Argentina
Domingo, 26 junio 2022
BERISSO-ENSENADA
10 de junio de 2022

Las aguas bajan turbias en la ribera

La cosa venia viento en popa. Sin grietas y con muchas fotos en común, pero la fina relación entre Mario Secco y Fabián Cagliardi entró en una zona fría que tiene epicentro en la interna oficialista berissense.

Por Walter Casamayou
Las aguas bajan turbias en la ribera - La Tecla
Las aguas bajan turbias en la ribera - La Tecla

“Si a Berisso le va bien, a Ensenada también” dijo el intendente Mario Secco al referirse a quien llegaba a ser el nuevo gobernante berissense, Fabián Cagliardi.

Y no era para menos, luego de estar hackeado durante la etapa macrista por la gobernadora Vidal y los intendentes vecinos, Jorge Nedela y Julio Garro; el lord ensenadense sintió que la región retomaría el cauce del entendimiento natural procedente de un mismo espacio político: el Frente de Todos. 

Era el momento adecuado para reflotar un caballito de batalla de cada campaña: la regionalidad, mucho más teniendo en cuenta que dentro de ese colectivo había banderas políticas afines desde la vecina comuna y la gobernación.

Es más, de entrada nomás llegaron a firmar un acuerdo de cooperación y asistencia entre ambos municipios, del cual participaron en su momento la diputada provincial Susana González junto a los presidentes de los Concejos Deliberantes de ambas ciudades, Vanesa Queyffer y Luis Blasetti.

Un acuerdo cuyo punto más saliente era brindar, sin límites geográficos, soluciones a las nuevas demandas y problemáticas de los habitantes de los dos distritos costeros. Era el paraíso soñado.

Explota la bomba en Berisso

Sin embargo, en una de las ciudades explotó la interna. Y detrás de ella, se inició un combate en donde cada round deja algún contendiente en el camino.

Fue Berisso el epicentro de teatrales escenas nacidas desde su propio Concejo Deliberante y con figuras que, comenzaron mirándose de costado, y terminaron enfrentadas en duros términos.

El primer petardo fue un llamado de atención de un par de concejales que le pedían a Cagliardi mayor intervención en las demandas de la gente y, sobre todo, que encendiera el camino judicial sobre el accionar del último gobierno municipal.

Según los denunciantes, el gobierno saliente había dejado varios “muertos” como el que se detectó en el mes de enero cuando funcionarios de EDELAP,, con orden judicial en mano, se presentaron en el Corralón Municipal para cortar la luz y retirar el medidor, ya que hacía varios años no se pagaban las facturas.

Sin embargo, la única querella iniciada por Fabian Cagliardi contra el ex intendente fue en el comienzo de su gestión por el presunto delito de estafa del que fueron víctimas trabajadoras y trabajadores municipales, quienes sacaron un crédito en el Banco Ciudad; causa en la que Nedela fue finalmente sobreseído.

La supuesta pasividad del actual jefe comunal en temas urgentes de la ciudad, más una serie de pronunciados desacuerdos, provocaron en principio un gran malestar en su bloque político, que motivaron la salida de la presidenta del Concejo Deliberante, Vanesa Queyffer, quien no solo dejo su cargo sino que además también abandonó las filas de la agrupación María Roldán, de Cagliardi.

Las aguas bajan turbias en la ribera
Otros tiempos, Queyffer y Cagliardi juntos

El escándalo político no solo provocó el abandono de Queyffer de su cargo, sino de los funcionarios Nelson Spagnolo, Sergio Di Nitto y Cesar Pagano, delegado zona II, coordinador del COM y coordinador del cuerpo de guardavidas, respectivamente. También desde ese momento se inició una arremetida del Sindicato de Trabajadores de la ciudad que no ha visto todavía el incremento salarial estipulado. 

Si bien a principios de año asumió la nueva presidenta del Concejo Deliberante, Martina Drkos, los sueños y expectativas de unir al peronismo que tenía Cagliardi se fueron diluyendo con el correr de los meses, hasta llegar a este presente en donde el antagonismo del gobierno municipal es aún mayor a lo que pueda provocar la propia oposición.

Los ruidos llegan a Ensenada

Era imposible que la implosión interna que sufriera el peronismo en Berisso no repercutiera en sus pares de Ensenada, ya que si bien su situación política está consolidada de la mano de su intendente, los reclamos que llegan desde el otro lado preocupan e invitan a ser partícipes de alguna solución.

Mario Secco, hoy disfruta de las mieles de una altísima imagen positiva en su ciudad, pero mira con atención las definiciones que van tomando intendentes afines al Frente de Todos con distinta manera de gestionar los conflictos.

La salida de la presidenta del Concejo Deliberante de Berisso, Vanesa Queyffer al grito de “mi única referencia política es Cristina Fernández de Kirchner” marca las diferencias políticas internas con un Cagliardi que ha tratado de mantener un equilibrio entre las diversas figuras del frente gobernante.

Por eso, mientras Secco anunció en marzo un aumento del 40% para los trabajadores municipales, desde la otra orilla hace nueve meses que están suspendidas las paritarias para ese sector lo que marca una notable diferenciación política de un lado y otro.

Una diferenciación que parece profundizarse en la medida que la contienda central a nivel nacional se agudice, ya que mientras a Mario Secco se lo puede catalogar como un “ultra K” y cercano al gobierno provincial, a Fabián Cagliardi se lo relaciona con su jefe político y hoy defensor a ultranza del presidente de la Nación, Aníbal Fernández, actual Ministro de Seguridad de la Nación. 

Lo concreto es que si bien la relación no es tirante ni nada que se le parezca, saben que el sueño de regionalización y esfuerzo compartido, quedara solo en un anuncio, a no ser que el Frente vuelva a ser de Todos y para Todos. 

No hay anuncio de sudestada en la Ribera pero las aguas bajan turbias y el pronóstico es reservado sin atisbos de mejoría alguna.