NOTA DE GRAFICA
06/01
"A la oposición le hace bien que haya internas y que compitan los mejores candidatos"
En un mano a mano con La Tecla, el vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, analiza lo que dejó el 2020, su relación con Axel Kicillof y Alberto Fernández, y los desafíos que vienen de cara al año electoral.
En el anteúltimo día del 2020, un año marcado por la pandemia del coronavirus, el vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, recibió a La Tecla. Café mediante, en una de las mesas sobre la vereda de Pizza Cero, el búnker informal del PRO, repasó lo vivido, y aprendido, en lo que fueron los meses más difíciles de gestión, la pelea con Alberto Fernández por la quita de recursos, las elecciones y el presente de Juntos por el Cambio.

-¿Cómo está la relación con el Gobierno nacional? ¿Hubo un antes y un después de la quita de la coparticipación?
-Nosotros hemos tenido la voluntad de diálogo y de búsqueda de consenso. Obviamente, duele, y les duele a los argentinos que viven y vienen a nuestra Ciudad. Tenemos 3 millones de habitantes que duermen acá, pero durante el día hay entre 6 y 7 millones de personas que vienen a desarrollar actividades, y les duele el impacto de la quita en la coparticipación. Nos presentamos ante la Corte Suprema para plantear la inconstitucionalidad de la medida, la unilateralidad de ella, y vamos a defender los derechos de los argentinos que vienen a la Ciudad.

-Si la Corte falla contra la Ciudad ¿hay alguna otra instancia para recurrir o la discusión termina ahí?
-Es una discusión jurídica, lo que creo es que la Constitución, en su artículo 75, es muy clara. Hubo un viejo debate en las transferencias de las competencias, allá por los 90, en materia de educación y salud a las provincias, y ellas generaron un reclamo en la nueva Constitución, que le plantea a la Argentina que toda transferencia debe hacerse con un acuerdo entre partes. Nada puede ser unilateral. Eso es lo que hay que sostener. Si no mañana tenés mayoría y me liquidás a mí. Hay que respetar y fortalecer las autonomías. Eso es federalismo.

-¿Pero el presidente Alberto Fernández no les había anticipado que iba a haber una modificación?
-En enero se planteó que querían rever la coparticipación. La última charla que tuvo Horacio (Rodríguez Larreta) con el ministro del Interior fue en marzo, y después le avisaron un minuto antes del anuncio.

-De todas maneras tiene que haber una modificación en el régimen de coparticipación, no solo para CABA…
-La Ciudad de Buenos Aires genera el 22 por ciento del Producto Bruto Interno del país y recibe el 1,4 por ciento por coparticipación, según la última ley que sancionaron. Recibe 19 veces menos. A la Provincia le pasa lo mismo. Mirá si no será federal la Ciudad, y consideramos que tenemos que seguir siendo federales. Ahora, con equilibrio, no sacando 65 mil millones de pesos de un plumazo, inconstitucionalmente.

-El Presupuesto 2021 fue elaborado a partir de esta quita. Si la Corte Suprema les da la razón, ¿qué van a hacer?
-Nosotros hemos hecho una reestructuración de nuestro Presupuesto, con una reducción del 50% de esos 65 mil millones, en gastos. Va a haber menos infraestructura, menos pluviales, menos situaciones estructurales. El otro 50% lo intentamos cubrir con Ingresos Brutos al sistema financiero. Si la Corte Suprema falla a nuestro favor haremos una ampliación y ahí vamos a rever alguna de las modificaciones, posiblemente el tributo al sistema financiero. Pero no me quiero adelantar.

-¿Qué fue lo que más dolió recortar?
-Cámaras de seguridad, escuelas, hidráulica. Falta mucho por seguir haciendo, sobre todo en las obras que no se ven.

-Este año se vuelve a votar. ¿Cómo ves el escenario electoral? ¿Cómo está la situación dentro de Juntos por el Cambio?
-Es la primera vez en la historia de la política que gobierna el peronismo y 12 meses después, la oposición está unida. Coalición Cívica, UCR, el PRO, Confianza Pública. Es un mérito de todo el espacio que compone Juntos por el Cambio. Es un esfuerzo de (Alfredo) Cornejo, de (Martín) Lousteau, de los gobernadores radicales, de Horacio, de María Eugenia (Vidal) en la Provincia, de los intendentes.

-¿También de Lilita?
-Ella ha ayudado, también, a la unidad.

-Pero dijo que no se habla más con Mauricio Macri.
-Todos los espacios tienen diferentes voces y cada uno puede expresarla. En el oficialismo pasa lo mismo con las tres o cuatro vertientes que tiene.

-Ella anunció que va a ser candidata. ¿Va a haber internas, entonces?
-Me parece que las PASO vinieron a transparentar las internas de los partidos. Antes, los punteros condicionaban a los candidatos. Obviamente, lo que hay que evaluar es el costo, si podemos abaratar el proceso. Pero estoy convencido de que es un proceso de transparencia y hay que sostenerlo. A la oposición le hace bien que haya internas y que compitan los mejores candidatos.

-¿Vas a competir contra Lilita en Provincia?
-Primero tengo que lograr que la gente vuelva a laburar, que tenga sus recursos, que se termine esta pandemia, que se recupere cierta normalidad. Respecto a mí, voy a estar donde mi espacio me lo pida. Mi aspiración es terminar la vicejefatura de Gobierno en 2023. No tengo proyectado ser candidato.

-¿El futuro de la alianza es el camino de la moderación, como dijo Larreta?
-Sí, se requiere de un espacio de concertación y de trabajo conjunto, de ideas que requieran una amplitud mayor a la de un espacio u otro. En Argentina, no se puede gobernar con la grieta. No puede ser todo blanco o negro, tampoco todo gris. Este es el esquema que plantea Horacio.

-¿Y Macri, en qué parte de este esquema está?
-Es un hombre importante, fue el Presidente de los argentinos, fundador de este espacio. Empezó hace 17 años. Es una figura importante en el proceso que viene.

-¿Estuvo presente durante estos meses o mantuvo cierta distancia?
-Mantuvo contacto en los zoom que hizo Juntos por el Cambio cada 15 o 30 días.

-¿Qué autocrítica hacen como espacio político de las derrotas en Nación y Provincia en 2019? ¿Qué habría que cambiar para ganar en 2021?
-Estamos haciendo un proceso de discusión de nuestras ideas, aprender de nuestros errores, aprender que a la gente le costaba. La economía fue un factor. Pero hay algo importante, que nosotros cultivamos en la Ciudad, que es la cercanía. Horacio y yo caminamos una hora por día algún barrio, hacemos reuniones abiertas al público. La cercanía es un valor que te permite estar en contacto y saber qué le pasa al otro. Eso es algo que no hay que perder. Hace 13 años que lo hacemos todo el tiempo.

-¿A Vidal le faltó cercanía o la ola de crisis económica, también, la arrastró?
-María Eugenia fue una mujer muy valiente, que le puso el cuerpo. Fue a un lugar muy difícil de gobernar, de administrar. Cuando escucho al actual gobierno criticar a María Eugenia, que gobernó cuatro años, después de 28 años de peronismo, me pregunto por qué no nos podemos poner de acuerdo en educación, en trabajo, en lugar de criticar al otro. Nos tocó trabajar con el gobernador de la Provincia durante la pandemia, nos hemos puesto de acuerdo en muchas cosas, en otras tenemos diferencias. A la Provincia le falta todavía mostrar los trazos gruesos de qué va a hacer con la educación, el trabajo y la seguridad. Tienen un buen ministro de Seguridad, trabajo todos los días con él y muy bien. Pero quiero ver cuál es la política central del Gobernador en esto. Todavía no está. María Eugenia dejó todo en la cancha. Le faltó tiempo y los factores externos no la ayudaron. Es nuestra líder en la Provincia, ella y los intendentes: Jorge Macri, Néstor Grindetti, Julio Garro, Guillermo Montenegro, Diego Valenzuela y todos los radicales; son nuestra columna vertebral.

-Mucho se habla de la necesidad de ampliar Juntos por el Cambio. ¿Dónde van a ir a buscar más votos? ¿El peronismo no K, el espacio de Stolbizer?
-Con nuestra base consolidada de oposición, Margarita es una mujer extraordinaria, y me encantaría. Hay que sumar a un montón de peronistas con quienes compartimos valores. Nosotros nacimos como espacio en la Ciudad y fuimos creciendo. Empezamos con un montón de independientes, con peronistas, radicales, con otros partidos. Eso habla del movimiento que hemos construido. Para mí es muy importante seguir sumando. Hay que llevarlo a todo el país. El desafío es seguir ampliando nuestra base de sustentación..


“La nacionalidad, no es lo importante”

-¿Qué expectativa te genera la llegada de la vacuna?
-Me parece que lo primero que tenemos que hacer es atender a aquellos que están al frente de la pelea. Sin duda es toda el área de Salud, que está todo el día en contacto con el virus. Y después, cuando haya un volumen de vacunas, vamos a acompañar. Primero tiene que estar el segmento que está al frente con la disponibilidad que tiene que tener. Para mí, la nacionalidad de la vacuna, no es lo importante, sino que tenga todos los certificados que tiene que tener.
-¿Te da lo mismo cualquiera?
-Cuando te das la antigripal, no sabés si es alemana, francesa, holandesa. Lo que hay que ver es que tenga la aprobación de ANMAT, de los diferentes estamentos mundiales y de los organismos de control.

La esperanza de un año que recién empieza

-¿Qué esperás para 2021?
-Tengo la ilusión, la esperanza de que podamos empezar poco a poco a recuperar nuestra libertad, el trabajo, la cotidianidad, los afectos, los saludos; a perder el miedo a contagiarnos y a dedicarnos a generar trabajo, educación para todos; a integrar a los argentinos. A sumar y terminar de restar. Horacio y yo tenemos esa actitud todos los días. Estuvimos en Olivos trabajando junto al Gobierno nacional por la pandemia, pero eso no quita que vayamos a la Corte a defender nuestros derechos, de los argentinos que vienen y viven en esta Ciudad.

“Me hubiera gustado que los chicos recuperen la presencialidad antes”

-¿Con el diario del lunes hubieses hecho algo diferente en la gestión de la pandemia?
-Me hubiera encantado tener las vacunas hace dos meses, pero es un tema de la ciencia. De hecho, tener una vacuna a un año es casi un milagro. Vamos a ver los efectos, pero es casi un milagro. No hay en la historia de la humanidad una vacuna tan rápida en una pandemia de este tipo. Siento que dimos todo, que intentamos hacer lo mejor. Sí me hubiera gustado que los chicos recuperaran la presencialidad en las escuelas antes; con burbujas, una vez por semana.
-¿Eso fue una decisión de Nación de no poder abrir antes? ¿Qué libertad de maniobra tenían en esta área?
-Es un tema que lleva a replantearnos como sociedad. La vacuna es también la educación, el trabajo y la seguridad. Son los tres factores más importantes. Sin educación no hay posibilidad igualadora en la sociedad. Sin trabajo, no hay dignidad ni futuro. Sin seguridad, no hay paz, no hay tranquilidad. Me hubiera gustado poder adelantar el proceso de presencialidad y que todos hubiésemos peleado en ese camino. Me hubiera gustado ver a todos los ministros de Educación decir “cómo lo hacemos y no cómo no lo hacemos”. Siento que fue dispar. La veía a Soledad Acuña empujando y a (Nicolás) Trotta explicando por qué no.

“Fue un proceso difícil y sigue siendo angustiante, porque esto no terminó”

-¿Cuál es el balance que hacés del 2020?
-Fue un año duro, muy difícil, porque nosotros tenemos un esquema de trabajo que es lo que ves en la Ciudad, y la pandemia cambió toda la historia. Cambió el Presupuesto, los recursos; toda la situación. Entonces fue muy duro, pero aprendiendo algo distinto. Primero, con el miedo a contagiarte, evitar que la gente se contagie, y después, salvar vidas. Tuvimos que focalizar todo el trabajo hacia la salud y empezamos a ver lo que más necesitábamos, para evitar que nos pasara lo que pasó en Europa, donde tuvieron que decidir a quién poner un respirador y a quién no. Y si bien el sistema de salud de CABA es uno de los más importantes del país, con 34 hospitales públicos, 46 centros de salud y una capacidad instalada monumental, tuvimos que reequiparlo, contratar más enfermeros y médicos. Es decir, redimensionar todo para una situación complicada. Primero, evitar contagios; segundo, salvar vidas. En mi caso tuve a mis tres hijos con COVID-19; la abuela de mis hijos falleció; mi papá y mamá, con COVID-19. Después, cuidar las fuentes de trabajo, los comercios que cierran, la situación económica de los que llevan el pan a su casa. Empezamos las aperturas el 17 de julio, ya llevamos más de seis meses de apertura con caídas de casos. Ese fue un proceso difícil. Sigue siendo angustiante, porque esto no terminó.

Una histórica audiencia y el proyecto del Ejecutivo sobre Costa Salguero

-En la audiencia pública sobre el proyecto de desarrollo urbano en Costa Salguero se anotaron más de siete mil vecinos.
-Está bien, es un proceso participativo y tiene que suceder.
-¿Hay posibilidad de dar marcha atrás con el proyecto de las torres?
-Primero, torres no puede haber en Costa Salguero porque es el cono de ingreso a Aeroparque. Sé que se instaló el debate de las torres, pero no son torres. Segundo, la Ciudad tiene una historia muy linda e interesante de progreso y desarrollo barrial. Yo hice el ciclo básico en Drago, en Villa Urquiza. Toda esa parte era una traza de la exAU 3, que Osvaldo Cacciatore había expropiado y nunca se había desarrollado. Todo ese barrio terminó con casas tomadas, con terrenos usurpados. Nosotros hicimos un proceso y es uno de los barrios más lindos de la Ciudad. Cuatro pisos, no hay ninguna torre. Cafés hermosos, ganamos plazas, ganamos parques, ganamos hábitat para quienes no lo tenían. Reconvertimos todo el barrio. Otro caso: Puerto Madero. Nadie podía acceder a la reserva ecológica. Hoy tiene un parque, acceso a la reserva y hábitat. Es integración, una forma de desarrollo que es mínimo 65% espacio público y 35% desarrollo. Otro caso: Barrio Olímpico entre Lugones y Soldati. Un lugar hermoso, con departamentos hermosos, donde vivieron los atletas olímpicos, que hoy son vivienda que clase media. Laburantes que pagan su vivienda. Ese barrio, ahora tiene dos escuelas, un hospital que se amplió a internación, la mejor sede comunal policial de toda la Ciudad. Tiene plazas, vivienda. Ese es un proceso de integración. ¿Qué se pretende en Costa Salguero? Lo mismo. Hoy, no hay acceso al público, cero. Lo que plantean nuestros urbanistas es que de las 16 hectáreas, 13 sean espacios públicos y 3 de desarrollo donde se proyecte la mirada al río, que Buenos Aires llegue a la orilla y tenga parque donde poder ir a disfrutar. Es una propuesta interesante, mejorable, perfectible, pero es la visión que tenemos de la Ciudad.

“No hago política con la educación”

-¿Cuál es tu opinión sobre el fallo del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) que establece que el Estado no tiene la obligación inmediata de proveer una vacante en la escuela pública a todo aquel que la solicite?
-Para nosotros, la educación fue siempre una prioridad. Lanzamos 54 escuelas en cuatro años. Son una prioridad las vacantes, la educación pública, la formación del futuro, el acceso a la tecnología, estamos en una era digital. Nosotros garantizamos la educación desde los 4 años en adelante. El desafío es ir al estamento 1, 2 y 3. Estamos en un alto cumplimiento; obviamente, falta, pero estamos todos los años trabajando para llegar a esa línea.
-La oposición pidió el juicio político del Tribunal por esta sentencia…
-No hago política con esos temas. Me parece que uno tiene que predicar con el ejemplo. Nunca antes en la historia se hicieron en ocho años 60 escuelas, y en estos cinco años, 54 escuelas. Nunca antes. Somos nosotros los que llevamos adelante este cambio. Es una transformación monumental en la educación de la Ciudad. Hay que poner la cabeza ahí.

El balance de Seguridad
Desde el 28 de septiembre de 2018, Santilli está también a cargo del ministerio de Seguridad.
Los números de este año:
- En los primeros once meses del 2020, los robos bajaron un 47% respecto al mismo período de 2019.
-Mientras que entre enero y noviembre de 2019 los robos fueron 52.750, en los primeros 11 meses del 2020 fueron 30.585.
- En todo 2019, los robos bajaron un 12 por ciento respecto al año 2018.
- Esa tendencia a la baja de delitos se mantuvo y profundizó en los primeros dos meses del año. Antes de la cuarentena.
- En enero de 2020 hubo 4.981 robos contra 5.822 en 2019 (baja del 14 por ciento). En febrero de 2020 hubo 4.440 robos contra 5.446 de 2019 (baja del 18 por ciento).
- Estos resultados del año 2019 son los mejores de los últimos 20 años. Ya que desde esa fecha no se registraban menos de 5.000 robos por mes.