ENTREVISTA
22/08/2020
Alfredo Cornejo: "La oposición está fuerte y unida"
En diálogo con LaTecla.info, el titular nacional de la UCR analizó el escenario político y la ampliaciónde la cuarentena. Tampoco quedó afuera su evaluación del rol de la oposición, los nuevos liderazgos y la reforma judicial.

El presidente de la Unión Cívica Radical y actual diputado por la provincia de Mendoza, Alfredo Cornejo, dialogó con La Tecla y dio su visión sobre la gestión del Gobierno, la extensión de la cuarentena, el manejo sanitario, la reforma judicial y el rol de la oposición en la actual agenda política. Tampoco quedó fuera de la charla su análisis de la provincia de Buenos Aires, así como su rutina en medio del aislamiento, sus temores y añoranzas.

-¿Cómo está viviendo este aislamiento tras los últimos anuncios?
-Es difícil entender las declaraciones del Presidente (Alberto Fernández) de que esto no es una cuarentena. Quiero interpretar que hay un sector de la población que no está cumpliendo el aislamiento; podríamos ratificar que esto sucede porque algunos no pueden hacerlo y otros por indisciplina social, que existe hace muchos años para muchas cosas y para las leyes en general. El populismo no hizo demasiado para fomentar el cumplimiento de la ley.
Esta es una cuarentena con todas las luces. Se comenzó con el objetivo de aplanar la curva
y esperar el pico; al prepararse el sistema sanitario íbamos a ir saliendo, pero llevamos más
de 140 días y nunca sabemos cuándo es el pico, porque nunca se aplanó la curva, los casos crecen y su progresión es similar a la de ciudades que permanecieron abiertas a los lugares cerrados; con lo cual pone en duda si era correcto esa cuarentena inicial, porque la progresión en el número que muestra el Gobierno es similar en ambos lugares.

-¿Qué evaluación hace del manejo sanitario tanto en AMBA como en el interior?
-Es evidente que hubo un error al inicio, que fue menospreciar el ingreso del virus. Todo enero, febrero y marzo nos dijeron que no iba a llegar o que sería muy leve y no había peligro. Ahí se perdió un tiempo muy importante, y cuando se comenzó a controlar los lugares de ingresos al país, la gestión de los recursos humanos, tecnológicos del Estado fue bastante pobre. Otros países aislaron a las personas que llegaban de afuera, controlaron mucho sus fronteras; pero en Argentina, en la segunda semana de marzo se implementó una declaración jurada y no se aisló a los pasajeros. Esos errores originales tuvieron mucho que ver con la progresión del virus. El otro punto es la evaluación, y acá se necesitan estadistas. La gente tiene buena impresión porque considera que el Estado los cuida, y en líneas generales, gran parte de los argentinos, al tener un miedo razonable, tiende a empoderar a las autoridades, y eso envalentonó al Gobierno con cierto abuso de esas imágenes positivas. Pero no necesitamos dirigentes políticos que miren las encuestas y porque andan bien siguen con la cuarentena, sino que tiene que haber dirigentes que actúen como estadistas y se busque equilibrar la economía con la salud, independientemente de lo que digan las encuestas. Un país que tenía dificultades con la moneda, dificultades de financiamiento, que ya venía antes de la pandemia con serios problemas, debía tener una cuarentena que concentrara esta situación económica, y esa no fue la actitud de un estadista.

-¿Cómo ve el manejo de la economía y cómo se orientaron los recursos al manejo de la pandemia?

-En los recursos simbólicos del poder hay un abuso, porque la gente tiene miedo, no ve otro remedio que no sea la cuarentena y se aferra a las autoridades, como es el Presidente como máxima autoridad. En el aspecto de los recursos hubo una gran concentración en el Estado nacional, prohibiéndoles a las provincias equiparse si no se pasaba por Nación, y la verdad es que buena parte del sistema de salud está en las provincias y no en el Gobierno nacional, que tiene pocos hospitales, y el Ministerio de Salud administra pocos efectores y tiene solamente una capacidad regulatoria sobre las obras sociales. La verdad es que para enfrentar una pandemia son más eficaces las provincias que tienen hospitales y centros de salud. Aquí se concentró el poder en la Nación, y a medida que pasa el tiempo caemos en la necesidad de apuntalar las redes sanitarias provinciales. Allí hay distintas situaciones: CABA, Mendoza, Córdoba y Santa Fe, que tuvieron años de inversión en hospitales y en infraestructura sanitaria, que están mejor preparadas que otras provincias, y el Conurbano bonaerense, que no ha tenido una sostenida inversión durante los últimos 15 años, y eso se está notando. Los
distritos que mencioné tienen una capacidad de terapias por habitante superiores a ciudades
y provincias más chicas, y hay otros que han hecho su tarea y están mejor preparados;
pero el Gobierno, al principio quiso concentrar todo en el Estado nacional, y ese fue un error.
Luego, en el manejo de los recursos hay arbitrariedad manifiesta: a algunas provincias les prestan y a otras, les dan. Algunas distribuyen por índice de coparticipación, a otras se creó un nuevo índice; otras concentran recursos y no se lo dan a los municipios y en verdad
el Gobierno no ha sido ecuánime a la hora de distribuir el dinero que ha surgido de la emisión monetaria, porque no fue un financiamiento genuino, porque no lo tenía el Estado queentró a la pandemia con dificultades de financiamiento.