NOTA DE TAPA
25/08
El plan económico de Kicillof para dejar atrás la pandemia
Las obras de infraestructura y los incentivos para mejorar la producción en la Provincia tendrán mayor impacto en el Presupuesto 2021. Los desafíos para el ministro Pablo López, el programa quinquenal de Agustín Simone y los proyectos productivos de Augusto Costa
La crisis, agravada por el COVID-19, se dimensionará en toda su magnitud con el regreso pleno de las actividades. Para la pospandemia, el Gobierno avanza en la elaboración de un proyecto ambicioso que, de alguna manera, comience a cumplimentar las promesas de campaña de Axel Kicillof y dinamice la golpeada economía bonaerense. Con eje en la obra pública y el fomento de la actividad productiva, ya se trabaja en el Presupuesto 2021, que tendría un mayor impacto de las carteras de Infraestructura y Producción sobre el gasto general de la Provincia. 

La Tecla te adelanta cuáles son los ejes del plan económico del Ejecutivo, que quedará plasmado en buena parte en el texto del Presupuesto (primero que elaborará la actual administración), pero que depende fundamentalmente de la renegociación de la deuda. Desde Hacienda y Finanzas prefieren conservar en secreto la evolución de las conversaciones con los acreedores, pero admiten en el Ejecutivo que, si bien hubo un adelanto con el acuerdo logrado por el Gobierno nacional, todavía queda camino para transitar antes de obtener el éxito esperado. 

La Provincia mantiene la oferta original realizada en abril, pero admite la posibilidad de modificarla en la medida que los tenedores muestren también flexibilidad. Una de las mayores dificultades es que el 85% del total de la deuda está en moneda extranjera, mientras que el 70% de los bonos está en manos de acreedores privados, “que son más difíciles para negociar”. Lo que se encuentra en proceso de reestructuración son 7.100 millones de dólares. 

“Más de 5.000 millones de dólares pertenecen al Gobierno de (María Eugenia) Vidal, donde creció mucho el peso de la deuda en moneda extranjera y con los privados”, es una de las quejas más frecuentes en el Frente de Todos. Con el agravante de que los empréstitos tomados en 2016 y 2017 tuvieron impacto directo sobre las arcas provinciales con las devaluaciones de los dos años siguientes. 



Ahora, el desafío del ministro de Hacienda, Pablo López, es operar con deuda en pesos en el mercado interno, para lo cual son claves las Letras de Tesorería. Con la última autorización de la Legislatura para sumar 8.000 millones de pesos en ese tipo de empréstitos, el Gobierno dispone de 26.000 millones para endeudarse en el corto plazo y en moneda nacional. “Funciona muy bien ese sistema”, aseguran en la cartera económica, donde trabajan en una reducción de tasas y extensión de la fecha de vencimiento. 

“En enero, la tasa era del 40 por ciento, la última colocación se hizo el 26, y se busca llevar los tiempos al tercer turno de vencimiento (operan a 30, 60 y 180 días). En diciembre, el plazo de colocación incluso estaba por debajo de los 30 días, y hoy se colocan a 70”, confió una fuente. La intención es estirarlo aún más. 

En tanto, los créditos en moneda extranjera buscados son aquellos con los organismos multilaterales, como el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), entre otros; con tasas bajas y largo plazo de pago, que llega hasta los 30 años. Es la clave para llegar a los objetivos de obra pública que se plantea la Provincia. 

El número final del Presupuesto bonaerense 2021 quedará definido luego de la presentación del Presupuesto nacional y de la perspectiva que dejen los meses presumiblemente finales del pico de coronavirus en el país. Pero se puede hacer una aproximación a partir de que la ejecución de los gastos de la Provincia proyectados para este año (que viene con el prorrogado de 2019), estimados en 1,2 a 1,3 billones de pesos. Si se tiene en cuenta que las autoridades provinciales esperan una inflación anual del 30% (todavía, las consultoras privadas las ubican en el 40%), la próxima ley de leyes se acercaría a 1,7 billones de pesos para disponer por parte del Gobierno. 

Desde hace varios años, el impacto de sueldos y jubilaciones sobre el total del Presupuesto bonaerense oscila entre el 65 y el 70%, y más del 20% se destina a otras obligaciones, como transferencias a los municipios y servicios de la deuda. “Lo que queda para gastos de capital, es decir, para mejorar la infraestructura, es apenas el 4 por ciento, y ese porcentaje hay que incrementarlo”, reconocieron desde el área económica. 


Kicillof, Katopodis y Simone

Incentivos y obra pública 

“Primero debemos resolver las cuestiones financieras que quedaron de la gestión anterior, como la deuda, que desde el día uno, el Gobernador dijo que era impagable, y en términos de desafíos es volver a generar las condiciones para que se restablezca la producción y el empleo”, dijo a La Tecla el ministro de Producción, Augusto Costa. 

“Hay sectores de la Provincia que requieren de un apoyo muy fuerte, porque fueron muy castigados en los últimos años, como el textil, indumentaria, calzado, construcción, algunos de la metalmecánica. El Gobierno de Mauricio Macri y el de Vidal pretendían que se reconviertan, pero nosotros creemos que son parte central de nuestra actividad productiva; y también trabajar con sectores estratégicos, que son los que tienen más capacidad de impulsar el desarrollo”, agregó Costa, aunque sin precisar un número estimado de cuánto crecerá el dinero destinado a su área, históricamente una de las de menor impacto sobre los gastos totales. 

También aparece como clave cambiar políticas del Banco Provincia, la herramienta que puede ofrecer el Gobierno para ayudar, sobre todo, a las Pymes, y que hasta ahora sigue atado a una elevada burocracia. En el Ejecutivo dicen que el rol, tanto de Producción como de la entidad bancaria, se desperfiló en los últimos años, apuntando más a la especulación financiera. En ese sentido se armó una mesa de coordinación entre Producción, Agroindustria y Trabajo, con la agencia de recaudación Arba y el Banco, con la intención de elaborar nuevos programas, que se anunciarán a medida que se salga de la pandemia. 

Sin dudas, la gran apuesta es la obra pública, principalmente financiada con crédito externo. El ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Agustín Simone, ya tiene elaborado un plan quinquenal vial, hidráulico, de viviendas y de arquitectura en general, que hasta incluye el mejoramiento de todos los edificios públicos. Desde que llegó, Simone sostuvo que el plan óptimo de obras debería tener una disposición anual de 2.000 millones de dólares; un monto del que hasta ahora se estuvo lejos, pero que el año próximo podría estar al alcance. 

El funcionario le confió a La Tecla que de los 200.000 millones de pesos a los que aspira a contar el año que viene para comenzar con el plan quinquenal “hay una parte que ya tenemos financiada, unos 60.000 millones, y de los 140.000 que quedan habrá que ver qué parte la podemos financiar con el Presupuesto provincial, qué parte con Presupuesto de la Nación y qué parte quedará pendiente porque no hay fondos suficientes para hacerla”. El endeudamiento aprobado este mes por la Legislatura permitirá engrosar los números de 2021. 

“Hay que bajar el costo logístico de la Provincia, y eso es mejorando las vías de transporte, los accesos a los puertos, a los aeropuertos, las rutas que comunican con otras provincias o ciudades centrales de la Provincia; y después, la salud y la educación, que gran parte de sus necesidades están vinculadas con cuestiones de infraestructura”, dijo Augusto Costa sobre la coordinación de su ministerio con el de Simone. 



Juan Cuatromo, Axel Kicillof y Javier Rodríguez

Otras cuestiones a resolver 

En la elaboración del próximo Presupuesto aparecen varios desafíos claves para Pablo López, como bajar algunos déficits. Un caso es el del Instituto de Previsión Social (IPS), que, por primera vez, en 2019 fue deficitario, y para este año tiene un rojo estimado en 40.000 millones de pesos. En el Gobierno aseguran que es uno de los temas a atender con más urgencia. 

“No es nuestra idea cambiar la edad jubilatoria, ni transferir el IPS, sino buscar alternativas que mejoren la recaudación, como regularizar la situación de los contratados, que permitirá aumentar el ingreso”, señaló a este medio un funcionario de la primera línea. También recordó que “el déficit comenzó a producirse cuando el Gobierno anterior anticipó jubilaciones, y, además, casi todo el personal que incorporó lo hizo por contratos 

Otro tema vital para el ministro de Hacienda es el gasto en subsidios al transporte y la energía. La transferencia de esa obligación por parte de Macri el año pasado le costó a la administración bonaerense 30.000 millones de pesos en 2019 (más de 26.000 fueron para transporte). Desde que asumió el nuevo Gobierno, la intención es que Nación se vuelva a hacer cargo, pero, pese a que había avanzado en un acuerdo, los subsidios siguen bajo la responsabilidad provincial, y este año se llevarán 50.000 millones de pesos de las arcas de Kicillof. “Es un tema que debemos solucionar en breve, porque no podemos seguir haciéndonos cargo”, afirmaron en calle 6. 

La ambición del plan económico choca con la cruda realidad de una provincia golpeada financieramente desde hace muchos años. Pero la promesa está hecha, y sobre ella es que deberá rendir cuentas después el Gobernador. 




Recursos adicionales
El reparto del dinero enviado por Nación para amortiguar la crisis

De acuerdo a la estimación presupuestaria inicial, la provincia de Buenos Aires perdió en el primer semestre del año alrededor de 50.000 millones de pesos por la sumatoria de caída en la recaudación propia y la retracción de los ingresos que provienen de la coparticipación federal. Pero el Gobierno nacional compensó con creces esa pérdida y envió unos 90.000 millones de pesos por fuera de la coparticipación. Los 40.000 millones a favor tuvieron diferentes destinos. A los municipios, por diversos programas, de acuerdo a los datos suministrados desde el oficialismo, fueron 17.000 millones, que se distribuyeron por distintos índices de reparto (tal como publicó La Tecla en su edición anterior). Los últimos 1.500 millones se enviaron luego de votarse la nueva ley de endeudamiento, y quedan otros 1.500 millones para la primera semana de septiembre. El refuerzo al sistema sanitario demandó 12.000 millones de ese excedente, y también de allí salieron parte de los 20.000 millones extra que la Provincia destinó para atender otras cuestiones vinculadas a la pandemia, como el incremento en la demanda de asistencia social. Por el convenio entre ANSES y el Instituto de Previsión Social (IPS) para cubrir el déficit de la caja previsional bonaerense, el Gobierno nacional giró 6.000 millones, que apenas son un bálsamo para un desbalance en las cuentas del IPS estimado en 40.000 millones de pesos este año. También deben consignarse 25.000 millones de pesos que llegaron a través del Fondo de Incentivo Docente.


Cuentas pendientes
Bono para cancelar deuda con los proveedores 


En el Gobierno estiman que en dos semanas se lanzará finalmente el bono para cancelar la deuda con los proveedores que quedaron afuera de los Certificados de Liquidación Provisoria del Banco Provincia, a los que la propia entidad financiera les puso demasiadas trabas. De los 50.000 millones adeudados a los proveedores del Estado cuando asumió la actual administración, el stock actual de esos compromisos asciende a 35.000 millones de pesos, compuesto por parte de la deuda anterior y parte de la asumida en el presente ejercicio que aún no se abonó. La habilitación por parte de la Legislatura permite cancelar con bonos hasta 20.000 millones de pesos, pero todavía no se determinó dónde va a estar el corte y cuánto de esa autorización se va a utilizar. Desde el Ejecutivo aseguran que “este bono va a abarcar a un universo más amplio que los certificados de Liquidación Provisoria, que fueron el instrumento que teníamos más a mano para comenzar a pagar”. El nuevo bono tiene vencimiento en 24 meses y la utilidad de intereses estará fijada por la tasa Badlar (variable que calcula diariamente el Banco Central), que en la última semana rondó el 30%.


La legislatura le dio el ok al endeudamiento


El plan quinquenal vial
* Terminación de las doble vía de las rutas 11 (Gral. Conesa-San Clemente y San Clemente-Mar de Ajó) y 56 (Gral. Conesa-Gral. Madariaga) n Rutas 4, 6, 41, 51. 
* Extensión de la ruta 6 para conectar con el puerto La Plata. n Se trabaja con Vialidad nacional para la finalización de la autopista La Plata, para conectar con el puerto y la ruta 11. 
* Se negocia con el BID el crédito para rutas en el Conurbano “donde identificamos que se producen la mayor cantidad de accidentes de tránsito”, aseguró el ministro Simone. 
* Uno de esos proyectos es la doble mano de la ruta 36 en La Plata entre ruta 2 y avenida 66. Luego está prevista la realización del multicarril de la ruta 14 (F. Varela) que empalma la 36 con la 4. Repavimentación de la 36 entre la 14 y el ramal Hudson de la AU 2. 
* Ensanche de calzada de la 49 entre Quilmes y Lomas de Zamora. También, multicarril de la ruta 53 en F. Varela que conecta con la 6. n La 58 que interconecta Ezeiza, Esteban Echeverría y San Vicente con la ruta 6. Mejorar la 205 entre Ezeiza y Cañuelas. 
* Camino 1003 en Merlo, para hacerlo doble calzada con un paso bajo nivel. La 40 en Merlo multicarril hasta la 6. 
* Repavimentación del Camino 84, en Pilar, que conecta la 6 con la ruta 8. Mejoras en las 210 entre San Vicente y Almirante Brown. 
* Ruta 21, en La Matanza, que vincula la 4 con la 1001. Ruta 34 que comunica Luján y Pilar entre la ruta 6 y la 28.

El plan quinquenal hidráulico
“Los proyectos que están financiados por organismos multilaterales ya están reactivados, porque muchos tenían una ejecución nula o muy lenta”, dijo a La Tecla el ministro Agustín Simone, quien comenzó a enumerar por el dragado del río Salado, donde actualmente se llevan adelante los trabajos de la etapa 4-1-B, que se le dio inicio de obra en esta gestión. “En la cuenca del Luján, también le dimos inicio al dragado, que tampoco se había comenzado, y que lo hacemos con la reactivación del préstamo de la CAF, que había quedado sin firmar”, contó el funcionario, que aseguró que, además del dragado y la construcción de puentes, “se va a hacer un trabajo fuente en todas las plantas de tratamiento de residuos cloacales para bajar el nivel de contaminación”. También se hacen trabajos en el río Reconquista, una obra que debió terminarse en el 2018, tras haberse firmado en 2014, pero cuya ejecución es de apenas el 40%. “Nuestra idea es ejecutar el 60% restante en estos cuatro años”, aseveró Simone. El 13 de agosto se firmó con Enohsa el convenio por 4.500 millones de pesos para extender el servicio de agua y cloacas en el interior de la Provincia. “Además tenemos dos grandes proyectos que estamos hablando con la CAF. Por un lado, para intervenir todo el sistema de agua potable de Bahía Blanca y de los municipios que la rodean; ese préstamo ya lo firmamos y se avanza en los proyectos para poder licitar. Y lo mismo en La Plata, donde hay un préstamo con la CAF sin utilizar que estamos reactivando para hacer la nueva planta potabilizadora de La Plata, Berisso y Ensenada, donde, además, hay que renovar la red”, detalló Simone. Las obras hidráulicas proyectadas incluyen el río Areco, con los puentes que se necesitan para la construcción de la autovía 41, que ya se inició. También hay un proyecto, “que hay que hacerlo casi de cero”, para intervenir sobre los arroyos Las Piedras y Las Perdices, que atraviesan varios distritos del Conurbano sur. “Lo mismo con obras complementarias del Matanza-Riachuelo, que estamos viendo para que las haga la provincia de Buenos Aires”, adelantó el ministro de Infraestructura.




Augusto Costa, ministro de Producción
“Trabajamos para tener un Presupuesto mucho más acorde a las necesidades”


-¿Qué planifican para lo que viene? 
-Cuando asumimos sabíamos que el aparato productivo de la Provincia estaba muy golpeado después de años de recesión, de cierres de empresas, de pérdida de puestos de trabajo, particularmente en el sector industrial y comercial; y veníamos con un programa de recuperación productiva que tenía capítulos de financiamiento, tributario, de asistencia directa, de articulación de sectores, coordinado con el Gobierno nacional y los municipios. La pandemia cambió las prioridades pero no los objetivos, y nos obligó a trabajar para contener y atenuar el impacto de la misma. El desafío en adelante es volver a poner todos los instrumentos para fortalecer el aparato productivo, que demostró tener capacidad para reponerse de esta crisis. 
-¿Qué expectativa tiene con respecto al Presupuesto que viene? 
-Asumimos con un Presupuesto muy bajo, con el prorrogado de 2019, que era de 500 millones de pesos, aproximadamente; de ellos, 380 millones son para sueldos, con lo cual, para la política productiva, el Gobierno anterior sólo destinaba 120 millones de pesos. Como después se incorporaron los exministerios de Gestión Cultural y de Ciencia y Tecnología, el Presupuesto es mayor. Pero uno de los compromisos es jerarquizar la política productiva, dotarla de recursos, y, en la medida de las posibilidades, esperamos que en el Presupuesto quede clara esa línea. Las necesidades son muy grandes y los recursos con los que contaba el ministerio son prácticamente nulos para poder enfrentar todas las urgencias y demandas. 
-¿De cuánto debería ser ese Presupuesto? 
-Depende de la disponibilidad de recursos totales. Siempre, por la situación de deterioro que sufrió en los últimos años el entramado productivo, estamos hablando de un Presupuesto insuficiente, pero cuanto más recursos se destinen al desarrollo productivo, más garantía vamos a tener de que el Gobierno provincial va a ser un factor de impulso a la actividad productiva. Estamos trabajando en tener un Presupuesto mucho más acorde a esas necesidades.


Augusto Costa junto al intendente Julio Zamora


Revisión y ampliación de las empresas que abastecen al Estado 
El ministro de la Producción confirmó que hay una revisión sobre las empresas que proveen tanto en servicios como en insumos a la Provincia. “Lo que estamos haciendo, junto con la Contaduría, es difundir todo lo que son las licitaciones y compras públicas, para que nuestras Pymes, primero conozcan cuáles son las necesidades de abastecimiento de la Provincia y que puedan acceder fácilmente a los procesos; estamos simplificando las cuestiones burocráticas”, dijo Augusto Costa. Agregó: “Con Arba trabajamos también en la regularización de las empresas ante el fisco, porque si no están en una situación regular no pueden presentarse como proveedores. Tenemos a diferentes organismos trabajando en distintas líneas para que nuestras Pymes puedan tener mejor acceso”. Uno de los objetivos es “incorporar más empresas bonaerenses al círculo virtuoso que genera la obra pública, y eso lo estamos trabajando con el ministro Simone”.


El Gobierno analiza el fin del FIM
Verónica Magario dijo que el próximo Presupuesto “no tiene que estar signado de la cantidad de obras para cada municipio”, y sentenció: “Basta de FIM. ¿Sabés qué tenemos que discutir? Cuánta inversión para reactivar la producción en cada zona, en cada ciudad”. La vicegobernadora no hizo más que sacar a la luz el pensamiento uniforme que hay en el Ejecutivo sobre el Fondo de Fortalecimiento Municipal. Desde Economía admitieron que “el FIM se hizo en un marco diferente, con un endeudamiento enorme con los mercados internacionales, pero ahora hay que rediscutirlo”. En definitiva, el ministro de Hacienda, Pablo López, coincide con sus pares Costa y Simone en que lo mejor son los convenios bilaterales con las comunas. “Estoy de acuerdo con lo que dijo la vicegobernadora en La Tecla. Entiendo que el FIM cumple una función, que es esta necesidad de infraestructura que los municipios, con sus propios fondos no lo pueden hacer; pero yo soy más afín a la metodología de convenios mediante los cuales les giramos fondos, porque eso, a uno le permite identificar necesidades concretas, evaluarlas y asignar recursos por una priorización por impacto”, aseveró el titular de Infraestructura.