NOTA DE TAPA
09/03
Escuelas bonaerenses, una bomba de tiempo
Deficiencias en infraestructura, falta de insumos y crecimiento de casos en la comunidad educativa desnudaron las falencias en los establecimientos de la Provincia. Panorama y perspectiva de un retorno a clases complicado
El Gobierno bonaerense anunció con bombos y platillos el inicio del ciclo lectivo, sin embargo, los anuncios quedaron opacados por los problemas de infraestructura en las escuelas de la Provincia, la falta de insumos para garantizar el cumplimiento de los protocolos sanitarios y el consecuente brote de casos, que transforman la situación en un combo explosivo que pone en riesgo la presencialidad. 

Las estadísticas que reconoció la Directora General de Cultura y Educación, Agustina Vila, señala que 11.709 escuelas fueron las que abrieron sus puertas y que se está trabajando para regularizar la situación de los establecimientos educativos, 

Más allá de los anuncios y el logro de haber empezado con la semipresencialidad, los establecimientos presentan deficiencias de antaño que no alcanzan a ser cubiertas con la inversión realizada por la actual gestión. 

Desde el comienzo de su administración, el Ejecutivo a cargo de Axel Kicillof y la Dirección General de Escuelas, que conduce la mencionada funcionaria, reconocieron el creciente déficit en infraestructura escolar. Por ello se puso en marcha un ambicioso plan, llamado “Escuelas a la Obra”, destinado a poner a punto, o mejorar, la situación de miles de establecimientos en los 135 distritos bonaerenses. 

En su lanzamiento se estimó una inversión inicial de más de 800 millones de pesos, provenientes de fondos provinciales y del Fondo Educativo, cuyo beneficio apuntó a más de 275 mil estudiantes bonaerenses y 21.000 docentes y auxiliares. Sin embargo, el coronavirus dio vuelta todas las prioridades y la atención sanitaria pasó a ser el principal norte del Gobierno. 

Superados los picos de la pandemia y tras la fuerte presión opositora, como también de diferentes actores de la comunidad educativa, el Gobierno emprendió la misión de volver a las aulas. Con las puertas de las escuelas abiertas y tras un 2020 marcado por el COVID quedaron en evidencia los problemas estructurales de los establecimientos educativos, que, en la mayoría de los casos, no contaban con los mínimos recursos para retomar el ritmo habitual. 



Problemas sanitarios, caños rotos, falta de agua, gas, electricidad y techos derrumbados fueron parte de los reclamos que se multiplicaron en los distritos. “Una gran cantidad de escuelas, si hubieran querido iniciar las clases, no habrían podido por la falta de condiciones de seguridad”, denunció ante La Tecla la dirigente opositora de SUTEBA y exdiputada nacional Romina del Plá, quien, además, cuestionó la falta de entrega de mascarillas en instituciones, llegando en muchos casos a compartir las mismas, con los riesgos que ello supone. 

En otros distritos, con un trabajo a destiempo, se destinaron los recursos, pero no fueron suficientes para la puesta a punto. Tal es el caso de la ciudad de La Plata, donde hubo establecimientos que no pudieron comenzar el ciclo lectivo por la la falta de nombramiento de auxiliares de servicio suplentes, elementos de bioseguridad y recepción de partidas de limpieza. 

A ello se suman las denuncias en la discrecionalidad en el reparto de fondos del Gobierno provincial a los municipios que administra Juntos por el Cambio. En diferentes consejos escolares, como también representantes gremiales opositores, dieron cuenta a este medio de la falta de atención por parte de las autoridades escolares y la diferencia en la llegada de fondos para atender las necesidades de la comunidad educativa. 

En este sentido, el titular de la Unión de Docentes de la Provincia de Buenos Aires (Udocba), Miguel Díaz, fue contundente al señalar: “Hay muchas mezquindades y una pelea entre la Dirección General de Escuelas y Juntos por el Cambio; eso es un crimen, porque dejar a los compañeros sin insumos imposibilita la continuidad de la presencialidad” (ver cuadro). 

Las crecientes denuncias por la falta de elementos básicos se hicieron más notorias. En este sentido, ya comenzado el ciclo lectivo hay establecimientos que acusan faltantes de toallas, jabón líquido y alcohol en gel, tras ponerse en contacto con consejeros escolares que relevaron la situación de diferentes instituciones. Otros, en cambio, acudieron a las propias a familias para suplir el faltante de elementos de higiene personal. 

Las deficiencias en la entrega de estos productos, la masiva circulación y el creciente número de casos positivos en la población tuvieron su repercusión en las escuelas. Si bien en los primeros días fue un minúsculo grupo de burbujas aisladas, principalmente en el interior provincial, con el transcurso de la semana y el inicio de clases en las escuelas secundarias se hizo extensivo el incremento de infectados por coronavirus al Area Metropolitana, donde los casos comenzaron a replicarse sin pausa en diferentes instituciones públicas y privadas del territorio bonaerense. 

Con estos múltiples inconvenientes, los representantes gremiales se mostraron codo a codo con las autoridades del Ministerio de Educación, y fueron pocos los referentes, en su mayoría opositores, que denunciaron las irregularidades descriptas anteriormente. Si para muestra hace falta un botón, la discusión paritaria realizada por la Provincia que consistió en un 32% de aumento al mes de septiembre, a lo que se agrega el incremento del Fondo de Incentivo Docente (Fonid) y la suma por conectividad acordada en la paritaria nacional, fue aceptada por la totalidad de los dirigentes sindicales, con la excepción de Udocba, que desconoció la propuesta deslizando duros cuestionamientos a sus pares, como también en el impacto real en los bolsillos del aumento propuesto. 

Desde la cartera educativa, las respuestas estuvieron ausentes a las consultas de La Tecla; solamente hubo un público reconocimiento al señalar que "esto es absolutamente dinámico, se terminan de concretar entregas de algunos insumos, de algunos proveedores que pueden haber demorado su entrega o construirse obras que estaban en proceso y que son requeridas para que el inicio sea seguro. Los protocolos deben ser cumplidos por todos y todas, y en eso hay un acuerdo y un conocimiento muy claro de cuáles son esos requerimientos. Desde ese lugar la Dirección General acompaña de forma directa y a través de la línea de inspección para que esto se supervise”, expresó Agustina Vila. 

Mientras tanto, la presencialidad en los establecimientos continúa supeditada al accionar de las autoridades de Educación, al tiempo que las escuelas se convierten en una verdadera bomba de tiempo.




María Laura Torre, Suteba
“Hay escuelas que no podrían comenzar aun sin pandemia”


La dirigente del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación dialogó con La Tecla y dijo que “en la mayoría de las escuelas comenzó la presencialidad mínima y en algunas está focalizada en el Conurbano y en La Plata, como Bahía Blanca y Mar del Plata, donde había situaciones con mucha complejidad relacionada a la infraestructura. También hay escuelas que no podrían comenzar aunque no estuviéramos en pandemia, por cuestiones donde la infraestructura era imposible para que eso suceda. Pero hay otras que no podrían arrancar por el incumplimiento del plan jurisdiccional y la situación de los arreglos necesarios”. En referencia a la continuidad de la presencialidad y la situación edilicia, la dirigente gremial recalcó: “En algunas situaciones, las obras van a estar terminadas y se podrá seguir, pero habrá un período grande dentro del año lectivo que una parte de las escuelas puedan comenzar o no, pero eso depende de cada municipio. También hubo arreglos que se hicieron a destajo y destiempo durante estas dos semanas, como, por ejemplo, el agua, donde, además de hacer reparaciones, los consejos tienen que proveer de agua potable, y hay escuelas donde se espera que se entregue ese insumo”. En sintonía agregó: “También la cobertura de auxiliares es otro de los puntos, porque la situación de higiene es más profunda que en tiempos normales. Al día de hoy se están haciendo los actos públicos para cubrir esos cargos”. Sobre la discusión paritaria comentó: “Cuando funcionan las mesas, hay debates, discusiones y consensos, allí hay que seguir discutiendo. La infraestructura es un tema que vamos a insistir y tiene que ser resuelto, porque hubo un deterioro muy profundo en los últimos cuatro años por el desfinanciamiento. Por eso es necesario un seguimiento muy estricto”. “Nosotros sabemos que el Gobierno está haciendo una inversión importante, pero hay que redoblar la apuesta, porque la infraestructura es lo que dificulta el transitar de un ciclo lectivo”, finalizó Torre.


Sergio Siciliano, diputado Juntos por el Cambio
“En muchos distritos, las obras no comenzaron”


En diálogo con La Tecla, el exsubsecretario de Educación de la Provincia y actual diputado de Juntos por el Cambio en la Legislatura bonaerense, Sergio Siciliano, opinió sobre la situación en los establecimientos bonaerenses. Enfatizó que “fue un comienzo de clases muy irregular, en pocos distritos se pudo iniciar el ciclo lectivo. Es dispar la cantidad de días y tiempo. Además quedó en evidencia que la cantidad de obras que se tendrían que hacer durante un año, no se hicieron. Esto dejó en claro la falta de planificación y que no se hicieron las cosas en tiempo y forma”. En esta línea, el legislador sostuvo que “a pocos días de comenzar las clases se cambió el protocolo con puntos que se habían trabajado con las mesas de cogestión. Fue algo que salió a las apuradas, y es la forma de trabajo que tiene el ministerio”. Acerca del panorama de las escuelas, Siciliano expresó que la situación de los establecimientos es diferente según el distrito. “Con el tema de las obras, el número que anunció el Gobierno quedó por detrás de lo que fue históricamente. En muchos distritos, las obras no comenzaron los trabajos previstos en el plan ‘Escuelas a la Obra’ y, tal como ocurrió en dos escuelas de General Alvarado, que eran las que más necesitaban obras, hasta el 28 de febrero fueron utilizadas como centros de vacunación, por lo que no podían ingresar el Consejo Escolar y la cuadrilla de Infraestructura para hacer las reparaciones”, apuntó el diputado provincial de Juntos por el Cambio.




Alejandra Battaglino, titular Consejo Escolar de La Plata
"Tuvimos que garantizar que las escuelas tuvieran lo mínimo"


La titular del Consejo Escolar de La Plata, Alejandrina Battaglino, en diálogo con La Tecla hizo referencia a la situación de los distintos establecimientos en la capital bonaerense. Más allá del balance positivo en el comienzo del ciclo lectivo comentó: “El 17 de febrero teníamos once escuelas que no estaban en condiciones de empezar por problemas de obras o la falta de elementos de bioseguridad, agua o alguna cuestión parecida”. En este sentido indicó que “Provincia bajó fondos en tiempo récord y después de algunos acuerdos y partidas especiales; hicimos un recorrido por instituciones educativas y realizamos 120 obras menores para que las instituciones tengan agua en cocinas y baños para higienizarse las manos, además de arreglos de electricidad. Pudimos recuperar, y eso permitió que pudieran comenzar 76 de 95 escuelas primarias, y jardines de infantes comenzaron 65”. Además dejó en claro que “es difícil remarla, porque somos de partidos opuestos; en este momento hay buena voluntad para que podamos arrancar, pero hacer cosas en diez o doce días es muy complejo”. Sobre lo que está faltando, la titular del Consejo Escolar platense dijo: “Tuvimos que garantizar que las escuelas tuvieran lo mínimo para empezar, pero siguen en mal estado; a pesar de que se arreglen los baños, los techos se están cayendo y el problema es estructural, y se presentan daños de diez o quince años en edificios. Esto lo aclaré a los gremios y a la Provincia, que es necesario un programa de arreglos en los techos de La Plata, donde el 70% tiene problemas de filtraciones”.


Miguel Díaz, Udocba
"En muchos lugares se está jugando El “mea culpa” de a la política, y eso es preocupante"


El titular de la Unión de Docentes de la Provincia de Buenos Aires, Miguel Díaz, dialogó con La Tecla y analizó el crudo panorama de lo que representó la vuelta a las aulas, como así también la situación de los establecimientos, donde dejó en claro que “en infraestructura, el Gobierno hizo una inversión, pero no alcanza. Hay un 15 por ciento de chicos que están dando vueltas por las escuelas, y muchos docentes con licencias; esto representa una discontinuidad que tiene poco que ver con lo pedagógico y con los contenidos. Se dio revinculación un poco más organizada que antes, pero la participación es muy pequeña”. En esa línea sostuvo que “hasta que no se haya vacunado la gran mayoría de los docentes, las clases no van a funcionar como tal. El Gobierno, no debería dar más vueltas y debería invertir de una buena vez, porque es importante”. Respecto a la situación de las instituciones educativas, el gremialista comentó: “Hay muchos años de abandono de las escuelas, de gobiernos anteriores; si bien se está haciendo inversión, no es suficiente, porque las escuelas tienen que estar preparadas de otra manera, porque la pandemia nos partió al medio. Las aulas tienen que ser más grandes, y en la Provincia, no alcanza la infraestructura. No hay un gran plan de inversión que signifique una revolución educativa, y eso es lo que está esperando la gente”. A la vez fustigó: “Hay mucho humo que no deja ver la realidad y los padres saben cuántos días de clases tienen sus hijos”. Por último, sobre la distribución de insumos, Díaz señaló: “Fue una cuestión muy heterógenea y tiene que ver con el distrito. Hay muchas mezquindades y una pelea entre la Dirección General de Escuelas y Juntos por el Cambio; eso es un crimen, porque dejar a los compañeros sin insumos imposibilita la continuidad de la presencialidad. Hay que cuidar la salud de los docentes y los alumnos, y en muchos lugares se está jugando a la política; eso es preocupante y hay mucha improvisación”.




La palabra oficial
El “mea culpa” de a la política, y eso es preocupante” Educación


En la cartera educativa enfatizaron que “desde el año pasado venimos trabajando intensamente para que las escuelas estén lo me-jor preparadas posible para aplicar el Plan Jurisdiccional”. 

Asimismo se dejó en claro que “se inició un sendero de inversión en la mejora edilicia de las escuelas, que lleva comprometidos más de 4 mil millones de pesos de fondos provinciales en el marco del plan ´Escuelas a la Obra´ y alcanza a más de 2.800 obras, que seguirán incrementándose a partir del relevamiento permanente que se realiza en los distritos.

Desde la Dirección General de Cultura y Educación se informó que la cantidad de escuelas que retornaron a clases. 11.709 establecimientos. En este sentido, la titular del área, Agustina Vila Enfatizó que “Algunas obras están concluyendo” y destacó que en caso de haber problemas en las instituciones  "se están buscando edificios alternativos que estén las condiciones de infraestructura para que las clases se desarrollen ahí".

De esta manera se recalcó que "de las 11.709 hay 322 en las que se está trabajando para regularizar la situación", al tiempo que se está regularizando la entrega de insumos y elementos para garantizar la salubridad de las instituciones educativas.


Ana Canullo, Suteba de Bahía Blanca
"Hay establecimientos donde su personal no cuenta con mascarillas"


La titular de SUTEBA en la localidad de Bahía Blanca, Ana Canullo, dialogó con La Tecla e hizo referencia a la problemática que enfrentan las escuelas del distrito sur bonaerense. “Acá, recién están adecuando las normativas por los cambios en los protocolos. Los problemas que nosotros tenemos son con el agua, y todavía, en la mayoría de las escuelas no se hizo la limpieza de tanques, al igual que los insumos. Hay establecimientos donde la totalidad de su personal no cuenta con mascarillas; eso ha atrasado, y aunque hay directoras que se ponen firmes, otras son más flexibles ante la urgencia y la comunidad”. “Hay escuelas donde la presencialidad es urgente porque no ha podido sostener entre sus alumnos la virtualidad, entonces hay chicos que estuvieron desconectados y se perdió el vínculo”, recalcó la referente gremial de la ciudad de la Sexta sección. Sobre la situación actual de las escuelas bahienses, Canullo destacó: “Siempre falta alguna cosa. Las que están bien de infraestructura, por ahí no tienen insumos; las que tienen insumos tienen problemas edilicios; pero lo más complicado es el tema del agua y de los espacios, en la cuestión de poder tener lugares para prevenir el contacto, porque hay escuelas que tienen aulas muy pequeñas”. En referencia a la percepción de la comunidad y los docentes, la dirigente aseveró: “Hay muchas ganas de volver y que los chicos puedan estar en las escuelas, pero está la preocupación por la responsabilidad que significa estar en la escuela y tratar de evitar que los chicos se acerquen, eso es lo que genera mucha preocupación”.