Lo acontecido en el Senado trajo serias consecuencias en la vida interna del peronismo y el fuego cruzado tapiza un viernes agitado en la provincia de Buenos Aires. En la Gobernación
acusaron de rupturistas al kirchnerismo y estalló la controversia en el oficialismo.
La Cámpora salió a responder y a bajarle el precio a las afirmaciones que salieron del Poder Ejecutivo.
“Axel no le cuenta la verdad a su círculo de las cosas que él arregla. Lo que se votó ayer estaba chequeado con él”, expresaron a
La Tecla desde el camporismo para defenderse de los señalamientos del círculo íntimo de Axel Kicillof. Es que sostienen que las autoridades designadas fueron sin el consenso del Gobernador.
Por ese motivo, desde el kirchnerismo reiteraron que “Axel aprobó la propuesta y como en toda negociación hay tensiones, pero son lógicas”. En esa línea, sostuvieron que “n
adie cagó a nadie” y que “estaba todo arreglado con todos”.
En cuanto a las negociaciones, quienes la llevaron adelante eran
Verónica Magario, Mariano Cascallares, Federico Otermín, Emmanuel González Santalla y Facundo Tignanelli. Además, hubo una presencia constante en las conversaciones de
Sergio Massa con el objetivo de llegar a un consenso con todos los sectores.
En el cristinismo aseguran que todo lo charlado era trasladado al Gobernador por sus más allegados y nada fue llevado adelante sin su consentimiento.
La versión contrasta con la vertida desde el entorno del primer mandatario y expone las diferencias existentes entre ambos campamentos.
Asimismo, trascendió que
Kicillof habría invitado a almorzar a Mario Ishii en la jornada de ayer, pero que no tuvo éxito en su cometido. La especie detallada cuenta que el primer mandatario lo llamó y que el mandamás de José C. Paz le dijo que
“voy si me vas a decir que soy el vice primero, sino no voy”.
La respuesta del Gobernador al planteo del ahora senador provincial fue insistirle para encontrarse y allí contarle la propuesta que había pensado para llegar a un acuerdo. Pero nuevamente se encontró con una réplica particular:
“En diciembre te llamé por esto y me dijiste que era un tema del Senado”.
El rumor de la supuesta conversación entre ambos configura un
panorama de desconfianzas mutuas, afirmaciones y desmentidas. A las mismas, se suma que Massa habría renunciado a obtener la vicepresidencia segunda para
Malena Galmarini y quedarse con la cuarta para Valeria Arata con la intención de cerrar un acuerdo.

De hecho, el mismo jueves en un acto en La Plata donde estuvo Kicillof con el intendente,
Julio Alak, y la presidenta del Instituto Cultural,
Florencia Saintout, la tensión se notó en el ambiente. El clima ya venía caldeado tras las declaraciones del ministro de Gobierno,
Carlos Bianco, y el contraataque a fondo de la diputada nacional,
Teresa García.
Varios de los presentes reportaron gestos impostados en la actividad de presentación de obras de restauración y renovación integral del Anfiteatro Martín Fierro – Teatro del Lago de La Plata. La tirantez también venía porque el Gobernador se reunió con artistas en la Gobernación por segunda sin la presencia de Saintout. De a poco
emergen los cortocircuitos que se coronaron con una actividad en la que de los tres protagonistas sólo hablaron el Gobernador y el intendente.
Al margen de la postal mostrada esa tarde a metros del estadio de uno de los clubes más importantes de la ciudad, en el camporismo se recuestan sobre lo estrictamente numérico para explicar también las decisiones que se adoptaron.
“El espacio de CFK tiene 15 senadores, Axel 6 y Massa 3. Y en ese orden quedaron las vicepresidencias”, explicaron y reafirmaron la existencia de tres espacios distintos dentro del oficialismo.
“El Gobernador envió dos personas para la negociación y son las que
pueden dar fe de que no se rompió ningún acuerdo y que lo que se hizo, en armonía y conjuntamente, fue para seguir avanzando en un peronismo unido contra Milei”, indicaron en La Cámpora. En ese aspecto, se refirieron a Magario y Cascallares, los delegados del Ejecutivo.
Sobre las acusaciones de rupturistas no se hicieron mucho eco y le bajaron el precio a la crítica.
“Creemos que es un sector minoritario del MDF que siempre está buscando la ruptura e invalidando todo tipo de acuerdo y hablando de ganadores y perdedores”, consideraron.
En una semana en la que se mostraron los dientes en diferentes actos, en el kirchnerismo se encargaron se resaltar que
“Cristina no está en una pelea con Kicillof”. Así buscan poner el foco de discusión en otro aspecto de la vida política y relataron que la expresidenta “está trabajando todos los días desde su proscripción y su detención ilegal para fortalecer la unidad y que el peronismo junto enfrente a Milei”.