16/02/2010
INFORME DESAFIO ECONOMICO
Quiénes son los que manejan la obra pública
La Cámara Argentina de la Construcción es reconocida como una de las entidades influyentes más importantes del país. Pero la mayoría de sus integrantes están vinculados con sospechosos casos de corrupción. La relación con K y el aumento progresivo de fondos
La opulenta Cámara de la Construc-ción (Camargo), donde se concentran cien de las empresas más poderosas e influyentes del país, nunca perdió el poder de lobby. Al menos así se desprende de las vinculaciones que mantienen sus principales autoridades con la administración kirchnerista, que ha hecho de la industria de los ladrillos uno de sus caballitos de batalla.

Un claro indicio del crecimiento del sector en los últimos tiempos se refleja en el presupuesto que la gestión K le otorga a la industria con el ministro de Infraestructura y Planificación Federal, Julio De Vido, como nexo entre el Gobierno y los empresarios de la construcción.

Fue De Vido quien en la 57ma convención anual de la Cámara Argentina de la Construcción dijo que los fondos destinados a ese sector crecieron en 2009 “44 veces más que en 2002”.

Pero no solamente las abultadas sumas destinadas a la obra pública se fueron acrecentando durante la era K, también la cantidad de contratos del Estado con las empresas de los integrantes de Camargo, algunos sospechados por las mismas causas que sus lazos en el poder político.

El caso más emblemático es el del presidente de la organización, Carlos Wagner, titular de Esuco SA, asidua beneficiaria de las licitaciones en la provincia de Santa Cruz: la firma que dirige tiene como clientes a la dirección de Vialidad, el Instituto de la Vivienda y el ministerio de Economía y Obras Públicas de esa provincia.

A nivel nacional, opera en la dirección de Vialidad, el Poder Judicial y Aeropuertos Argentina 2000. En la provincia de Buenos Aires trabaja con Vialidad, más los ministerios de Infraestructura y Obras Públicas y la Unidad Ejecutora Reconstrucción del Gran Buenos Aires (Conurbano). Y la ciudad de Buenos Aires también figura entre sus clientes: la Legislatura y la Municipalidad.

Además, Esuco opera en las direcciones de Vialidad de las provincias de Neuquén y San Luis y en la Unidad de Gestión del programa de Infraestructura Vial de Santa Fe.

Vínculos y sospechas

Tanto Carlos Wagner como su segundo, el vicepresidente 1ro de la Cámara Argentina de la Construcción, Benito Roggio -dueño del grupo que controla Metrovías, es concesionario de autopistas y obras viales y de la extensión del subte línea E-, y otros integrantes de la Cámara, están envueltos desde 2008 en un grosero caso de corrupción en torno
a secretas adjudicaciones de obras en la represa Yacyretá, con un sobreprecio promedio del 90 por ciento sobre el presupuesto original.
Los pliegos de las licitaciones estaban listos el 26 de diciembre de 2006, pero fueron abiertos el 31 de julio de 2007. La convocatoria y las sucesivas prórrogas del acto de apertura de sobres fueron publicadas por el Boletín Oficial, pero a la hora de las adjudicaciones se ingresó en un cono de silencio.
El organismo encargado de ejecutar las obras y controlar la represa es la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), que responde al ministro de Planificación, Julio De Vido.
La obra adjudicada a las empresas de los titulares de Camargo es la 338, “de Protección Costera de las localidades de Posadas, Garupá y Candelaria, en la provincia de Misiones”, por un monto de 437.762.172,46 pesos. La contratista es una UTE formada por Benito Roggio e Hijos, Esuco SA y Supercemento SAIC.

Amigos constructores

Esuco, la compañía de Carlos Wagner, forma parte de otra UTE, llamada Caminos del Valle SA, que está sospechada en escandalosas causas de corrupción e integrada por otros actores de la Cámara Argentina de la Construcción. Por ejemplo, Burggwardt y CIA, la constructora perteneciente a Juan Carlos Burgwardt, suplente de la comisión revisora de cuentas de Camargo. Pero también Kank y Costilla SA, que cuenta entre sus socios a Myriam Elisabet Costilla, la ex esposa de Ricardo Benedicto, uno de los socios desconocidos del imperio del juego de Cristóbal López, el má-ximo exponente de los empresarios K.
La historia indica que cuando Cristóbal López todavía era un simple hombre de negocios de Santa Cruz, su competencia más fuerte estaba encarnada en Burgwardt SA, cuyo gerente general era el propio Ricardo Benedicto, y que fue él quien lo convenció para que entrara en el mundo del juego, con el que hoy gana millones de dólares.
Kank y Costilla SA es otra de las grandes beneficiadas de la obra pública en la provincia de Santa Cruz. Según un informe elaborado en 2005 por la gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos (CC), esta empresa “fue penalmente denunciada por la AFIP de Comodoro Rivadavia por una im-portante evasión fiscal, facturas y sellos apócrifos, maniobra que permitiría el lavado de dinero y el pago de comisiones”, en una causa que involucra nuevamente a Julio De Vido como facilitador en los procesos licitatorios.
La cuarta empresa integrante de la UTE Caminos del Valle es Contreras Hermanos, investigada por supuesto lavado a raíz de un reporte de operación financiera sospechosa elevado por el Banco Francés en 2007, por el que advirtió que dos empleados de la firma, que ganaban un sueldo promedio de 4.500 pesos, depositaron 1.143.967 pesos en efectivo de la sucursal Neuquén del banco Francés e inmediatamente fueron retirados por otro empleado en la sucursal Río Gallegos.
Contreras Hermanos tuvo el “14,28 por ciento de las obras públicas de Santa Cruz”, de acuerdo a la denuncia de la lideresa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, contra el ex Presidente Néstor Kirchner por supuesta asociación ilícita.

Las empresas fantasma

Tamaños antecedentes se suman a una de las denuncias más resonantes de la era kirchnerista, en la que también está involucrada Caminos del Valle: el caso Skanska.
Esta investigación empezó a fines de 2006, cuando la casa matriz de la compañía sueca Skanska admitió “irregularidades” en el pago de impuestos de su filial argentina, lo que dio lugar a un proceso por evasión tributaria por medio de facturas de empresas fantasma y luego a otro por cobro de sobreprecios y presuntos sobornos.
La maniobra sospechada es que uno de los gerentes encabezaba una compañía que se encargaba de emitir facturas falsas, con las que Skanska disimulaba los pagos por la ampliación del Gasoducto del Norte durante el gobierno de Néstor Kirchner.
Con la conjetura de que podían haberse llevado a cabo maniobras similares a las de la compañía sueca, el ex fiscal Anticorrupción Manuel Garrido averiguó qué otras empresas registraban operaciones por más de 30.000 pesos con las firmas fantasma que había usado Skanska. Luego determinó cuáles tenían o habían tenido contactos con el Estado.
El resultado fue un grupo de nueve empresas, que reconocieron operaciones con las firmas consideradas como fantasma por más de 15 millones de pesos en total. La cifra en juego es justo la misma cantidad que, según la Justicia, pagó Skanska. Caminos del Valle está en esa lista.

Ruta interminable

El caso Skanska y los sobreprecios en Yacyretá no son las únicas denuncias que salpican a integrantes de la Cámara Argentina de la Construcción. Hay más.
Antes de renunciar al cargo de titular de la Fiscalía de Investigaciones Admi-nistrativas, a principios de 2009, el fiscal Garrido denunció escandalosas irregularidades en la prórroga de la concesión del corredor 29, que une Cipoletti con Neuquén.
La acusación vincula a la Unidad de Renegociación y Análisis de Contratos de Servicios Públicos (UNIREN) con Caminos del Valle.
Garrido detectó que en la renegociación se otorgaron a la firma “ventajas indebidas que han resultado perjudiciales para los intereses del Estado nacional”.
“Es un resultado que se parece demasiado a una concesión de obra pública por peaje, pero sin obra pública”, sostuvo el fiscal en la denuncia.

Todos en todo

La lista de las conexiones entre los integrantes de la Cámara Argentina de la Construcción, las firmas que presiden, las adjudicaciones de obra pública para el Estado que obtienen esas em-presas y las vinculaciones con causas de sobreprecios y corrupción en las que están implicadas, parece interminable.

El protesorero de Camargo es Gustavo Weiss, propietario de Eleprint SA, otra de las favoritas en obras viales de Santa Cruz, investigada en el caso de los sobreprecios de las obras en Yacyretá y vinculada también a las operaciones dudosas del caso Skanska: sospechan que facturó más de 6 millones de pesos como empresa fantasma.

Hay, además, un dato que llamó la atención del juez Javier López Biscayart: de acuerdo a una fuente judicial, Weiss habría sido socio del ex CEO de Skanska Mario Piantoni y del gerente de esa empresa, Héctor Obregón.

Angelo Calcaterra, primo de Mauricio Macri, es vocal de Camargo. Está al frente de la empresa familiar Calcaterra SA y es propietario de Creaurban e IECSA SA, otra de las sospechadas en el caso Yacyretá. Las constructoras habrían aportado alrededor de 400.000 pesos para la campaña presidencial de Cristina Kirchner.

A Calcaterra se lo conoce por los fuertes vínculos que mantiene con Julio De Vido y con el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi. Fue uno de los miembros del consorcio del tren bala.

Calcaterra SA tiene a cargo las tareas sobre el arroyo Maldonado, una iniciativa que está parada por orden judicial, sospechada de sobreprecios. La empresa del primo de Macri fue contratada, además, junto a Supercemento SAIC, por el ministerio de Planificación, en el marco del Plan Federal de Viviendas, para construir 1.099 casas en Monte Grande. Esa adjudicación también está sospechada por sobreprecios, que alcanzarían el 98 por ciento del valor calculado.

Así y todo, a principio de 2009, el Gobierno nacional le otorgó a Calcaterra SA e Isolux la adjudicación de las centrales térmicas de generación eléctrica en la localidad de Ensenada y en la santafesina Sauce Viejo, cubriéndole el costo del emprendimiento con una inversión que superará los 3.000 millones de pesos.

Licitaciones secretas, sobreprecios abultados, giro de fondos con destino dudoso que aumentan progresivamente, obras que nunca llegan a concretarse y causas judiciales que se siguen apilando; la relación entre el gobierno kirchnerista y la Cámara Argentina de la Construcción es, cada vez más, una escandalosa asociación.
Comentarios
Paula aldana rivero
Hola qeria saber el telefono d la empresa en chubut..es para mi papa