23 de enero de 2026
MARCAN DIFERENCIAS
Reforma laboral: la Provincia plantea un modelo con más derechos frente al plan de Milei
Desde el ministerio de Trabajo bonaerense cuestionan la “modernización laboral” impulsada por la Nación y detallan un paquete de medidas orientadas a proteger el empleo, regular nuevas formas de trabajo y fortalecer la producción.

Mientras el gobierno nacional avanza con su proyecto de “modernización laboral”, desde el gobierno de la provincia de Buenos Aires trazaron un diagnóstico crítico sobre la iniciativa impulsada por Javier Milei y proponen un camino alternativo que pone el eje en la defensa de los derechos laborales, la formalización del empleo y el rol activo del Estado.
Estas ideas fueron planteadas desde el ministerio de Trabajo bonaerense, comandado por Walter Correa, quien advierte que la reforma promovida por la Casa Rosada responde a una lógica ya conocida en la Argentina, asociada a procesos de apertura económica, pérdida de soberanía y deterioro del entramado productivo. Señalan que se trata de una fórmula “vieja”, que en experiencias anteriores derivó en cierres de industrias, destrucción de empleo y un fuerte aumento de la pobreza.
La iniciativa surgió dentro de un ciclo de formación política que impulsa el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en medio de tensiones internas por la conducción del PJ Bonaerense. También hay otras columnas escritas por dirigentes como Daniel Kostzer y Hugo Yasky sobre cómo la política debe abordar la problemática del empleo.
En ese marco, subrayan que durante los primeros dos años de gestión del actual presidente se perdieron más de 200 mil puestos de trabajo formales, un dato que, remarcan, excede cualquier análisis estadístico y tiene un impacto directo en la vida cotidiana de miles de familias. La flexibilización laboral, agregan, ya es una realidad de hecho, con trabajadores que priorizan conservar cualquier ingreso antes que discutir condiciones, categorías o jornadas.
Más allá de los aspectos técnicos, desde el gobierno provincial plantean que el debate de fondo es el modelo de sociedad que se busca construir. Cuestionan una concepción del trabajo entendida como un costo a reducir y no como un derecho a proteger, y alertan sobre propuestas que incluyen jornadas de hasta 13 horas, retrocesos previsionales y modificaciones que afectan garantías históricas del mundo laboral.
También ponen el foco en la forma en que se mide el empleo y advierten que los indicadores oficiales muchas veces ocultan situaciones de precariedad, como trabajos ocasionales o de plataformas que no aseguran estabilidad ni derechos. En ese sentido, sostienen que la Argentina atraviesa una de las mayores retracciones laborales desde el retorno de la democracia, con un debilitamiento de derechos individuales y colectivos.
Frente a este escenario, el peronismo es convocado a asumir un rol activo, tanto en el plano sindical como parlamentario y territorial. Desde la Provincia consideran que no se trata de “explicar” la reforma a los trabajadores, sino de estar cerca de sus demandas y reconstruir un movimiento político anclado en el pueblo trabajador. En esa línea, destacan la figura del gobernador Axel Kicillof, a quien presentan como el principal referente de un modelo alternativo que combina gestión y defensa de derechos.
Bajo el lema de “otro camino”, la provincia de Buenos Aires impulsa una serie de políticas para amortiguar el impacto de las medidas nacionales. Entre ellas se destaca la creación del ICLOP, un sistema de Conciliación Laboral Obligatoria Prejudicial que busca resolver conflictos antes de llegar a la instancia judicial, agilizando acuerdos y evitando procesos que, con el paso del tiempo, terminan perjudicando a los trabajadores.
Además, avanza un proyecto para regular el trabajo en plataformas digitales, elaborado a partir de recomendaciones de la OIT, con el objetivo de garantizar condiciones de salud, seguridad y registración laboral. Desde la gestión bonaerense resaltan que se trata de una iniciativa pionera, de carácter no punitivo, que busca proteger a un sector creciente sin favorecer intereses empresariales en detrimento de los derechos.
A esto se suma una fuerte inversión en formación laboral, con 366 Centros de Formación activos en toda la Provincia. Durante el último año egresaron más de 82 mil trabajadoras y trabajadores, una cifra que esperan superar en el próximo ciclo, en función de las necesidades productivas de cada región.
Desde el gobierno provincial reconocen que la Argentina necesita discutir una reforma laboral, pero sostienen que debe ser verdaderamente moderna. Proponen reducir la jornada laboral, fomentar la formalización del empleo, incorporar los cambios tecnológicos y promover un modelo productivo centrado en la industria nacional, la soberanía económica y la inclusión social.
Para la gestión bonaerense, una reforma de este tipo no puede imponerse de manera unilateral ni a puertas cerradas. Por el contrario, debe surgir del debate amplio y la construcción de consensos, con el Estado, los trabajadores, los empresarios y la sociedad civil sentados en la misma mesa.