26 de marzo de 2026
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Vuelos privados y facturación cruzada: un testimonio complica la versión oficial de Adorni
El piloto y bróker Agustín Issin Hansen declaró ante el juez Ariel Lijo y afirmó que el vuelo de regreso desde Punta del Este fue pagado por el productor Marcelo Grandío. La causa judicial analiza posibles beneficios indebidos y la trazabilidad de los fondos

El piloto y bróker aeronáutico Agustín Issin Hansen se presentó de manera espontánea este jueves ante el juez federal Ariel Lijo para declarar como testigo en la causa que investiga los vuelos privados utilizados por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Su testimonio aportó nuevos elementos sobre la contratación del viaje de regreso desde Punta del Este al aeropuerto de San Fernando, realizado el pasado 17 de febrero.
Durante su declaración, Issin Hansen explicó que actuó como intermediario en la operación y sostuvo que el vuelo fue reservado y pagado por el productor y periodista Marcelo Grandío. “Yo soy broker. El vuelo lo reservó y pagó Marcelo Grandío y yo le emití la factura por dicha reserva”, afirmó ante la Justicia. Según detalló, el tramo de regreso fue facturado por unos 3.000 dólares a nombre de Grandío, quien mantiene una relación personal con Adorni desde hace más de 15 años.
La versión del bróker coincide con la documentación ya incorporada al expediente, que instruyen el juez Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita. En ese marco, se había establecido previamente que el vuelo de ida, realizado el 12 de febrero, fue abonado por la productora Imhouse SA —vinculada a Grandío— mediante una transferencia de 6.984.180 pesos, equivalentes a unos 4.830 dólares, a la empresa operadora Alpha Centauri. En ese viaje, compartieron el traslado Adorni, su esposa, sus hijos y el propio Grandío, quien además los alojó en su residencia en Punta del Este durante el fin de semana largo de Carnaval.
En su presentación judicial, Issin Hansen también indicó que había adquirido un paquete de diez vuelos a la empresa Alpha Centauri por un total de 42.250 dólares en efectivo, y que luego desglosó el tramo correspondiente al regreso de Adorni para facturárselo individualmente a Grandío. La factura en cuestión fue emitida el 9 de marzo, coincidiendo con la difusión pública del caso.
Por su parte, Adorni ha sostenido en reiteradas declaraciones públicas que cada pasajero abonó su parte proporcional del viaje, incluyendo el costo correspondiente a su familia, y que no existió ningún tipo de beneficio indebido. Sin embargo, hasta el momento no se han presentado comprobantes que respalden esa versión. La documentación reunida en la causa apunta, en cambio, a que los pagos habrían sido centralizados por Grandío y su empresa, la cual mantiene contratos vigentes con la TV Pública.
La investigación judicial busca determinar si existió una dádiva o algún tipo de beneficio incompatible con la función pública, en función del vínculo personal entre Adorni y Grandío y de las relaciones comerciales de este último con el Estado. Además trascendió que se avanza en el análisis de la trazabilidad bancaria de los pagos y en la posible existencia de operaciones similares que puedan ampliar el alcance de la investigación.