles en el sistema de gestión y monitoreo", señala otra fuente de Salud, cercana a Gollan. 

"O sea, si no hay más camas en el sistema público de salud, cualquier paciente que se derive debe ser recibido en una de estas clínicas privadas, por más que no cuente con una obra social. El estado le está dando por mes una ayuda para que atiendan a cualquier persona durante la crisis. La condición, que sea un sistema abierto, que no sea solo para quienes tienen obra social. Todos tienen el mismo derecho a esas camas", agrega el aesor del ministro. 

Ya están los provinciales y los municipales. Faltaban los municipales, que llamativamente fueron los más difíciles. "Uno pensaba que iban a ser los privados, pero con el acuerdo con IOMA las cosas se facilitaron. El tema fueron los municipales. Los municipios gestionan por cuenta propia los hospitales municipales, no les gusta mucho que la Provincia esté atenta a lo que sucede y lo que no sucede con sus camas", dice el funcionario, entre risas. 

La estrategia en este caso fue más política, nada que ver con los privados. Tanto el ministro Daniel Gollan como el viceministro Nicolás Kreplak hablaban a diario con los secretarios de Salud de todos los distritos para convencerlos de la importancia del sistema de gestión y monitoreo; incluso el propio gobernador se encargó de bajar línea tanto a los mismos secretarios de Salud como a los intendentes. Más de una vez. 

Hoy finalmente los hospitales municipales están sumados a la estrategia y dentro del sistema, pero es el lugar más complejo para monitorear la carga. "Por ahí vemos que en determinado hospital los datos no están cargando como corresponde, llamamos por teléfono y a veces la respuesta es 'si, ya lo vamos a hacer' pero al otro día sucede lo mismo", relatan desde la cartera, y aseguran que "en los hospitales provinciales es distinto, los directores son puestos por la Provincia, es más sencillo ejercer la presión".

Detalles, solo detalles. En la cartera de Salud se muestran muy conformes con el sistema de gestión y monitoreo, y destacan que es eso justamente lo que les permite mostrarse eficientes. A la espera del pico, hacen fuerza agregando nuevas camas y intensificando las auditorías. Lo que viene no es sencillo, pero se tienen fe. Además hacen hincapié en que este sistema debe quedar activo para siempre, con las pertinentes mejoras, por supuesto. Es el primer paso hacia un sistema integrado de lo público y lo privado.