30 de agosto de 2025
DESCUBRIMIENTO
El ibuprofeno y el paracetamol podrían ser los responsables de la resistencia a los antibióticos
Una nueva investigación de la Universidad del Sur de Australia muestra que estos comprimidos están alimentando silenciosamente una de las mayores amenazas para la salud mundial: la resistencia a los remedios.

Un nuevo estudio sugiere que dos de los analgésicos más utilizados por las personas podrían ser los culpables de generar cierta resistencia a los antibióticos.
De hecho, los investigadores descubrieron que el ibuprofeno y el paracetamol no sólo detienen el proceso de los remedios cuando se usan individualmente, sino que la amplifican cuando se usan juntos.
El estudio evaluó nueve medicamentos comúnmente utilizados en residencias de ancianos: ibuprofeno (analgésico antiinflamatorio), diclofenaco (antiinflamatorio para tratar la artritis), acetaminofeno (paracetamol para el dolor y la fiebre) y furosemida (para la presión arterial alta).
También se analizó la metformina (para niveles altos de azúcar relacionados con la diabetes), atorvastatina (para ayudar a reducir el colesterol y las grasas en la sangre), tramadol (analgésico más fuerte después de la cirugía), temazepam (usado para tratar problemas de sueño) y pseudoefedrina (descongestionante).
“La resistencia a los antibióticos ya no se limita a ellos”, corrobora la investigadora principal y profesora asociada de UniSA, Rietie Venter. De hecho, pone sobre la mesa que este estudio es un “claro recordatorio” de que debemos considerar cuidadosamente los riesgos de usar múltiples medicamentos, en particular en residencias de ancianos, donde a menudo se les prescribe una combinación de tratamientos a largo plazo.
“Esto no significa que debamos dejar de usar estos medicamentos, pero sí debemos ser más conscientes de cómo interactúan con los antibióticos, y eso incluye mirar más allá de las combinaciones de dos fármacos”, alerta.
“Los antibióticos han sido vitales durante mucho tiempo en el tratamiento de enfermedades infecciosas, pero su uso excesivo y mal uso generalizado han provocado un aumento global de bacterias resistentes a los antibióticos”, afirma Venter.
Por último, los investigadores piden que se realicen más estudios sobre las interacciones medicamentosas entre cualquier persona que siga regímenes de tratamiento farmacológico a largo plazo para que podamos obtener una mayor conciencia de cómo los medicamentos comunes pueden afectar la eficacia de los antibióticos.