14-04-2021

Sin definiciones electorales, Vidal presentó su libro "Mi camino"

A través de las redes sociales la ex gobernadora bonaerense evitó hablar de candidaturas. Los momentos más difíciles de su gestión, la autocrítica y el día después. Las frases más destacadas de la charla que mantuvo con la periodista Eleonora Cole.

Sin definiciones electorales, Vidal presentó su libro
Sin definiciones electorales, Vidal presentó su libro

A través de sus redes sociales, la ex gobernadora María Eugenia Vidal presentó de manera oficial su libro “Mi camino”. En un formato íntimo, sin público y cara a cara con la periodista Eleonora Cole, la ex mandataria reveló algunos de los detalles de su más reciente obra, que marca el regreso a la escena pública política.

Sin embargo, Vidal evitó dar definiciones personales de corte electoral, tanto para los comicios de 2021 como los de 2023.

“En un día como hoy, con 27 mil contagios no corresponde hablar de candidaturas. En esta elección, sea o no candidata, voy a poner el cuerpo. Nunca especulé. Lo que vaya a ser, lo va a definir la gente. Ni yo ni una mesa política. Es la gente la que te pone en un lugar determinado”, señaló Vidal sobre la posibilidad de competir en una fórmula presidencial en dos años.

En cuanto a las legislativas de 2021, la ex mandatara señaló: “Estamos discutiendo la fecha, todavía hay tiempo para definir. Me da tranquilidad saber que Juntos por el Cambio creció y tiene muchos liderazgos”.

En cuanto a su vida personal, dijo: “Un psicólogo me dijo que hay tres o cuatro cosas traumáticos. Tres de las cuatro me pasaron en meses, me costó pero no me siento una víctima. Es lo que le pasa a muchas mujeres. Tuve una ventaja extra, la primera es que tenés una familia que te acompaña. Ninguno de ellos hacían política, conocían a María Eugenia antes de ser gobernadora y ellos nunca se confundieron”. 

“Durante ese tiempo que estuve más triste, muchos bonaerenses sin saberlo me acompañaron. Me recibían no aflojes, fuerza, mucho abrazo. En esa época había mucho beso y abrazo, y me consolaban. Durante la primera parte, que hubo amenazas, muchos bonaerenses no me decían nada y me ponían un rosario. Tengo miles en mi casa guardados, que los voy a guardar para siempre. Lo sentía como un consuelo, un sostén”.

“No había tiempo para pensar en mi. Eran muchos frentes y responsabilidad que cumplir. Cuando uno gobierna, se va a dormir con los problemas. La Provincia tiene problemas muy dolorosos, que no pueden esperar, y sos consciente que no los podes resolver en un día”. 

“Había reclamos de parte de los chicos. Antes del conflicto docente en 2018, me llamaron para decirme que no fuera a la escuela con mis hijas. No pensé en mí, porque lo elegí, y es una realidad en la política el escrache. Pero mis hijos no lo habían elegido, no militan. No solo me dio culpa, sino bronca. Me pareció injusto. Que ellos eran un límite. Hablan de una política que tienen que cambiar. Y tenían razón si me reclamaban por eso, por los protocolos de seguridad. Pero ellos me sostuvieron mucho, y me reclamaron poco. En la cuarentena pasé mucho tiempo en casa y una manera de volver a encontrarnos”. 

Sin definiciones electorales, Vidal presentó su libro Mi camino

“A veces Pedrito me dice que no vuelva. Las mayores me acompañan, pero los tres acompañarían cualquier decisión. Aprendimos que el otro debe ser feliz con lo que elija. La respuesta siempre fue que sí, que vale la pena”. 

“Las mujeres que queremos ocupar un espacio de poder tenemos que demostrar más cosas que los varones. Siempre me preguntaron cómo era gobernar y ser mama a la vez. A los varones nunca les preguntaban”. 

“Si hay algo que me parece un legado es que nadie va a poner en duda que una mujer puede gobernar la Provincia. Por eso me decían Heidi. Todavía sigue siendo costoso que si sos varón”. 

“Las que hacemos política tenemos que abrir el camino para que a nuestras hijas no les cueste tanto. No haber tenido un Gabinete con paridad hoy, no se puede justificar”.

“Es difícil superar la grieta, pero no por eso hay que dejar de hacerlo. El consenso no es tibieza, la firmeza no se proclama, se ejerce. Soy firme si cuando gobierno doy las batallas que hay que dar. No tengo miedo de dejar de ser yo, por sentarme con el otro. Hay que dejar de descalificar, es el reflejo de la falta de argumentos”. 

“No hice una autocrítica por Baradel, sino por mí. Lo que importaba era que por 20 días, hubo chicos que no fueron a la escuela. Si la cuarentena nos enseñó algo, es el valor de un día en la escuela. Es lo último que hay que cerrar en un proceso de restricción”.

“Los extremos son más ruidosos, pero no mayoritarios. Si nosotros no lo hacemos, la gente va a elegir a otro para que lo haga. Representar es eso, entender y ponerme en el lugar de otro. Veo medidas que no se ponen en el lugar del otro, cuando se restringe el transporte público para los no esenciales. A partir de ahí, hay que tomar decisiones”. 

“Estamos llenos de culpables, de futuro no hay nada. En ese lugar hay que encontrarse. No es una fórmula de transacción, eso implica que los políticos entendamos que muy probable nos toque del proceso y no del resultado. Pero vale la pena hacerlo”. 

“Esa ausencia de percepción de futuro afecta a los jóvenes, también el pobre que está en el Conurbano y no volvió al sistema escolar. No se imagina un horizonte. Hay que demostrarles con hechos, no ser caretas”. 

“No deje de ser gobernadora de un día para otro. Le pones la banda a quien gana la elección, pero te cuesta un tiempo no reaccionar de la misma. Me costó, pero recuperé la vida que no había querido perder. Volví unos meses a lo de mis padres, a Haedo, donde conocía donde estaba la farmacia, a hacer las compras. Me encontré buscando trabajo, me di cuenta que me gustaba la docencia, en una ONG, y que podía aportar desde otro lugar. Esa nueva vida también estuvo bien y encontré una manera de ser feliz, fuera de gobernar”.

“Lo volvería a hacer, con todos estos aprendizajes. Gobernar la provincia fue la experiencia más increíble de mi vida”.