NOTA DE GRáFICA
16/10
Educación, el ministerio que se agranda
Mientras son constantes los reclamos salariales y mejoras en las condiciones de trabajo, la Dirección que conduce Agustina Vila no se achica y agiganta su estructura con más cargos y presupuesto
Mientras la pandemia no da tregua, los casos de coronavirus van en continuo crecimiento y las clases no vuelven, la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE), que conduce Agustina Vila, modificó el organigrama de la cartera, con nuevas áreas, más presupuesto y flamantes cargos. 

Con los organismos vacíos, o con nula actividad, la gestión Vila dio luz verde para incorporar una mayor estructura burocrática con la creación de las Subsecretarías de Planeamiento y de Infraestructura dentro de la DGCyE (que en la anterior administración dependían de la Subsecretaría Administrativa). 

De esta forma, se reorganiza la cantidad de distritos de la Dirección Provincial de Infraestructura con el justificativo de hacer más equitativa la distribución en las zonas centro, norte y sur de la Provincia; se redistribuye el personal actual y se crearían doce nuevos cargos por área. 

Fuentes consultadas por este medio señalaron que este flamante esquema implica cambios en el área Infraestructura al tiempo que se multiplican los pedidos de mejoras y más obras ante un eventual retorno a las aulas. 

Las organizaciones gremiales opositoras a la actual gestión pusieron el acento en cuestionar la nueva modificación, mientras que no se da respuesta a los pedidos de reincorporación de trabajadores despedidos, como tampoco al incremento de los salarios, o bien al cumplimiento del pago del plus por teletrabajo, entre tantos otros reclamos. También cuestionaron que la creación de estas estructuras implica más nombramientos, al tiempo que el pago de los mismos se haría con los módulos por teletrabajo que destinó el gobierno al ministerio, esquivando el fin por el cual fueron creados. 



Basta recorrer el Boletín Oficial de la Provincia desde el inicio de la pandemia para observar cómo se concretaron los nombramientos en la cartera de Educación, sin priorizar las tareas y peticiones de más recursos por parte de los docentes y trabajadores que ponen el cuerpo desde sus hogares o en las calles en medio de una emergencia sanitaria. Debe añadirse el incremento de recursos al área educativa que recién se conocerá cuando se apruebe el presupuesto del próximo año. 

En el expediente que formalizó los cambios del organigrama se sostuvo que, en la ampliación de Infraestructura, se propuso “modificar las dependencias funcionales bajo su órbita atento a la gran demanda en infraestructura edilicia educativa que presenta la provincia de Buenos Aires, y el compromiso que la Dirección General de Cultura y Educación ha tornado a los fines de solucionar la misma”. Sin embargo, y más allá de la embestida gremial y de los legisladores de la oposición, son escasas las obras en los establecimientos y los planes anunciados no alcanzan a satisfacer las necesidades de la comunidad educativa. 

Mientras el raviol burocrático del ministerio se agranda en medio del aislamiento, y los recursos se multiplican para sostener cada nuevo cargo, en la Dirección General de Cultura y Educación prefirieron esquivar todas las peticiones de información realizadas por este medio para llevar claridad a un tema que involucra dinero de las arcas provinciales.




El expediente
Los argumentos para los cambios

Según lo establece el expediente 13.437.182, que lleva la firma de la Directora General de Cultura y Educación, Agustina Vila, y del Subsecretario de Infraestructura Escolar, Ariel Lambezat, se propone “modificar las dependencias funcionales bajo su órbita atento la gran demanda en Infraestructura edilicia educativa que presenta la Provincia de Buenos Aires y el compromiso que desde la Dirección General de Cultura y Educación ha tomado a los fines de solucionar la misma”. De esta manera se “considera necesario el cambio propuesto a los fines de cumplir con las expectativas previstas, ampliando su capacidad, dividiendo y especificando sus misiones y funciones”. También se puntualizó en “un reordenamiento de la Estructura Orgánico Funcional vigente, que permita ejercer y cumplir los cometidos de la Dirección General de Cultura y Educación con eficacia”.

Sergio Siciliano, diputado provincial
“No es necesario crear más direcciones, y no es el momento”

Crítico de la gestión educativa en la provincia de Buenos Aires, el diputado Sergio Siciliano (Juntos por el Cambio) dialogó con La Tecla y expuso que "el ministerio estuvo paralizado 200 días, en eso no vimos reacción por parte de las autoridades, ni de las áreas en el territorio. Y eso lo veo como opositor, pero también lo ven los gremios. Hace pocos días, por la presión de la sociedad y de la oposición, se dieron cuenta que tenían que tener una alternativa. Creo que se cambió el discurso, se corrieron de la situación de la conectividad que en Provincia no era real, porque no se logró y se pasó a evaluar la presencial. El Programa ATR no lo veo aplicable y no va a servir para todos". En esta misma línea el segundo de la comisión de la Comisión de Educación en la Cámara Baja sostuvo: “Tiene que haber contacto entre las instituciones educativas y los chicos porque la vuelta a clase no será de la misma manera”. Sobre el incremento de cargos y la creación de nuevas estructuras en la DGCyE, el exviceministro de Educación durante la gestión de María Eugenia Vidal puntualizó que "está paralizado el ministerio, no sé para qué crean más áreas. Los trámites están retrasados porque no está yendo nadie a trabajar, ni la planta política. No es necesario crear más direcciones y no es el momento. Entiendo que la situación debe ser difícil porque hay empleados en situación de riesgo, pero en el ministerio no hay quien firme un papel, una jubilación o un título".




Romina Del Pla, Suteba La Matanza
“Hubo un incremento exponencial del organigrama”

La diputada nacional del PO y secretaria general del SUTEBA La Matanza, Romina Del Plá, dialogó con La Tecla y puntualizó sobre los cambios en el organigrama de la cartera educativa, como también expuso el accionar del ministerio que conduce Agustina Vila en estos meses de pandemia. Al respecto indicó: “Todos hemos visto que hubo un incremento exponencial del organigrama en la Dirección General de Cultura y Educación; lo contrario de lo que pasa en las escuelas, donde hubo seis meses donde no se nombraron docentes. Ahora lo hacen a cuentagotas y recién esta semana (por la anterior) habilitaron la cobertura de suplencias. En esta misma línea la dirigente gremial afirmó que “el gobierno se ahorró más de seis meses de salarios y todavía sigue sin reforzar lo que necesita, que son más docentes, más equipos de orientación para enfrentar esta situación de pandemia, con el intento de mantener la educación a distancia”. La legisladora nacional cuestionó: “Lo que hace el gobierno provincial, con el acuerdo de las direcciones es precarizar el trabajo, porque largan planes que son improvisados y no van a resolver los problemas, porque seguimos teniendo inconvenientes en la conectividad y con la falta de dispositivos por parte de muchos docentes y estudiantes. Eso no lo resuelven, siguen con los anuncios rimbombantesque no tienen ningún efecto real salvo el de precarizar el trabajo”. En referencia a la nueva estructura, principalmente a la atención de las obras en tiempos de pandemia, la dirigente gremial sostuvo que "las obras van a cuentagotas, estuvieron suspendidas un montón de meses. No hay un plan real de construcción y reparación de escuelas nuevas. Al no haber clases presenciales se podría haber aprovechado todo el año para realizar las obras que hacen falta y mejorar los edificios. En La Matanza hay 13 mil alumnos nuevos al mes de julio y seguramente se siguió incrementando. Si los tuviéramos que regresar a las clases no se podría ubicar a esos chicos porque las escuelas ya estaban desbordas; máxime en el cuadro de emergencia sanitaria donde hay que preservar el aislamiento. Por eso tiene que haber un plan concreto para construir las diez escuelas que hacen falta para albergar esa matrícula".




Inés Uro, Junta Interna ATE Educación
“No entendemos por qué agrandan la estructura en este momento”

En referencia a las modificaciones en el organigrama de la Dirección General de Cultura y Educación, Inés Uro, secretaria Adjunta de la Junta Interna ATE Educación, dialogó con La Tecla y enfatizó: “No se han normalizado los despidos, hay una excesiva presión a los trabajadores en su casa para poder trabajar y han ampliado cuatro veces la estructura de la Dirección general de Escuelas, con nuevas subsecretarías, direcciones y cargos políticos cuando hay trabajadores en la calle”. En esta misma línea sostuvo que “no entendemos por qué agrandan la estructura en este momento cuando hay pandemia”; y agregó: “Sí sabemos que cada vez hay menos plata para nosotros, porque los salarios están congelados. Los trabajadores cobramos 23 mil pesos, y auxiliares y docentes tampoco cobran bien” Sobre las nuevas áreas en Educación Uro dijo que “las subsecretarías están creadas, nombrados todos sus titulares y el plantel con la nueva estructura. Además, plantean que van a crear nuevas áreas como Legal y Técnica. La idea es seguir ampliándose”. “Con esto se puede plantear que hay tres subsecretarios nuevos, con tres direcciones nuevas y esos son más cargos, que antes no existían, porque Planeamiento e Infraestructura pertenecían a la Subsecretaría Administrativa”.