Argentina
Jueves, 6 octubre 2022
GRAVE
12 de septiembre de 2022

Un plan milimítricamente calculado: el paso a paso del operativo para matar a Cristina

Los mensajes de WhatsApp demostraron que Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte no fueron los únicos implicados en la trama. El gobernador Axel Kicillof, otro de los blancos.

Un plan milimítricamente calculado: el paso a paso del operativo para matar a Cristina - La Tecla

Luego de nuevas pruebas que surgieron de parte Brenda Uliarte, quien junto con su novio Fernando Sabag Montiel están acusados por tentativa de homicidio por el hecho que tuvo lugar el 1 de septiembre pasado cuando la ex presidenta llegaba a su domicilio en Recoleta, la jueza federal María Eugenia Capuchetti reimplantó hoy el secreto de sumario.

Según las fuentes, del celular de Uliarte surgieron mensajes donde despotricaba contra el Gobierno Nacional refiriendo que debían pasar de la "protesta" a la "acción".

A raíz del análisis de distintos elementos del teléfono, es que la jueza reimplantó el secreto de sumario, una medida que había fijado días atrás cuando la mandó a detener a ella.

Por ello, se prevé que en las próximas horas se produzcan novedades importantes en la causa, aunque no transcendió de que se trata.

Capuchetti está en plazo para definir la situación procesal tanto de Brenda Uliarte como de su novio, para lo cual tiene diez días desde la semana pasada cuando fueron indagados en Comodoro Py.

Hasta el momento, la jueza da por hecho que ambos actuaron con premeditación y que hicieron inteligencia previa, ya que estuvieron en las inmediaciones a la casa de la vicepresidenta días antes del atentado del 1 de septiembre pasado.

Por lo pronto, de los celulares de él y ella surgió que Sabag Montiel tenía pleno conocimiento del arma calibre 32 el cual gatilló a centímetros de la cabeza de Cristina Kirchner, pero fracasó al realizar el disparo, ya que no deslizó la corredera para hacerlo.

Sabag Montiel, también enfrenta serios problemas: en C5N reprodujeron chats que le envió a su pareja. "El tema es que hay una cámara de C5N y hay poca gente. Y la gente se está yendo y el momento es ese, ahora ya es tarde", dijo el joven brasileño el día de la represión policial que culminó con la ex presidenta hablando a la militancia en un escenario improvisado en la calle.

En otro de los chats, Sabag Montiel le contaba a Uliarte que estuvo a metros del gobernador bonaerense Axel Kicillof y que hasta le tocó "la espalda".

Además, se están investigando las llamadas ambos hicieron durante ese jueves 1, y las que ella hizo días posteriores, ya que recién Brenda Uliarte fue detenida poco tiempo después y no al momento del hecho como ocurrió con Sabag Montiel.




El mensaje que demuestra que se trata de un "crimen de odio político"

“Tenemos que generar hechos, no protestas. Basta de quedarse puteando. Tenemos que pasar a la acción. Pongamos molotov en la Casa Rosada”, dice el texto que los investigadores encontraron en el celular de Uliarte, aunque no trascendió la fecha de la comunicación sobre la que informaron fuentes del caso.

Otras fuentes se mostraron entuasiamadas con el contenido del teléfono: “En el celular está todo el plan para atacar a Cristina. El celular es contundente”, dijo una fuente de los tribunales a La Nación. El celular es un Xiaomi Note 9 y fue desbloqueado por los investigadores de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).

En la “carpeta segura” del celular de Brenda Uliarte se encontraron constancias de mensajes guardados incluidas conversaciones de WhatsApp. Una versión hablaba de que entre sus contactos estaría el de un político, pero fue desestimado por fuentes de la causa.

Los teléfonos del resto de los amigos que vendía algodones de azucar y de Sabag Montiel no arrojaron datos relevantes, según los investigadores. El de Sabag Montiel quedó “resetado a fábrica” cuando intentaron abrirlo y se pudieron recuperar de la tarjetas de memoria fotografías del acusado con su arma y de Brenda con la pistola.

Los investigadores dicen estar cerca de ampliar el círculo de sospechosos a más personas, incluso fuera del grupo de amigos de Sabag Montiel y Brenda Uliarte, aunque la justicia entiende que no hay por ahora evidencias suficientes como para imputarles una participación en la tentativa de homicidio.

Sabag Montiel está preso desde la noche del ataque a la vicepresidenta, el jueves 1° de septiembre, y su novia Brenda Uliarte fue presa dos días después, cuando tomaba el tren en la estación Palermo y era seguida mediante su teléfono celular.

Fue indagada el lunes pasado junto con su novio. Desde ese día la jueza tiene 10 días hábiles para resolver la situación procesal de ambos imputados y seguir adelante con la investigación del caso, disponiendo nuevas medidas de prueba para dar con el resto de los sospechosos.