8 de abril de 2026
VACIAMIENTO
El tren a Pinamar no vuelve: Nación le quita los vagones y los lleva a otra provincia
Trenes Argentinos avanza con la cesión de los cochemotores que utilizaba el servicio a Divisadero a la empresa provincial Tren Patagónico. Las formaciones, que estaban guardadas desde la suspensión del ramal en abril de 2025, ya fueron trasladadas para su acondicionamiento.

El futuro del tren que unía el Área Metropolitana de Buenos Aires con Divisadero de Pinamar parece quedar definitivamente clausurado. Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA) avanza con la cesión de los cochemotores que prestaban ese servicio a la empresa provincial rionegrina Tren Patagónico, una decisión que en la práctica consolida la suspensión del ramal turístico que conectaba con la Costa Atlántica.
Según informó el medio especializado En El Subte, las formaciones involucradas son los cochemotores CAF Serie 593, conocidos como “Camellos”, que habían quedado almacenados en los talleres de Remedios de Escalada luego de que el servicio fuera suspendido en abril de 2025. De acuerdo con ese mismo reporte, las unidades fueron trasladadas recientemente a los talleres de la línea Sarmiento con el objetivo de acondicionarlas antes de su transferencia a la operadora ferroviaria de la provincia de Río Negro.
La decisión de ceder ese material rodante no solo confirma que el tren a Pinamar no volverá a circular en el corto plazo, sino que también descarta otras alternativas que se habían mencionado para reutilizar esas formaciones. Entre ellas figuraba la posibilidad de asignarlas al servicio regional entre Rosario y Cañada de Gómez, que permanece suspendido desde noviembre de 2024 justamente por falta de material rodante.
Al mismo tiempo, el traspaso de los cochemotores también cierra la puerta a una eventual transferencia del servicio a la provincia de Buenos Aires. La administración bonaerense había manifestado su interés en hacerse cargo del tren a Pinamar en caso de que el Estado nacional traspasara tanto las vías como el material rodante necesario para operar el servicio.
Desde enelSubte indicaron que intentaron obtener una confirmación oficial por parte de Trenes Argentinos Operaciones, pero desde la empresa evitaron ratificar la decisión y no ofrecieron mayores precisiones sobre el destino de las unidades.
Más allá del movimiento del material rodante, el panorama para el ramal que conecta General Guido con Divisadero de Pinamar tampoco muestra avances en materia de infraestructura. La empresa ferroviaria había justificado la suspensión del servicio en “cuestiones de seguridad operacional”, aunque durante los más de cuatro años en que el tren estuvo en funcionamiento no se registraron incidentes que comprometieran su operación regular.
Uno de los puntos centrales era la necesidad de reparar cuatro puentes del ramal. Para esa obra se había lanzado una contratación directa incluso antes de que el servicio fuera suspendido y, según reveló enelSubte, al menos cuatro empresas se habían mostrado interesadas en participar del proceso. Sin embargo, la licitación quedó frenada y todavía no fue adjudicada.
Un documento interno de Trenes Argentinos al que tuvo acceso el mismo medio detalla además que el ramal necesitaría una intervención mucho más profunda. Allí se señala que cerca del 80% de la traza está compuesta por una estructura ferroviaria construida hace más de 80 años, con durmientes metálicos —conocidos como “barrilones”— apoyados sobre balasto de conchilla.
Según ese diagnóstico técnico, este tipo de durmientes tiende a generar procesos de corrosión que afectan el sistema de fijaciones y dificultan garantizar la correcta trocha de la vía. A esto se suma el estado de numerosas obras de arte distribuidas a lo largo del recorrido.
En total, el documento menciona que requieren intervención unas 124 estructuras, entre ellas un viaducto metálico, un puente de hormigón, 22 puentes metálicos y 66 alcantarillas metálicas. Sin embargo, pese a este panorama, la propia empresa admite que esas obras no están previstas en el mediano plazo.
La explicación oficial es que los trabajos necesarios para rehabilitar el ramal no forman parte de las prioridades establecidas dentro de la Emergencia Ferroviaria. Incluso la reciente prórroga de ese esquema por otros dos años no incorporó nuevos proyectos de inversión para ese tramo.
El caso del tren a Pinamar se inscribe, además, en un proceso más amplio de reducción de servicios ferroviarios de larga distancia. En los últimos años dejaron de circular al menos doce trenes de pasajeros fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires.
Entre los servicios suspendidos se encuentran los trenes entre Retiro y Palmira, Retiro y Justo Daract, el expreso Buenos Aires–Rosario, el tren turístico Mercedes–Tomás Jofré y el servicio entre Buenos Aires y Pehuajó. También dejaron de operar el regional entre La Banda y Fernández y el tren Rosario–Cañada de Gómez.
A ellos se sumó en abril de 2025 la suspensión del tren Maipú–General Guido–Divisadero de Pinamar. Posteriormente también quedaron interrumpidos los servicios Buenos Aires–Córdoba, Buenos Aires–Tucumán y Córdoba–Villa María, mientras que el histórico tren Buenos Aires–Bahía Blanca terminó definitivamente tras el cierre de su estación terminal, luego de 141 años de actividad.
Actualmente solo continúan en funcionamiento cuatro servicios de larga distancia: Buenos Aires–Mar del Plata, Buenos Aires–Junín, Buenos Aires–Rosario y Buenos Aires–Bragado. No obstante, en los últimos tiempos se registran demoras frecuentes, cancelaciones y reducción en la venta anticipada de pasajes.
Ese deterioro del servicio también se refleja en la cantidad de pasajeros transportados. Según datos citados por enelSubte, el año pasado la demanda cayó un 27% respecto de 2024 y un 37% en comparación con 2023, en medio de un escenario de recortes y menor inversión en el sistema ferroviario nacional.