Argentina
Lunes, 26 septiembre 2022
EXPECTATIVAS
17 de septiembre de 2022

En tiempos convulsionados, Cristina y Macri cruzan miradas: ¿habrá mesa para dos?

Mientras el clima político continúa conmocionado tras el intento de asesinato de la Vicepresidenta, hay quienes apuestan a un acercamiento entre los dos máximos referentes de cada lado de la grieta. La agenda económica también preocupa.

En tiempos convulsionados, Cristina y Macri cruzan miradas: ¿habrá mesa para dos? - La Tecla

El escenario político argentino experimenta tiempos convulsionados luego del intento de magnicidio contra la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner. Con la grieta a flor de piel y en medio de llamados de pacificación del clima, existe una seria preocupación ante un recrudecimiento de hechos de violencia. En ese marco, comienzan a crecer las expectativas sobre un acercamiento entre la líder del kirchnerismo y el expresidente, Mauricio Macri. ¿Se abren las puertas al diálogo o ya no hay lugar para consensos?

A la conmoción generada tras el ataque que padeció CFK y a la discusión sobre los discursos de odio que tiene como principales protagonistas a kirchneristas y antikirchneristas, también hay que agregar otro tema a la agenda: la economía. Es que la inflación hace estragos (7% en agosto, 78,5% interanual y 56,4% acumulada en ocho meses) mientras el Gobierno intenta cumplir con el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El ajuste está en marcha y las consecuencias sobre los sectores más golpeados se notan cada vez más. A un año de las elecciones, preocupa al oficialismo.

En este marco, con un clima social complejo en el que crece el hartazgo por la situación y el disgusto con los políticos en general, es que desde el Frente de Todos (FdT) comenzaron a ensayar movimientos con intenciones de apertura al diálogo con sectores de la oposición. Si bien pudo interpelar a algunos dirigentes de la Unión Cívica Radical (UCR), encontró el rechazo por parte del sector más duro del PRO. El caso emblemático fue la misa realizada en Luján el sábado pasado. 

Luego del homenaje a Antonio Cafiero en el que el peronismo aprovechó la ocasión y nuevamente tendió puentes con el radicalismo, reapareció Cristina en un evento público. Fue en un encuentro junto a sacerdotes villeros, Curas en opción por los Pobres, religiosas y laicas. 

“Estoy viva por Dios y por la Virgen”, dijo y después se refirió a la generación de diálogo entre los diferentes actores políticos. En cuanto al intento de asesinato que sufrió, señaló que "fue una ruptura de eso que tenemos que volver a reconstruir urgentemente”. Entonces, más adelante, lanzó: "La gracia no está en juntarse con los que piensan igual, sino con los que piensan distinto y ver si en economía, al menos, podemos tener un acuerdo mínimo. Porque todos hablan de la inflación, el problema de la inflación es porque no tenemos moneda, algo de lo que yo vengo hablando de la economía bimonetaria. Hay que ponerse de acuerdo mínimamente en eso para volver a reconstruir”.

Tras estas palabras, el senador nacional Oscar Parrilli llamó a "discutir de manera democrática" entre la dirigencia y afirmó que "no es descartable que Cristina se junte a hablar con Macri". Asimismo, en declaraciones a Radio Provincia, señaló que la Vicepresidenta "plantea necesario dejar de lado los agravios entre dirigentes y tener la capacidad de dialogar y discutir de manera democrática para buscar soluciones a los gravísimos problemas que tiene la Argentina".

Del otro lado de la vereda, la respuesta del expresidente y líder del PRO no se hizo esperar. 
"Con la Constitución sobre la mesa, sí", respondió ante la consulta de un periodista que lo interrogó sobre la posibilidad de que se reúna con Cristina. Las palabras llegaron en pleno acto proselitistas en el partido bonaerense de Junín.

Sin embargo, marcó terreno y consideró que "las ideas de Cristina Kirchner han destruido a la Argentina". Además, sostuvo que el kirchnerismo no cree ni "en la cultura del trabajo ni en la meritocracia ni en la transparencia".

De esta manera, comienzan a cruzarse las miradas quienes lideran a los dos grandes grupos antagónicos en el país. Por supuesto, cada quien mide los movimientos del otro y, cual partida de ajedrez, esperan las siguientes acciones. Por el momento, las heridas continúan abiertas y el interrogante se abre en torno a la capacidad que tengan para llegar a acuerdos.