REPUDIO
17/11/2020
Dura respuesta de los gremios docentes bonaerenses a Soledad Acuña
Los titulares de los principales sindicatos de la Provincia rechazaron los dichos de la ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires. “Nunca pisó un aula”, señaló Miguel Ángel Díaz, de UDOCBA.
Sindicatos docentes de la provincia de Buenos Aires manifestaron su repudio a los dichos de la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, en los que denigró a los maestros.

Para el secretario General de Suteba, Roberto Baradel, “es lamentable que una ministra de Educación denigre y estigmatice a los docentes como lo ha hecho Acuña”, 

En una charla virtual con el diputado nacional de Juntos por el Cambio Fernando Iglesias, Acuña observó que los docentes son “cada vez más grandes de edad”, ya que eligen la carrera “como tercera o cuarta opción luego de haber fracasado en otras carreras”.

“Y si uno mira el nivel socioeconómico, o en términos de capital cultural, al momento de aportar para el aula, la verdad es que son de los sectores más bajos socioeconómicos los que eligen estudiar la carrera docente”, opinó la funcionaria del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

En declaraciones formuladas a Télam, Baradel apuntó también contra Juntos por el Cambio, señalando que estos consideran que “los sectores de bajos recursos en general están relegados a determinadas ocupaciones en la sociedad, y no pueden progresar u ocupar lugares como el del maestro, el médico, el arquitecto o el ingeniero”.

Mas duro fue el secretario General de UDOCBA, Miguel Ángel Díaz,  que aseguró que la ministra es “una persona que tiene tanto veneno”. 

“No sé por qué. Creo que una de las causas por las cuales es así es porque no es docente. Nunca pisó un aula"

"Creo que es un sincericidio. Es el pensamiento vivo del PRO, que responde a una clase social, donde creen que  somos descartables"

A través de su cuenta de Twitter, Mirta Petrocini, presidenta de la FEB, repudió los dichos de Acuña, señalando que la Ministra “muestra su desprecio por la actividad docente y propone un sistema de vigilancia sobre el sector, desconociendo el capital cultural y humano de los educadores. 

“Se muestra el fracaso cuando se llega al insulto y al agravio”, cerró.