ENCUESTA
17/07
Cómo mide el gobierno y que variable puede ser un dolor de cabeza con la PASO a la vista
Faltando cada vez menos para las elecciones legislativas de noviembre, el panorama electoral muestra muchas más incertidumbres que certezas para poder predecir cuál será el espacio político que ganará las elecciones. Así lo sostuvo un trabajo de opinión pública del Observatorio de Psicología Aplicada de la Universidad Nacional de Buenos Aires.
Según un estudio realizado por el Observatorio de Psicología Aplicada de la Universidad Nacional de Buenos Aires, la evaluación de los tres ámbitos relevados, situación sanitaria, económica y social, resulta marcadamente negativa. En este sentido, la situación económica
es la que recoge el más alto porcentaje de respuestas negativas (78% la califica entre mala y muy mala), seguida por la situación social (71% de negativas).

Asimismo, hay una mirada igualmente negativa hacia el futuro de la economía y de la situación social de nuestro país. Un 61% estima que durante los próximos 6 meses la situación económica empeorará entre algo y mucho, mientras que un 54% estima lo mismo respecto a la situación social.

La evaluación de gestión del gobierno de Alberto Fernández, está notoriamente sesgada por la grieta existente en la sociedad. Las calificaciones positivas y negativas resultan diametralmente opuestas entre los votantes de Juntos por el Cambio y los del Frente de Todos.

En efecto, el 65% de desaprobación general (calificación mala y muy mala) presenta una enorme variabilidad, ya que entre los votantes de Frente de Todos sólo el 23% desaprueba, mientras que entre los votantes de Juntos por el Cambio la desaprobación llega al 97%.

Un cuadro similar se produce en la evaluación del Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. Las calificaciones son idénticas a las del Presidente: a nivel general un 65% califica su gestión como muy mala/mala. Pero, segmentada por el voto partidario, se observa que sólo el 25% de sus votantes desaprueba su gestión (muy mala/mala), mientras que un 81% de los votantes de Juntos por el Cambio la califica negativamente.

También se destacó, teniendo en cuenta  la configuración del voto para las PASO y las elecciones generales de noviembre, es la comparación de las gestiones de María Eugenia Vidal y de Axel Kicillof. El 40% de los bonaerenses afirman que la gestión de Vidal fue mejor que la de Kicillof, mientras que un 35% señalan lo contario.

De esta manera, faltando 130 días para las elecciones legislativas de noviembre, el panorama electoral muestra muchas más incertidumbres que certezas para poder predecir cuál será el espacio político que ganará las elecciones.

El reporte de la intención de voto presenta un alto número de indecisos (26%), conformando un triple empate entre los dos espacios políticos mayoritarios y el grupo de los que aún no tienen una decisión tomada (todos con el 26%).

Al analizar la probabilidad de voto, se observa que existe una brecha dispar entre pisos y techos de los dos principales espacios políticos. Para Juntos por el Cambio la brecha entre su piso y su techo es de 29 puntos, mientras que para el Frente de Todos es de 15 puntos. Con
estos datos, puede inferirse que Juntos por el Cambio tendría más espacio para crecer.

Al cruzar los resultados del presente estudio con lo analizado en estudios anteriores, ese observa que los votantes del partido de los libertarios son mucho más proclives a votar a Juntos por el Cambio bajo una estrategia de “voto útil”, podría colegirse que el escenario electoral final parece más favorable para Juntos por el Cambio que para el Frente de Todos.