INFORME ESPECIAL
08/12/2020
"No es la vacuna la que cura, sino la vacunación"
Nicolás Kreplak, viceministro de Salud bonaerense, conversó con LaTecla.info sobre el desembarco de las vacunas contra el coronavirus, el trabajo realizado en el año, la relación sanitaria con la oposición y la posibilidad de dar el salto a la Legislatura.

En conversación con LaTecla.info, el viceministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, se refirió al horizonte que se avecina con la llegada de las vacunas al país. Además, aseguró que con la llegada de las ampollas no se debe bajar la guardia.

-¿Cuál es el escenario con la vacuna?
Es una negociación que la está encabezando Nación, si bien tenemos gente y acompañamos, es una negociación de Alberto (Fernández). Con respecto a la vacuna Sputnik se cerró el contrato de compra. Todavía no está definido exactamente cuales son los volúmenes y los tiempos con los que van a llegar. La primera entrega va a ser de un grupo pequeño de vacunas, serían cerca de 300 mil para antes de fin de año. Es una cantidad que nos sirve para empezar el proceso, hacer las últimas pruebas en la ANMAT, hacer la puesta a punto de las últimas cosas y empezar a una población seleccionada, de máximo riesgo, para la primera parte de la vacunación y esperando que la primera quincena de enero empiece a llegar con regularidad el resto.

-¿La población de máximo riesgo se refiere a adultos mayores o a trabajadores esenciales?
No está definido eso y no lo queremos definir sin que haya un consenso con Nación. Si se pudiera, preferiría que sea el ministerio de Nación, que además tiene mucha experiencia, los que definan cuales son los grupos. Todos opinamos, pero estaría bueno que sea el Consejo Federal de Salud donde se defina bien los grupos. Lo que se está haciendo en el Mundo, lo que yo opinaría que hay que hacer es vacunar primero que todo a los adultos mayores, sobre todo en geriátrico, que tienen una mortalidad muy alta. Después, bajar un poco las edades depende la cantidad que tengamos, una cosa es tener 100 mil, 200 mil o 300 mil, ahí vas viendo cuanto de estos grupos vas agarrando. Después, creo que el grupo de trabajadores de la Salud es importante priorizarlos pero no sé si tiene que ser lo primero, puede ser que espere a enero ese grupo.

-Una vez llegada la vacuna, ¿Qué va a cambiar en el día a día de la pandemia?
Hay que entender que no es la vacuna la que cura, sino la vacunación. Es todo un proceso, desde que tenemos la vacuna y hasta que efectivamente vacunamos a la población que hay que vacunar. Ni bien llegue la vacuna no cambia mucho, lo que cambia mucho es que el Estado le va a pedir por primera vez a un grupo de riesgo que salga de su casa así le podemos dar la vacuna, va a ser todo un cambio simbólico eso. Después es todo un tiempo, un tiempito de trabajo en el cual hay que insistir en mucho cuidado para bajar los casos mientras vamos aplicando la vacuna. No estamos salvados por estar en verano, estamos viendo casos de rebrotes en Brasil y Chile. Si nosotros logramos en enero, febrero y marzo, vacunar a nuestra población de riesgo, arrancamos el año de otra manera. Si tenemos una epidemia muy grande, incluso un rebrote, pero no impacta en la población que tiene alta letalidad, la situación es otra absolutamente, damos vuelta la página de esta forma de pandemia y nos acomodamos a una enfermedad manejable con el funcionamiento normal de la sociedad.

-En el inicio de la gestión se hablaba de poner en valor los Hospitales...
Hicimos eso, pusimos en valor los Hospitales, abrimos los Hospitales de Esteban Echeverría, de Ituzaingó, de La Matanza, además de otros. Una de las cosas que hablamos mucho con Daniel (Gollan) y con Axel (Kicillof), es que la Provincia tiene una enorme deuda en el sistema de Salud y este año, producto de la pandemia, se hizo un esfuerzo muy grande, económico, de tiempo, energía, de personas. Todo lo que hacemos tratamos de hacerlo lo más estratégico posible para que nos sirva para después. Probablemente logramos hacer cosas que nos habrían costado más años hacer en materia del sistema de Salud. Los Hospitales avanzamos en todas las obras abandonadas, hicimos varias obras nuevas, equipamos, incorporamos trabajadores. Hicimos muchísimas cosas que ponen en valor el sistema hospitalario.

-¿Y ahora cómo se sigue?
Ahora nos queda, además de seguir profundizando las deudas que nos quedan en materia estructural, que esto que funcione y funcione mejor, que tenga mejor relación con la población, que garantice el cuidado en el tiempo del paciente y que no sea solamente cuando uno va a recibir una prestación sino que el sistema de salud te ayude, te acompañe y te cuide. Estamos trabajando mucho porque cambió mucho la noción de red que para la pandemia fue indispensable. Cada Hospital solo no podía salvarse, necesitaba la articulación del sistema y se desarrolló algo donde estaba el déficit más grande, la articulación. El sistema de la Provincia tiene información del sector público, del privado, del municipal, provincial, nacional, y podemos articularlo, estamos teniendo un nivel histórico y que todos seamos parte del mismo sistema.

-¿Esto se puede tomar como algo positivo de la pandemia?
Si, sin dudas. También creo que toda la sociedad, porque son cosas que nosotros que estamos en la Salud lo tenemos bien claro, ahora toda la sociedad se dio cuenta de la importancia del sector público. Los que nos hemos hecho cargo de todo fuimos el sector público, desde estudiar, analizar, hacer el diagnóstico, las gestiones, coordinar, hacer la inversión, todo ha sido del sector público. El sector privado, la seguridad social, acompañó a veces más a veces menos, a regañadientes, con mejor o peor voluntad, pero ha sido claramente el sector público. Hasta hace poquito te decían que si no tenías obras social estabas en la lona y hoy le reclaman al Estado hacerse cargo de todo, y lo hizo. Revaloriza al sector público como referente del sistema de salud.

“Se está generando una dinámica muy frontal”

-¿Cómo fue el manejo de la pandemia con la oposición que lanzó críticas como en el caso de los decesos?
La verdad que con los intendentes no hemos tenido grandes disputas, en algunos casos del Interior, la oposición por ahí, en algún momento no estaban de acuerdo cuando nosotros estábamos explicándoles que les estaba llegando la pandemia, que había que ir para atrás con el sistema de fases y se resistieron mucho; siempre nos dieron la razón después. No tuvimos una gran disputa, mayormente nos acompañamos, trabajamos mucho con los secretarios de Salud, con los intendentes, eso fue lo más fuerte. 

-Algún ida y vuelta se produjo.
Siempre hay disputas políticas, generalmente con otras cosas no tanto con Salud, pero Axel ha sido, no solamente muy generoso en términos que ha puesto plata para que se gasten todos los sueldos, ha sido ecuánime, no ha favorecido a uno en detrimento de otro. Un ejemplo es las reuniones cada vez que había una renovación del DNU, una reunión con todos los intendentes y delante de todos se plantea cuáles son las condiciones, que estamos esperando que suceda y a dónde queremos ir. Se está generando una dinámica que es muy frontal, después cada uno tiene sus intereses y juega. En términos formales y políticos se ha podido avanzar con seriedad.

La pandemia y la vida personal

-¿En lo personal cómo fue llevar el trabajo en el territorio a la hora de volver a tu casa?
Soy médico de Hospital, laburo desde hace muchos años con pacientes, meto mano, hago cosas y después vuelvo a mi casa, tengo una costumbre con respecto al cuidado personal, como me cuido yo de contagiarme cuando estoy en un lugar de mucha exposición. A mi particularmente no me preocupó para nada. Mi familia por suerte no estuvo con problemas, fuimos muy serios en el laburo, todos con barbijo, distanciamiento, cada uno con su mate, todo el Ministerio trabaja así y casi no tuvimos casos en el Ministerio a pesar de no haber parado nunca. Personalmente no me generó grandes problemas, mi familia tampoco tenía mucho miedo, todos fuimos cuidadosos, lo aceptamos y lo afrontamos. Lo que sí, fue un año de mucho esfuerzo que tuvo sus consecuencias en el cuerpo, sin ninguna duda.

“Me gusta laburar en el Ejecutivo”

-El año que viene es electoral y siempre existe la posibilidad de un cambio en el Gabinete para reforzar la Legislatura. ¿Te gustaría?
Yo soy parte de un proyecto colectivo, el 99 por ciento de las cosas que voy a hacer es lo que pensemos entre todos y la conducción nos plantee. En términos personales, mil veces más me gusta laburar en el Ejecutivo, en el sector de la Salud, tenemos mucho para aportar. Prefiero seguir con esto que nos queda mucho por hacer y está buenísimo.


“Estos paseos provocadores no tienen ninguna cosa positiva”

-Este fin de semana Mauricio Macri, Hernán Lombardi, y Martín Yeza se mostraron recorriendo Pinamar sin barbijo ni distanciamiento social.
A veces uno se sorprende, me imagino que no es sin querer, creo que se hace a propósito. Me parece que, por ahí Macri representa a un sector de la sociedad que está enojado con las cosas y con la realidad, para nada está dandole canales a necesidades de un pueblo como el argentino que necesita muchas cosas. Me parece que es poco responsable para un dirigente político de tanta trascendencia. Es evidente que no pasó la pandemia, en Estados Unidos hubo 4 millones de casos en el mes de noviembre, están de nuevo con los Hospitales saturados. Está pasando lo mismo en Rusia, en Europa, nosotros venimos mejorando la cantidad de casos, pero hay que afianzar esto y llegar a la vacuna. Venimos siendo muy serios, muy responsables, laburamos mucho, como para permitir que cualquiera haciendo jueguitos de marketing intente complicar un trabajo tan serio que hicimos, en especial la sociedad. Hacer estos paseos provocadores no tiene ninguna cosa positiva que se pueda sacar de eso.