AISLAMIENTO
13/08
¿Todo sigue igual? Cónclave de Alberto con Kicillof y Larreta para definir la cuarentena
En Olivos, el Presidente pule detalles sobre la próxima etapa del aislamiento social, preventivo y obligatorio con la presencia del gobernador bonaerense y el Jefe de Gobierno porteño. El mandatario provincial puja por mantener al AMBA en Fase 3, mientras que el capitalino busca abrir más actividades. También se sumaron varios gobernadores por videoconferencia.
El domingo vence la etapa actual de la cuarentena y por estas horas se define la continuidad del aislamiento social, preventivo y obligatorio. Como cada vez que se planea un nuevo confinamiento, la semana del Presidente Alberto Fernández estuvo plagada de reuniones con expertos, intendentes y gobernadores, a fin de lograr el mayor consenso posible para lo que viene.

En el medio de las definiciones llegó una noticia alentadora, el anuncio de la producción local de la vacuna británica contra el coronavirus. No obstante, Alberto fue tajante y aseguró que era una buena nueva mirando al futuro, pero no cambiaba la realidad del presente e instó a la ciudadanía a seguir cuidándose como el primer día. "Nadie me dice que haya un mejor remedio que preservarse", apuntó el mandatario nacional en conferencia de prensa.

En este sentido, no hay grandes expectativas en torno a los anuncios que llegarían mañana sobre la continuidad de la cuarentena. La disputa es la misma que hace varias semanas, entre CABA y Provincia de Buenos Aires. Los primeros quieren más apertura, mientras que los bonaerenses insisten en dejar la cosa tal cual está, sin correrse un milímetro.

Por este motivo, como antesala a la reunión de esta tarde-noche en Olivos, Kicillof y Rodríguez Larreta se reunieron ayer en la sede del gobierno porteño, en Parque Patricios, para intentar llegar a un acuerdo sobre cómo seguir en los próximos días. Si bien en la teoría coinciden en que las decisiones en el AMBA tienen que ser coordinadas, las negociaciones no llegaron a buen puerto. Cada uno expuso su postura durante dos horas y media, sin llegar a un acuerdo. 

De esta manera, Hoy Kicillof volverá a insistir en la idea de hay que mantener la cuarentena estricta en el Conurbano y que lo mejor es que en la ciudad de Buenos Aires no abran más actividades. Su principal temor es que una flexibilización aumente los contagios y el sistema de salud porteño no pueda contenerlos, hecho que generaría que los pacientes que no puedan ser atendidos tengan que ser derivados a centros de salud del Conurbano. 

Para reforzar esta idea, por la mañana el Gobernador tuvo una videollamada con los intendentes del Conurbano, tanto oficialistas como opositores, en la que se mostró preocupado por los datos estadísticos de la Ciudad de Buenos Aires. Allí informó a los jefes comunales que el sistema de salud porteño aún no colapsó gracias a las últimas 150 camas que agregaron, pero que está al límite. Además, advirtió que si la ocupación de camas de terapia intensiva en PBA se mantiene a este ritmo (10 por día) en 50 días se saturará el sistema.

Por su parte, Rodríguez Larreta volverá a insistir en la apertura de actividades. En primer lugar pondrá sobre la mesa su intención de abrir locales comerciales en Retiro, Once, Constitución y avenida Avellaneda. Se trata de lugares donde la cuarentena ya no se cumple en los hechos, ya que los comerciantes abrieron sus puertas aunque no están habilitados para hacerlo. 

Asimismo, el jefe de Gobierno porteño busca habilitar  los deportes individuales: el tenis, el golf, el automovilismo y el turf. Anoche el ministro de Salud, Ginés González García, dijo que “el riesgo de contagio en un deporte individual, de un tipo solo, es mínimo”. En declaraciones al canal TN, sostuvo que, hasta el momento, no fueron habilitados “porque no lo pidieron” cada una de las asociaciones que representan esos deportes. Este guiño inesperado puede jugar a su favor.

El pedido se hará extensivo a algunas de las profesiones independientes que aún no volvieron, como el caso de los arquitectos y los ingenieros. Propondrán el mismo esquema con el que empezaron otras profesiones. Que puedan ir una vez por semana a sus oficinas. Cada paso hacia adelante construye la nueva normalidad y en la ciudad entienden que es necesario ir flexibilizando actividades si los datos epidemiológicos lo permiten.