Argentina
Domingo, 14 agosto 2022
NOTA DE TAPA
5 de abril de 2022

Con el Tribunal de Cuentas como telón, se miden en todo

Kicillof insiste con la designación de Federico Thea al frente del organismo de control, pero hay resistencia de la alianza opositora y de sectores oficialistas. La posibilidad de un cambio en la ley que regula al ente, las presiones y los otros cargos que se discuten

Axel Kicillof tiene una oportunidad que no tuvo ninguno de los gobernadores peronistas que lo antecedieron: nombrar al presidente del Tribunal de Cuentas de la Provincia tras la salida de Eduardo Grinberg, quien permaneció 35 años en el cargo. Federico Thea, hasta el pasado diciembre secretario general de la Gobernación, es el elegido. Su pliego espera en el Senado que se destrabe la negociación política y pueda quedar a cargo del organismo de control que, por mandato constitucional, tiene presidencia y vocalías vitalicias. Pero los acuerdos con la oposición avanzan demasiado lentos, acumulándose en paralelo otros nombramientos que necesitan del consenso. 

El Gobernador está empecinado en que debe ser Thea sí o sí, pese a que las objeciones a su nombramiento llegan desde distintos sectores, incluso de espacios integrantes del Frente de Todos. Para Kicillof es la oportunidad más concreta de hacer valer su posición como mandamás de la Provincia; ya jugó la ficha y por nada quiere retirarla del tablero. Incluso hay quienes afirman que, por este tema, el mandatario juega políticamente como no lo ha hecho en otras circunstancias. Pero la oposición tiene muchos reparos sobre el exfuncionario; tampoco convence a La Cámpora la designación de Thea en un cargo perenne, y son los intendentes (de uno y otro lado) quienes más desconfían.

Jefes comunales del Frente de Todos y de Juntos coinciden en que “no es alguien con conocimiento en los temas municipales”, y temen que se rompa esa simbiosis sin escándalos que supo administrar Grinberg, quien controló con la misma vara a oficialistas y opositores y siempre bajo los mismos parámetros. La concepción de la política y de la manera de ejercerla que tiene el kicillofismo es motivo de desconfianza. Otra objeción bastante reiterada es que el ex secretario general es demasiado joven (pronto a cumplir 39 años) para darle un cargo vitalicio. Y no hay posibilidades de hacer cambios en la Constitución, que es la que determina la inamovilidad del puesto. 

Thea, por su parte, aporta lo suyo para convencer. Se reúne con representantes de distintos espacios, les asegura que descansará su trabajo en las decisiones de los vocales del Tribunal y promete no quedarse toda la vida en el sillón sino de cinco a diez años, no más. Aun así no logra destrabarse su pliego, circunstancia por la cual las tensiones aumentan. “El ministro de Economía (Pablo López) y otros funcionarios del Gobierno tensionan y no les habilitan cosas a los intendentes”, aseguró ante La Tecla un legislador de Juntos. Un par de jefes comunales consultados por este medio coincidieron en que desde el Gobierno les anuncian que no habrá avances sobre determinadas cuestiones si no sale el pliego de Thea. Diputados y senadores, además, están anoticiados de que no se avanzará en otros acuerdos mientras quede sin resolverse la cobertura de ese cargo. 

La negociación se embarra en un pantano en el que se incluyen muchos temas a resolver: la designación de miembros de la Suprema Corte; espacios de la oposición que dependen de decretos del Gobernador, como sillas en los directorios de las empresas del Estado y en otras dependencias públicas; los puestos que quedan designar en la Defensoría del Pueblo y hasta los directores del Banco Provincia, que, aunque ya está acordado que Juntos tenga tres lugares, no se han votado en el Senado y podrían quedar atrapados en la tensión por el nombramiento del presidente del organismo de control. 

Es allí donde aparecen las alquimias de cómo resolver la situación. Encerrada en la necesidad de avanzar en los diferentes acuerdos, la propia oposición ofreció al Gobierno una salida que el Ejecutivo no descartó. Se trata de modificar la Ley 10.869 sin interferir en el mandato que le confiere al Tribunal y a su titular la Constitución de la Provincia. En ese sentido, una salida posible es construir un cuerpo más colegiado, menos presidencialista; es decir, recortar las atribuciones del presidente y conferirles más participación en las decisiones a los vocales. No pocos ven la mano de los actuales integrantes detrás de esta maniobra. 

Se pensó en colocar una especie de jefe de Gabinete que mediara entre los vocales y el presidente, pero esta posibilidad queda coartada por la redacción del artículo 159 de la Constitución, que marca taxativamente que el organismo está compuesto por un presidente y cuatro vocales. La única salida posible hasta ahora es equiparar un poco más el poder del presidente con el de los vocales a través de modificaciones en la ley que regula al órgano de control. 

Algunos vaticinan que el ente podría quedar al mando de los jueces de las cámaras Civil y Comercial de La Plata hasta el fin del mandato de Kicillof. Eso supondría, de acuerdo al escenario actual, que la oposición no llegaría a los cargos por los que clama desde hace dos años y que la Corte quedaría con varias sillas vacías por largo tiempo. “Sin presidente del Tribunal no está lo otro”, insistió un legislador de Juntos al tanto de las negociaciones. La llave para abrir todo está más del lado de la oposición, en una resolución que excede al bloque de senadores del espacio. Los propios legisladores reconocen que ellos se alinearán detrás de lo que decida la mesa provincial de Juntos, donde hay un par de representantes de cada uno de los sectores internos que componen la coalición opositora. 

Es difícil avanzar en cada uno de los temas, ya sea por las diferencias entre el Frente de Todos y Juntos como por las tensiones internas de cada una de las alianzas. Una muestra es la demora en el cierre de las comisiones en la Cámara de Senadores por las discrepancias en la composición de Asuntos Constitucionales y Acuerdos. De todos modos, si la intención es completar las vacancias deberá comenzarse por cerrar el tema del Tribunal de Cuentas, con cambios en la ley o sin ellos. De lo contrario será difícil salir del pantano y continuará la medición de fuerzas entre los dos tanques electorales, sin ganadores pero quizá con muchos vencidos.


Con el Tribunal de Cuentas como telón, se miden en todo


PRESIDENTE DESIGNADO POR LA CORTE
Cambio bimestral y conformidad en el seno del organismo

El artículo 8 de la Ley 10.869, del Tribunal de Cuentas, establece que, ante la ausencia de presidente por más de ocho días, la Suprema Corte deberá designar a “alguno de los miembros de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial, con sede en la Capital de la Provincia”. El máximo tribunal, mediante una resolución, dispuso que los magistrados designados cambiarán cada dos meses hasta que se produzca la cobertura del cargo y confeccionó un listado como para cubrir dos años. La reglamentación señala que la nómina de los camaristas debe ordenarse por antigüedad (de mayor a menor) y que no sean parte de la Junta Electoral. Por ello el primer turno, del 1 de marzo al 30 de abril de 2022, le correspondió a la titular de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial N°1 de La Plata, Ana María Bourimborde. Si al 1 de mayo el Senado no ha votado el pliego del nuevo presidente, el organismo de control quedará a cargo de Jaime López Muro (juez de la Sala 1 de la Cámara N°2) hasta el 30 de junio. 

Fuentes del Tribunal de Cuentas confiaron a La Tecla que el funcionamiento bajo el mando de la jueza es óptimo, que hay una buena recepción de la magistrada por parte del personal y un trabajo ordenado y con importantes avances con los vocales. “Hay expectativas de que el statu quo se mantenga por un buen tiempo”, dijo un miembro del ente, donde no ven sencillo que se destrabe la negociación política que depositaría a Thea en el organismo de control.

El listado de la Corte
1- Ana María Bourimborde (presidenta Cámara N°1)
2- Jaime López Muro (juez Sala 1 Cámara N°2)
3- Ricardo Sosa Aubone (juez Sala 1 Cámara N°2)
4- Laura Larumbe (jueza Sala 3 Cámara N°2)
5- Andrés Soto (juez Sala 3 Cámara N°2)
6- Francisco Hankovits (Presidente Cámara N°2)
7- Alejandro Maggi (juez Sala 3 Cámara N°1)
8- Leandro Banegas (juez Sala 2 Cámara N°2)
9- Adriana Montoto (jueza Sala 1 Cámara N°1)
10- Juan Manuel Hitters (juez Sala 3 Cámara N°1)
11- Irene Hooft (jueza Sala 2 Cámara N°1)
12- Federico García Ceppi (juez Sala 2 Cámara N°1)


UN CAMBIO PARA SIEMPRE
Vidal, el desembarco de la política y un camino sin retorno

Eduardo Benjamín Grinberg estuvo al frente del Tribunal de Cuentas desde el 9 de febrero de 1987 hasta el 28 de febrero de 2022. Lo designó el radical Alejandro Armendáriz, acogió el régimen jubilatorio en el gobierno de Axel Kicillof, y hasta hace un par de años siempre estuvo acompañado por vocales que en su mayoría no tenían una arraigada pertenencia política. 

Sin embargo eso cambió durante el mandato de María Eugenia Vidal y ahora las vocalías tienen, en todos los casos, terminales políticas. “Eso cambió para siempre, nunca volverá a ser como antes; el Tribunal ya es otra caja de reparto de la política”, dijo a La Tecla un conocedor del organismo. Quien más batalla contra eso es la Asociación del Personal de los Organismos de Control (APOC). El gremio pide que sea personal de carrera el que ocupe las vocalías, y hasta juega con la utópica idea de tener un presidente que no venga de la carrera política. Vidal tuvo la oportunidad de designar a los cuatro vocales que secundaron a Grinberg durante el último tramo de su mandato, y los nombramientos, producidos en diciembre de 2018, alcanzaron a dos contadores cercanos al entonces oficialismo y a dos de la oposición más dialoguista.

Ariel Héctor Pietronave
(Reparticiones Autárquicas y Entes Especiales). Es un hombre ligado al intendente de Lanús, Néstor Grindetti, de quien fue subsecretario de Finanzas en el Municipio.

Gustavo Diez
(Administración Central). Reconocido docente universitario, fue asesor financiero de Vidal y de su jefe de Gabinete, Federico Salvai.

Daniel Chillo
Llegó al Tribunal, propuesto por el Frente Renovador de Sergio Massa, luego de ocupar un
cargo en la Auditoría General de la Nación. La exgobernadora y Massa tejieron un acuerdo de gobernabilidad desde el inicio de la gestión.

Juan Pablo Peredo
Es hombre de confianza del actual jefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde, quien por entonces era intendente de Lomas de Zamora y uno de los alcaldes peronistas de más
diálogo con Vidal.


Con el Tribunal de Cuentas como telón, se miden en todo


¿MODIFICACIONES EN LA NORMATIVA?
El poder absoluto del presidente del Tribunal, que se quiere limitar

El Tribunal de Cuentas está regido por el artículo 159 de la Constitución provincial y por la Ley 10.869. La Carta Magna establece que “se compondrá de un presidente abogado y cuatro vocales contadores públicos, todos inamovibles, nombrados por el Poder Ejecutivo con acuerdo del Senado”, y le confiere las atribuciones. En tanto la ley estipula el marco regulatorio del organismo y las funciones que les corresponden al presidente y a los vocales.

En ese sentido se estudia en la Legislatura alguna modificación en la normativa para recortar las atribuciones al presidente del cuerpo y conferir más participación a los vocales. La idea es que funciona más como cuerpo colegiado que como ente donde el presidente tiene un poder casi absoluto.


Lo que marca la ley

ARTICULO 7°
El Presidente del Tribunal lo representa en sus relaciones con terceros, con las autoridades administrativas, judiciales, comunales y particulares con las siguientes atribuciones:
1- Presidir los acuerdos del Tribunal y firmar toda resolución o sentencia que este dicte, así como toda comunicación dirigida a otras autoridades o particulares. Con las autoridades judiciales se comunicará por exhorto u oficio y estas observarán el mismo procedimiento para dirigirse al Presidente del Tribunal de Cuentas.
2- Es el Jefe del Personal que se asigne al Tribunal, teniendo las atribuciones que le confiere el régimen para el personal de la Administración Pública de la Provincia.
3- Proyectar con intervención del Cuerpo de Presupuesto del Organismo, para ser elevado al Poder Ejecutivo.
4- Autorizar y disponer de los fondos que sean concedidos al Tribunal por la ley y determinar su aplicación en todos los casos.
5- Despachar los asuntos de trámite, requerir la remisión de antecedentes, informes o pericias a organismos públicos o privados y toda otra información necesaria para resolver las actuaciones.
6- Proponer al Poder Ejecutivo la designación de los empleados del Tribunal, sin perjuicio de lo dispuesto por el artículo 40° de la Constitución.
7- Convocar al Cuerpo a los acuerdos extraordinarios cuando razones de urgencia o de interés público lo hagan necesario.

ARTICULO 13°
El quorum para sesionar no podrá ser inferior al de dos (2) Vocales y el Presidente y las decisiones del Tribunal se tomarán por mayoría de votos, teniendo el Presidente doble voto en caso de empate.


Los cambios en análisis

* El inciso uno del artículo siete le da al presidente del Tribunal de Cuentas el poder de que no hay resolución que vea la luz si no lleva su firma, lo que le otorga el control absoluto sobre lo que se actúa.
* Respecto a los recursos se estudió la posibilidad de modificar la norma para que el Tribunal funcione como un ente autárquico que dicte y maneje su propio presupuesto, con intervención de los vocales en su elaboración. Pero hay impedimentos constitucionales para ello y el presupuesto lo seguirá determinando el Ejecutivo a partir de la elevación de la previsión de gastos que hace el titular. Sí se buscaría dar a los vocales alguna participación en la disposición de los recursos.
* Hasta ahora los vocales no tienen potestad para designar a personas dentro
de la planta de empleados del Tribunal, atribución solo conferida al presidente. Los vocales
actuales piden que se abra esa posibilidad.
* El titular del Tribunal es el único con la facultad de convocar al resto del cuerpo para acuerdos extraordinarios (los acuerdos ordinarios deben ser “por lo menos uno por semana”, de acuerdo al artículo 9). Hasta el momento los vocales no pueden citar a reuniones del cuerpo.
* Otra de las atribuciones omnipresentes del Presidente es que sin él no hay posibilidad de habilitar el quorum para sesionar. Es otra cuestión que podría ser modificada, pero sosteniendo el voto doble del titular en caso de empate.



Con el Tribunal de Cuentas como telón, se miden en todo


RECLAMO
La cuestión de género se mete en el debate por la sucesión 

La Asociación del Personal de los Organismos de Control envió una carta al gobernador Axel Kicillof y a la ministra de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual, Estela Díaz, en la cual solicita que se nombre a una mujer al frente del Tribunal, teniendo en cuenta que las cuatro vocalías son ocupadas por hombres.

Desde APOC expresaron que “no pasó inadvertida” la presencia de una mujer en la presidencia, en referencia a Ana Bourimborde, y apelan a que el Tribunal también empiece a
contemplar la paridad de género para su composición.

Hasta ahora una sola mujer, Cecilia Fernández (fallecida en 2016), ocupó una vocalía en el Tribunal, y el gremio expresó en su carta la vehemencia con la que había reclamado en 2018 que se designase al menos una dama entre los vocales.

“Ahora se abre una nueva oportunidad para que la representación femenina se haga presente en la figura de su titular”, reclaman desde el sindicato, donde aseguran que la iniciativa no es contra la designación de Thea, sino advertir la disparidad de género que hay en el organismo.



EL HOMBRE DEL GOBERNADOR
El currículum de Federico Thea

* Nació el 22 de abril de 1983. Es abogado egresado de la UBA y Máster en Derecho Público de University College, de Londres.
* Hasta el 29 de diciembre pasado fue secretario general de la Gobernación, cargo que ocupó desde el 12 de diciembre de 2019. Antes fue rector de la Universidad Nacional de José C. Paz, y ocupó la Secretaría Legal y Administrativa del Ministerio de Economía de la Nación, entre 2013 y 2015, cuando el ministro era Axel Kicillof.
* Fue director general de Asuntos Jurídicos de YPF entre 2011 y 2013, y asesor en la Sindicatura General de la Nación en 2011.
* En diciembre de 2021 el Gobernador lo propuso como presidente del Tribunal de Cuentas de la Provincia, elevó su pliego al Senado y reemplazó a Thea por Agustina Vila en la Secretaría General.