La situación por los incendios forestales en el sur de Chile tuvo un respiro durante la noche, cuando la disminución de la temperatura y del viento permitió que brigadistas y bomberos lograron contener algunos de los focos más activos.
El alivio, sin embargo, es parcial y temporario: el pronóstico para las próximas horas anticipa condiciones climáticas desfavorables que podrían reactivar las llamas.
Las regiones de Ñuble y Biobío continúan entre las más afectadas por una emergencia que ya dejó víctimas fatales, miles de evacuados y una extensa superficie de bosques, campos y viviendas dañadas. A pesar del trabajo sostenido de los equipos de emergencia, el fuego sigue activo en varios puntos y obliga a mantener la vigilancia constante.
Desde el Gobierno chileno advirtieron que las altas temperaturas previstas para el día, sumadas a ráfagas de viento, representan un riesgo elevado para el control definitivo de los incendios. En ese contexto, se reforzaron los operativos terrestres y aéreos, y se pidió a la población extremar las precauciones y respetar las indicaciones oficiales.
Mientras las tareas de combate continúan sin pausa, las autoridades remarcan que el escenario sigue siendo crítico y que el alivio nocturno no garantiza el fin de la emergencia, que aún mantiene en vilo a gran parte del país.