Argentina
Domingo, 14 agosto 2022
TRASPASO
26 de febrero de 2022

Los subsidios al transporte del AMBA abren una grieta en el seno de la oposición

La avanzada del Gobierno nacional para que la Ciudad se haga cargo de sus colectivos abrió un frente interno en Juntos por el Cambio. Desde el Conurbano, los amarillos respaldan a Larreta, pero los socios del interior piden redistribuir los recursos.

Los subsidios al transporte del AMBA abren una grieta en el seno de la oposición - La Tecla

La avanzada del Gobierno nacional para que la Ciudad se haga cargo de sus colectivos abrió un frente interno en Juntos por el Cambio. Mientras desde el Conurbano, los amarillos respaldan a Horacio Rodríguez Larreta, los socios del interior piden redistribuir los recursos en línea con lo que plantearon dirigentes de otras provincias, como Gerardo Morales, gobernador de Jujuy.

En efecto, el mandatario norteño señaló que “la gran masa de subsidios está en el área metropolitana”, y que el país es muy injusto dado que “tiene toda la plata en el área metropolitana”.

Quien salió a responderle fue el intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, que aseguró que estas declaraciones son falsas, dado que la provincia de Buenos Aires, y puntualmente dentro de ella el Conurbano, es una de las “más grandes víctimas del injusto federalismo argentino”. 

“La provincia de Buenos Aires aporta el 37 % de los recursos nacionales y recibe el 22,7% (antes de Vidal era el 18%), y dentro de la provincia el Conurbano está discriminado respecto al Interior. Las transferencias automáticas per cápita en pesos de 2021 a Buenos Aires fueron de $45.500 cuando el promedio país es de $77.600 y el de Jujuy $122.400. Por no mencionar los números de Catamarca o Formosa. Por otro lado, teniendo en cuenta la gran cantidad de subsidios, aún así cada bonaerense recibe un 20% menos que el argentino promedio y un 35% menos que un jujeño”, detalló.

Y agregó: “Si se busca sacar los subsidios al transporte y a la energía, algo que puede ser razonable y hasta justo, debería ser una buena ocasión para rediscutir el federalismo argentino integralmente, incluida la coparticipación y las potestades tributarias, y no solamente una línea de gasto (los subsidios). Si quisiéramos que Buenos Aires reciba igual que el promedio de los argentinos, a Buenos Aires deberían sumársele 400.000 millones de pesos adicionales. Para ser aún más claro: Buenos Aires financia a la mayoría de las provincias: en la relación recibe-aporta estamos 14,7% abajo. Debería hacerse por ley como se hizo en 2017 con la recuperación del fondo del Conurbano y no dependiendo de la discrecionalidad del gobierno de turno como se estuvo haciendo en 2020 y 2021”.

No obstante, no todos los intendentes del PRO coinciden con Valenzuela. Por su parte, Guillermo Montenegro, mandamás de Mar del Plata, expresó: “Es injusto que el 85% de la cantidad de subsidios asignado al AMBA sea mirado desde el Conurbano y la Capital y esto tiene que ver más allá de quien gobierne. Que el boleto salga $60 en Mar del Plata y en el Conurbano y Capital $20 es algo que no está bien. Creo que tiene que haber una revisión integral de los subsidios. Este es un problema que tenemos en Mar del Plata, lo tiene Rosario, Córdoba, Bahía Blanca, Olavarría. Si es una revisión integral de todos los subsidios del transporte para reacomodar los subsidios en todo el país, se puede ver, si es solamente para sacarle a uno y darle a otro, es cuestionable desde la política”.

En el Área Metropolitana de Buenos Aires, el servicio de colectivos se mantiene dentro de la órbita del Estado Nacional, que es el que lo regula, fija los niveles tarifarios y desde mediados de 2012 cuenta con un subsidio variable. Los colectivos que transitan, tanto dentro de Capital Federal como entre CABA y la provincia de Buenos Aires, son de jurisdicción nacional y cuentan con un boleto mínimo de $18, costo  significativamente menor al de otras ciudades del país. 

En este contexto, los primeros días de febrero los intendentes de las ciudades de Córdoba, Santa Fe y Rosario,  pidieron al Gobierno Nacional la creación de un boleto federal para equiparar los valores. 

En respuesta, desde el Ministerio de Transporte revelaron la intención de transferir a la Ciudad de Buenos Aires el costo de los subsidios de las 32 líneas de colectivos que circulan solo dentro de CABA. 

Según pudo saber La Tecla de fuentes oficiales, el año pasado, la Administración Nacional destinó $15.000 millones en subsidios a estas líneas. El número que se estipula para 2022 es un piso de $20,7 mil millones a valores de hoy, entre compensaciones y subsidios al gasoil. A eso se le podrían sumar unos $3.300 millones a modo de aporte extra, teniendo en cuenta dos posibles actualizaciones de costos en el año, pero sin considerar aumentos de tarifas.

Ahora bien, este mismo escenario se traduce puertas adentro de la provincia de Buenos Aires que, en sí misma, funciona y tiene características similares a un país. Mientras las demás provincias se quejan por el trato diferencial que reciben con respecto al AMBA, en territorio bonaerense son los municipios del interior los que se quejan del Gran Buenos Aires. 

Bahía Blanca, Azul, Mar del Plata, Olavarría y otros municipios abonan hasta tres veces más que el boleto en la zona ambeña ¿Por qué? Básicamente, por la naturaleza de la región. Como se sabe, el AMBA funciona como un gran conglomerado en el que la Capital Federal y otros 40 municipios no distinguen fronteras. Uno está pegado al otro. Entonces, la tarifa es única porque la realidad es distinta a la del  interior y porque, además, es uno de los lugares más humildes del país. 

Asimismo, el AMBA cuenta con red SUBE, una herramienta que le permite al Estado calcular de manera exacta la recaudación y, con ello, el faltante que se necesita compensar. Por ejemplo, si el transporte del AMBA cuesta 100 millones de pesos, pero sólo recaudó 10 millones, el Estado tiene que poner los 90 millones que faltan. En el caso de CABA, los 90 millones los pone Nación, en su mayoría (entre el 60 y 70%), mientras que en el caso de la Provincia, los pone el Estado  bonaerense.
 
Esto no siempre fue así. La transferencia de los subsidios al transporte de Nación a Provincia se acordó entre María Eugenia Vidal y Mauricio Macri en medio de la negociación por la actualización del Fondo del Conurbano. 

A comienzos de 2020, tal como publicó este medio en su momento, la idea de Axel Kicillof era volver a pasar los subsidios a la órbita nacional. Devolverlos. Ahora, la dirección es contraria porque si el Gobierno nacional le pide a la Ciudad hacerse cargo de lo suyo, el reclamo de la Provincia ya no tiene lugar. Las  asimetrías, sin embargo, son notables. Mientras Capital pagaría $13 mil millones; la Provincia seguirá aportando $110 mil millones, siempre y cuando se mantenga la tarifa. Si se modifica el valor del boleto, el panorama cambia.