ENTREVISTA
12/09/2020
La pandemia desde la primera línea
La secretaria de Salud de Mar del Plata, Viviana Bernabei, y el director del SAME, Juan Di Matteo, cuentan sus vivencias desde el frente de batalla contra el COVID. El día a día, sus preocupaciones y las perspectivas.
Vía La Tecla Mar del Plata (www.lateclamardelplata.com.ar)


La gestión de la pandemia tiene, indefectiblemente, como cara visible a todo lo que circunda a la salud. Y en la política marplatense, dos rostros que han adquirido preponderancia en este contexto adverso han sido los de la secretaria de Salud, Viviana Bernabei, y del director del SAME, Juan Di Matteo.

La primera es licenciada en Farmacia, con una especialización en Farmacia Hospitalaria y una vasta trayectoria en el ámbito público: antes de asumir en el Municipio era la directora del Hospital Materno Infantil. En tanto, Di Matteo llegó al equipo de la mano de Bernabei. Es médico especialista en terapia intensiva, además de ser rescatista de la Prefectura Naval Argentina

En una extensa charla, ambos funcionarios municipales relatan sus experiencias desde la irrupción del COVID-19 y marcan sus impresiones sobre cómo gestionar la enfermedad y las enseñanzas que deja a futuro. En paralelo recuerdan vivencias de su pasado.

-¿En qué momento tomaron noción de la dimensión de la pandemia del coronavirus?

Bernabei: -En algún momento iba a llegar. Lo que uno no podía avizorar era la magnitud con la que iba a impactar, los tiempos en los que podía llegar a desarrollarse la pandemia; pero que iba a llegar, iba a llegar. Sobre todo con los argentinos que venían llegando desde el mundo: a nosotros nos agarra en una época vacacional.

-¿Cómo se preparó la ciudad ante la irrupción de la pandemia?

B: -Tuvimos y tenemos un plan de acción dentro del Municipio. Hoy estamos enfocados en la parte de la mitigación. Pero todos los dispositivos y recursos se pusieron en la fase de contención de la transmisión. Para eso hubo distintas estrategias, como el tema de empoderar al SAME y potenciarlo, porque iba a ser el dispositivo que a nosotros nos permitiera configurar la integración entre los diferentes efectores. Y generar un sistema de contención dentro de lo que es la emergencia. Nosotros habíamos recibido la gestión con un SAME solamente involucrado en lo que era parte de la atención de la emergencia en vía pública y el código rojo domiciliario. Al SAME había que prepararlo para hacer consultas domiciliarias ante esta situación.

También había que trabajar mucho sobre los recursos humanos y los CAP; que tuvieran una mirada más allá de lo que se venía haciendo, con respecto al control de la salud de las personas y las patologías comunes.

-¿Cómo se fue viviendo esta reconversión del SAME?

Juan Di Matteo: -A partir de fines de febrero empezamos a hacer la capacitación de todo el personal, sabiendo que esta situación iba a llegar, aunque no cómo ni cuándo. El equipo fue primero tomando contacto con los repatriados. Se recibieron unos 3.000 repatriados, que fueron todos evaluados y alojados en los hoteles. Se armó una estrategia operativa para hacer hisopados en aquellos domicilios donde viven. Y todavía seguimos recibiendo unos 10 o 15 por día.



Equipo de trabajo


-¿Cómo imaginan la nueva normalidad?

B: -Ya la estamos viviendo, a partir de las medidas de protección que utilizamos, a partir de cómo nos movemos socialmente, de cómo tenemos que restringir los encuentros sociales. Lo otro será qué enseñanzas nos deja la pandemia para mejorar los comportamientos sociales.

-¿Cómo es un día de pandemia en la vida de Bernabei y Di Matteo?¿Qué precauciones toman?

B: -Las mismas medidas que le decimos a la gente. La utilizción del alcohol en gel, los mismos protocolos que se piden cumplir en los domicilios son los que cumplimos nosotros. Acá saben todos que sería impensado que los integrantes del equipo de salud puedan contagiarse en una reunión social. Porque no solamente se van a contagiar de COVID, sino que se van a quedar sin trabajo al día siguiente.

DM: -No hay medidas extras, son tres cosas que hay que cumplir. Si lo hacemos, la posibilidad de contagio es prácticamente menos del 2%, que es el uso permanente del barbijo, el lavado de manos, el distanciamiento y las reuniones sociales suspendidas. Yo hace siete meses que no veo a mis viejos. Con 120 personas a cargo, tengo que dar el ejemplo. La gran mayoría de los contagios se da en el ámbito privado. La gente se apega mucho a los protocolos en los trabajos, pero en la casa se relaja.
 

Cómo desenchufarse ante el COVID

-¿Hay espacio de distensión en este momento de tanto estrés, qué hacen para desenchufarse?

B: -Yo termino el día cuando se cierra el parte y se termina de revisar todo lo pendiente del día. La verdad que no tengo cable a tierra. Estoy durmiendo 3-4 horas por día, nada más. Es levantarse y seguir.

DM: -Son muchas horas presenciales. Uno se va de los lugares a las 4-6 de la tarde y esto continúa. Son todos los días, todo el día. Uno puede descansar durante las 4 horas en las que duerme. Si bien con el aislamiento estricto, los accidentes bajaron, ahora, con el SAME, tenemos el promedio  de antes, más todo lo relacionado con el COVID.

 
LA POSPANDEMIA

“Se deberá repensar cuál es la situación del trabajador de salud”


Bernabei esgrime que uno de los problemas a resolver a futuro serán las condiciones laborales del personal sanitario y su “pluriempleo”. Además apunta a una reestructuración de la atención primaria.

-¿Una enseñanza que deja el COVID es el deber del Estado de robustecer el sistema sanitario?

B: -Sí. Ha sido más complicada la gestión de la pandemia a partir del “pluriempleo” del personal sanitario. Se deberá repensar cuál es la situación del trabajador de salud. No es saludable tener que estar 36 horas continuas trabajando. Otra de las enseñanzas será cómo planificar los servicios de salud. No creo que pueda seguir existiendo en una ciudad de un millón de habitantes semejante desestructuración en lo que es el sistema sanitario.

Nosotros llegamos a la gestión con una meta de, en 4 años, sentar las bases de un sistema sanitario diferente. Ampliar lo que es el concepto de la atención primaria hacia la generación de redes de atención. Esto tiene que ver con una transversalidad tanto en la salud de los efectores que financian al sistema como también de una transversalidad social. Para poder afrontar eso tiene que haber un cambio profundo en los trabajadores de la salud. Y para que pueda ser efectivo tiene que haber muchísima inversión para nuevas capacitaciones. Hay que pensar que el primer nivel de atención tiene que ser más integral.



Tras sucesivas aperturas, Mar del Plata debió dar marcha atrás y regresar a
la fase de Aislamiento, Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO).

 

Las secuelas que dejará el coronavirus

“Más allá de los casos hay cuestiones económicas y psicosociales a trabajar. Cuál va a ser la magnitud del daño en aquellos chicos que han empezado a dar sus primeros pasos en un contexto de encierro, por ejemplo, que han empezado a desarrollar sus primeras capacidades cognitivas en esta situación. Vamos a tener nuevas patologías o formas de tratar a la gente en cuestiones que nunca vivenciamos. Y esto, también, es un terreno desconocido. Habrá que formar equipos para ver cómo se contiene a la gente”, anticipa Bernabei.

 
Los “riesgos” de la temporada

-¿Qué mirada tienen sobre la temporada de verano?

B: -Va a ser una situación de riesgo, pero los riesgos hay que asumirlos. Creo que vamos a necesitar muchísimo control. No se puede hacer futurología en cuanto a lo que es la disponibilidad de la vacuna en el país.

Lo que se tiene que entender es que no va a ser una temporada como las otras. Creo que va a ser la peor temporada de turismo que puede haber. Pero vamos a trabajar con los efectores,  balnerarios, hoteleros, gastronomía, en un cumplimiento estricto de los protocolos. Estamos analizando algunas alternativas. En octubre estimamos que ya vamos a definir qué herramientas utilizar.

-La Municipalidad baraja pedir testeo PCR a los turistas, pero se está evidenciando una saturación de los laboratorios. ¿Es posible?

B: -Estamos evaluando diferentes herramientas que podrían llegar a mejorar el control, pero va a ser una temporada con riesgos.

 
La adaptación a ser funcionaria municipal

“Yo pasé de la gestión a la política en un abrir y cerrar de ojos. No lo llevo mal. He ganado muchísima experiencia en incrementado mi umbral de la paciencia. Y no por la situación interna de la salud, ni por la pandemia, sino por esa exposición pública. Tengo en claro que mi cargo es de muchísima responsabilidad. Después se verán los resultados de la gestión en relación a la  pandemia. Y se analizarán, en ese momento, los errores y aciertos”, explica Bernabei.

 

El enfoque

La exdirectora del Hospital Materno Infantil explica el aporte particular que hace la especialidad farmacia a la función pública. “El farmacéutico tiene más experiencia en lo que es gestión, y más cuando ha trabajado dentro de lo que es la salud pública”, asegura.

 

Rosario y dictadura

Oriunda de Venado Tuerto, Bernabei ingresó en Farmacia en 1977, en la Universidad de Rosario, aunque su deseo era Ingeniería Química, cerrada por la dictadura. “Una etapa marcada por la falta de libertades y el miedo”, contó, aunque allí cultivó su interés por la farmacia hospitalaria.

 

El sueño cumplido

“Mi papá soñaba con que fuera farmacéutica y nunca lo había expresado”, revela Bernabei. “Tenía decidido el lugar que iba a comprar para que tenga mi farmacia, y fue un conflicto familiar el no volver a la ciudad e irme a Se formó en Rosario La Plata a hacer la residencia”, contó.



Di Matteo en acción


La pasión como médico rescatista

-¿Cuáles fueron tus experiencias más destacadas como médico rescatista de Prefectura?

DM: -Es un trabajo particular, hay que hacerlo para saber de qué se trata. Es uno de los mejores, o el mejor trabajo que tengo. Hay que hacerlo con vocación. Si me preguntás por qué me gusta, la verdad que no tengo una respuesta; es algo apasionante, se genera mucha adrenalina. Hace 12 años que estoy en eso; son muchos rescates, porque somos pocos en el país. La Prefectura Naval es la única guardia costera del mundo que lleva médicos en sus helicópteros.  En el resto del mundo, el médico suele hacer telemedicina, está en comunicación con el barco en función de decidir la emergencia, y si la misma se activa, sale en el helicóptero con paramédicos. Acá, en el país, somos cinco médicos, nada más; estamos en Buenos Aires y en Comodoro Rivadavia.

 
Un gran asador

Con fama por sus dotes en la parrilla, Di Matteo baja los humos: “De eso tendrán que opinar los comensales, yo no puedo. Tengo prometidos un montón de asados. En el quincho que tengo hace más frío adentro que afuera, por el tiempo que no lo uso”.