INVESTIGACION
03/07
La trama de espionaje ilegal llegó a los aportantes electorales y a un despacho barroteado en la Legislatura
La causa, que avanza en la fiscalia que conduce Cecilia Cortfield, encontró pruebas que determinan una tarea de investigación sobre los aportantes electorales del kirchnerismo. Según pudo saber LaTecla.info, de los casi 47 mil informes, por el momento se estudiaron cerca de 1.500. La diputada Susana González pidió ser parte de la causa

La causa de espionaje ilegal que avanza en la justicia bonaerense sumó un nuevo capítulo. Es que, según pudo recolectar la fiscalía que conduce Cecilia Cortfield, dentro de los más de 1.500 nosis que ya se estudiaron, se encontraron con un avance detallado sobre aportantes electorales del kirchnerismo.

Vale recordar que, la investigación ya cuenta con los procesamientos de dos ex funcionarios del gobierno de María Eugenia Vidal. Uno de ellos el titular de Asuntos Internos, Guillermo Berra; y la restante su pareja, María Sardiña, quien fuera titular de Auditoría Patrimoniales del área que conducía Berra.

De esa manera, la fiscal Cortfield investiga un presunto sistema montado por la Auditoría de Asuntos Internos que dependía del ministerio de Seguridad y que habría seguido los pasos de las personas que aportaron a la campaña electoral del sector liderado por Cristina Fernández de Kirchner. Conforme el estudio inicial de la fiscalía, además se investigó a intendentes, al ex gobernador Daniel Scioli, a la Cámara de Diputados y al Senado bonaerense. 

Las dos personas procesadas por la causa debían prestar declaración el pasado lunes, pero su cuerpo de abogados presentó la nulidad. Para ello, se apuntaló, entre otras cosas, en que los contratos de los casi 47 mil nosis que la fiscal debe estudiar fueron realizados por Cristian Ritondo, el ex ministro. 

En ese sentido, desde el oficialismo explicaron a LaTecla.info que “es lógico, Berra y Sardiña figuraban como tercera línea, no pueden hacer contrataciones por el RAFAM. Lo tenía que disponer el ministro”. Sin embargo, según pudo saber este medio, la relación entre Berra y Ritondo era inexistente. "Berra respondía directamente a Vidal", sentenciaron.

En ese marco, la diputada bonaerense Susana González se presentó ante la fiscalía para pedir ser parte querellante de la causa. Es que, en 2018 la legisladora de la Tercera Sección se encontró con su despacho violado, por lo cual realizó la denuncia y se encontró con que en el momento que ingresaron a su oficina se produjo un corte de luz solamente en el piso donde está ubicado el despacho y las cámaras con seis horas de autonomía, no funcionaron. Por ello, con sospechas de haber sido víctima del espionaje, solicitó ser parte de la causa.

Con dicho antecedente, González remarcó que “desde la dirección de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad no sólo se investigaba a los policías, sino a muchas personas”. Así, la legisladora detalló que en el expediente “está comprobando que desde la auditoría de Asuntos Internos se hizo espionaje ilegal”.

Con dicho escenario, según pudo saber este medio, la fiscal trabaja cotejando pruebas con medio equipo de investigación producto de las labores restringidas por la pandemia de COVID-19. Por caso, de los casi 47 mil informes que manejaba Asuntos Internos, se estudiaron casi 1.500 donde ya se comprobaron que se espió a dirigentes y empresarios, por ello el llamado a indagatoria de Berra y Sardiña.

En ese marco, la ex funcionaria de Ensenada, consideró que en plena pandemia y con bajo recursos humanos, “la fiscal está trabajando bien, dio curso a los pedidos de nulidad de la defensa” y sentenció: “esperemos que la dejen trabajar”, en alusión directa al Jefe de Fiscales, Julio Conte Grand, quien fue previamente funcionario de María Eugenia Vidal.

Así, en la sesión de este jueves, González se hizo eco de la situación y sentenció que “se ha violado sistemáticamente la Ley de Inteligencia 25.520 que prohíbe la creación, la conformación y el funcionamiento de asociaciones, instituciones, redes o grupos de personas que planifiquen o ejecuten funciones de actividad de inteligencia. Eso fueron, unos violadores sistemáticos del sistema de inteligencia. Utilizaron el Estado para poder escuchar las conversaciones privadas de nuestros compañeros”. 

“Hemos descubierto que había bases de la AFI en el AMBA que se levantaron cuando el ministro Ritondo se enteró que se estaba investigando a su gobernadora. Mientras tanto nos seguían espiando a todos”, liquidó la diputada del Frente de Todos.

En tanto, desde la jefatura de bloque de Diputados del Frente de Todos, Facundo Tignanelli señaló a LaTecla.info que si no se utilizará políticamente la trama de espionaje ilegal, "se destapó una olla de una forma de operar políticamente que tuvieron"

"Estamos esperando que la Justicia avance, entendemos que todo tiene su trámite y estamos esperando, no queremos hacer política de eso", sentenció el dirigente de La Cámpora.