Apps
Viernes, 23 octubre 2026
Argentina
POLITICA

Las dos caras del Teatro Argentino

Mientras la fachada fue refaccionada, en el interior reina la desolación. Una sala lírica sin uso y abandonada, son el reflejo de las prioridades de la actual gestión cultural.

Las dos caras del Teatro Argentino
Compartir
GoogleAgregar La Tecla en Google
Agrega La Tecla a tus medios preferidos en Google.

El Teatro Argentino se convirtió en un reflejo de los tiempos que corren. Mientras el exterior está impecable, en el interior reina la desolación. Inaugurado el 19 de noviembre de 1890, es desde sus inicios un verdadero símbolo de cultura que, durante el último tiempo, sufrió los embates de la crisis. El arte, dejó de ser una prioridad.
 

Poco tiempo después de asumir, la gobernadora María Eugenia Vidal, junto a su ministro de Cultura, Alejandro Gómez, anunciaron la puesta en marcha de una serie de obras que le devolvería el esplendor al Teatro Argentino. Una de ellas fue la puesta en valor de fachadas y la plaza seca.
 

Si bien cumplió con los plazos en tiempo y forma, no deja de llamar la atención el monto que pagó

Según se desprende del Boletín Oficial, la licitación pública fue adjudicada a la empresa Eduardo Colombi SA el 1° de julio de 2016, quien tenía que finalizar los trabajos en 360 días corridos.


la Provincia por tal obra, $127.389.550,63, teniendo en cuenta que los trabajos incluyeron la limpieza de las paredes, recambio de baldosas (que, dicho sea de paso, no estaban en pésimas condiciones), colocación de macetas y plantas, además de bancos de cemento.

Como si fuera poco, es casi nula la utilización de la plaza ya que se encuentra enrejada desde mediados de 2015 y raramente está abierta el público. En este sentido vale preguntarse: ¿era prioridad remodelar el exterior del Teatro? Para los trabajadores, la respuesta es clara: “no”.

Dicen que debió priorizarse la puesta a punto de la mecánica de
la Sala Ginastera (principal), refaccionar el techo para evitar las goteras, dotar de iluminación los talleres escenográficos y habilitar correctamente las salidas de emergencia.

Algunas de esas cosas sí se hicieron, otras no, y muchas quedaron en el camino. “Está todo parado, o cuasi parado. En el escenario no se ha hecho casi nada, las butacas de
la Sala Mayor están todas levantadas, las alfombras también. No hay prácticamente movimiento de obreros.

En esta primera etapa, en lo que hace la refacción de
la Sala Ginastera, no sabemos cuándo se va a retomar, ni mucho menos sabemos cuándo van a finalizar”, señaló a La Tecla Hugo
Ponce, integrante del coro estable y delegado de la junta interna de ATE del ministerio de Gestión Cultural.

“La situación adentro del Teatro es desoladora”, resumió Ponce en pocas palabras lo que puede verse en una simple recorrida por los pasillos del gigante de hormigón. Las cientos de butacas que en algún momento sirvieron de asiento a espectadores de grandes óperas y obras teatrales, hoy descansan apiladas en una pequeña habitación a la que llaman “la pecera”.
 

Fue el 19 de septiembre de 2016 cuando

la Provincia adjudicó la licitación pública que preveía la “adecuación” de las salas Alberto Ginastera y Astor Piazzolla, por la que se pagaron $ 63.677.776 a la Unión Transitoria de Empresas (UTE), conformada entre Rol Ingeniería SA y Zolmaco SA. La obra tenía que estar finalizada en 360 días. Eso no sucedió.

Pero, para el sindicato, la “situación del ministerio de Cultura es grave, en general. No hay información oficial de temporada 2019, de títulos o espacios físicos donde puedan llegarse a realizar. Las obras de refacción del Teatro están en una gran incertidumbre. Máxime si se aprueba el Presupuesto con el recorte importante para el área. Eso suma preocupación a la continuidad de las obras y de todos los organismos que forman parte del ministerio”.
 

Sin butacas, no hay público. Por ello, las obras que se producen de manera integral en La Plata finalmente son montadas en otro escenario. El pasado 20 de noviembre, por caso, se estrenó la ópera “Candide” en el Teatro Coliseo de la Ciudad de Buenos Aires, a pesar de que todo el trabajo fue realizado por los empleados del Argentino, quienes resaltan que la situación podría modificarse con “decisión política”.

 

Las caras detrás de la gestión del Teatro Argentino

Nadie ha cambiado en Cultura desde que María Eugenia Vidal asumió la gobernación de la provincia de Buenos Aires. Alejandro Gómez, ahora ministro, se hizo cargo del área cuando ésta era sólo una secretaría. Fue la Gobernadora la que jerarquizó la cartera a mediados de 2016, cuando se anunciaron las grandes obras en infraestructura y una programación que incluyó la presentación de óperas clásicas y contemporáneas, grandes conciertos, y la restauración de su ballet estable. “Prometía ser una gestión con todo el empuje, y al final quedó en la nada”, apuntaron a La Tecla desde el Teatro Argentino. Desde el cambio de gestión, es Martín Bauer quien se desempeña como director General Artístico. Es compositor y fue gestor de los ciclos Colón Contemporáneo y de música contemporánea del Complejo Teatral de Buenos Aires. Desde la junta interna de ATE en el ministerio de Gestión Cultural solicitaron una reunión con Gómez hace meses, y nunca fueron atendidos. “El director artístico se comprometió a recibirnos luego del estreno de la ópera Candid que se estrenó el 20 de noviembre. Veremos si cumple”, aseguraron desde el gremio.

Este medio también intentó comunicarse con el Ministerio, y tampoco obtuvo una respuesta.

OTRAS NOTAS

ESTA NOCHE

Cumbre peronista con las PASO en la agenda: Kicillof, Massa, Máximo y gobernadores

El mandatario bonaerense, el líder de La Cámpora y el exministro se reunieron esta noche con gobernadores de varias provincias y los jefes de los bloques en el Congreso para coordinar la defensa de las primarias abiertas. La unidad, por ahora, lejos.

Copyright 2026
La Tecla
Redacción

Todos los derechos reservados
Serga.NET