LA TECLA PATAGONIA
13/07
"La Justicia federal es obsoleta y vetusta"
José Gérez, titular del Ministerio Público Fiscal de Neuquén tiene una mirada transformadora de la Justicia. El manejo de la pandemia, los desafíos y de la neuva normalidad y su opinión sobre Comodoro Py. "La Justicia en Neuquén no se detuvo", asegura
Vía La Tecla Patagonia (www.lateclapatagonia.com.ar)

Hace 8 años que José Gérez es el titular del Ministerio Público Fiscal de Neuquén. De origen radical, llegó al cargo con apenas 36 años. Sigue siendo uno de los más jóvenes en ocupar ese lugar en el país. De mirada crítica con el fuero federal, es un obsesivo de los datos y la respuesta eficaz de la Justicia

- ¿Cómo fue el comportamiento de los neuquinos en la cuarentena?
- Crecieron casos que no habíamos tenido nunca con relación a las reglas sanitarias, es
decir, todas las violaciones a la regulación dispuesta por la autoridad respectiva. Al momento abrimos alrededor de 6000 causas por violaciones a la cuarentena.
Evidentemente a mayor flexibilización menor control policía, y por lo tanto menos causas
penales. Mientras las reglas fueron más claras y más estrictas, se pudo controlar mejor.
De todas maneras seguimos teniendo causas, en los casos donde la infracción es más
evidente.

- ¿Qué opinión te merece la posición que asegura que vivimos en una “infectadura”
o que se vulnera el Estado de derecho con el ASPO?

- La salud pública hay que preservarla y el Estado está a la cabeza de eso. Tiene plenas
facultades para establecer la cuarentena de la manera en que lo hizo y regularlo, siempre
con la finalidad de proteger la salud de sus habitantes. Es también una responsabilidad
porque está obligado a generar políticas tendientes a la no propagación de una
enfermedad. El marco es la declaración de la pandemia de la Organización Mundial de la
Salud.

- ¿Cómo funcionó la Jusiticia neuquina durante este tiempo?
- En el Ministerio Público no paramos. Tuvimos casos nuevos porque antes el delito del Artículo 205 era muy difícil de verlo y de pronto nos vimos con muchos casos de violación a la normativa tendiente a impedir la propagación de una enfermedad, que antes era algo impensado.
Acomodamos la estructura del MPF para satisfacer esa demanda que antes no teníamos. Neuquén está organizado en Unidades Fiscales especializadas, pero de pronto no
teníamos delitos en robos y hurtos ni en el delito flagrantes contra la propiedad, entonces tuvimos que transformar esos equipos para cubrir los casos de violación a la cuarentena.
Sacamos una instrucción para todos los fiscales de la provincia para privilegiar entre las salidas alternativas que tiene el código procesal de Neuquén a utilizar la suspensión del juicio a prueba, a los efectos de resolver la situación de esas personas a través de una donación. Esto quiere decir que aquellas personas que querían resolver su situación por haber violado el artículo 205 podían hacerlo pero mediante una donación al sistema
público de salud. Muchas personas generaron donaciones a favor del mismo bien
vulnerado que era la salud pública.

- ¿Y el funcionamiento por fuera de la cuarentena?
- La Justicia en Neuquén no se detuvo. La Provincia ya venía trabajando integrando
tribunales de manera virtual, con lo cual no costó hacer audiencias virtuales o digitalizar
expedientes para que todas las partes puedan tener acceso remoto.
No hemos podido llevar adelante juicios presenciales. Todo el resto, tanto la investigación o lo que son las audiencias previas al juicio, lo pudimos desarrollar.

- ¿Creés que esta nueva normalidad empuja a una mayor modernización de la Justicia?
- Yo creo que la necesidad de apelar al trabajo remoto y virtual, mucho de ese recurso
tecnológico llegó para quedarse.

- Hablaste en varias oportunidades sobre la imagen de justicia que puede quedar en
la sociedad. Hoy no es buena la consideración de la gente ¿por qué creés que se da?

- Yo creo en el sistema acusatorio. En eso hay que diferenciar lo que es la percepción de
la gente sobre el accionar de la Justicia basada en Comodoro Py y lo que son las
realidades locales. La percepción del ciudadano común pasa más por lo que ocurre en Py. Esta idea de que la justicia es lenta, tiene que ver con el funcionamiento federal, que a
mi me parece un fuero sumamente ineficiente. Me ha tocado dar charlas en el mundo hablando de las bondades del sistema acusatorio de Neuquén, poniéndolo entre uno de los más modernos de América, con sus beneficios y procedimientos rápido, y me da
vergüenza cuando me preguntan por el fuero federal, que es un fuero oxidado, vetusto,
que necesita una urgente modificación. Hay que modernizarlo y sacarlo del sistema
inquisitivo en el cual está inmerso y que se ha dejado de utilizar en todo el mundo.
En vez de profundizar el sistema federal inquisitivo con el nombramiento de más jueces federales, hay que tomar una fuerte decisión de política judicial y pasar al sistema
acusatorio de una sola vez en todo el país. Los esfuerzos en materia de Justicia tienen
que ir encarrilados a la transformación de esta Justifica federal obsoleta que siempre
demora, con procesamientos y prisiones preventivas largas, o casos que no terminan
nunca. Hasta que no se cambie el fuero federal, la percepción de la gente va a ser de una de Justicia oscura, sin derechos ni garantías.

- Tu respuesta me da a entender que no estarías de acuerdo con el tipo de reforma judicial que impulsaría por Alberto Fernández. 
- Yo creo que la Argentina, no solo este Gobierno ni los anteriores, tiene la gran deuda de no dar el paso adelante y modernizar la Justicia de una vez por todas y para siempre. Es insostenible que los casos penales sigan siendo investigados por un juez. El sistema
inquisitivo no tiene beneficios para nadie. Hay que pasar al sistema acusatorio, que es la
gran deuda que tiene el Estado argentino con la justicia. Muchas provincias estamos
saldando esa deuda, con la Constitución y con los tratados internacionales.
Cuando realmente investigue un fiscal y al proceso lo observe y revise un juez, va a
cambiar. En el fuero federal la única forma de resolución de conflictos parece que es la
condena.

PANDEMIA, PREVENTIVAS Y DOMICILIARIAS

- Lograron retrotraer prisiones domiciliarias dictadas por la pandemia
- El Ministerio Público tuvo un rol proactivo durante la cuarentena. En abril, varios
tribunales del país comenzaron a otorgar prisiones domiciliarias a causa de la pandemia.
Neuquén no fue la excepción. Algunos jueces con tendencias ideológicas garantistas
comenzaron a otorgar el beneficio a ciertos delincuentes, entre ellos, los que habían sido
condenados por delitos contra la integridad sexual.
Dicté una instrucción general para que los fiscales de toda la provincia recurran todas las prisiones domiciliarias. En los dos casos más graves y emblemáticos la Fiscalía logró
revertirlo. Conseguimos que estas personas volvieran a la cárcel y recomponer la
confianza social en la justicia, que había sido perdida.

- También quedaste enredado en la rosca política con el proyecto para la extensión
de prisiones preventivas.

- En Neuquén las prisiones preventivas duran un año. Vencido ese plazo el Código
establece que no puede decretarse otra medida restrictiva de la libertad. Avizorando que eso podía llegar a suceder porque los juicios no estaban llevándose adelante, para los
casos de delitos graves presentamos un proyecto de ley a los efectos de neutralizar ese riesgo. Cuando a una persona se le cumple el año de prisión preventiva no desaparece el riesgo por el cual el juez decidió encerrarlo.
Buscamos adelantarnos a esa situación y que la sociedad no tenga que enfrentarse de
nuevo a una situación de impunidad y desconfianza con la justicia. El promedio en
Neuquén de la resolución de un juicio por jurados es de 300 días, desde la formulación de cargos hasta el veredicto con una revisión. Es un relojito en realización de juicios y
cumplimiento de plazos. En este caso no hay una ineficiencia del Estado sino a una imposibilidad de realizar el juicio por la pandemia.

JUSTICIA Y CAMBIO DE GOBIERNO

- Uno de los mayores debates jurídicos a nivel nacional tiene que ver con la causa por el presunto espionaje ilegal por parte del Gobierno de Mauricio Macri a dirigentes y periodistas. Antes eran los cuadernos. Pareciera que el Poder Judicial se orienta según el poder de turno ¿Cómo ves eso?
- En primer lugar como Fiscal General de Neuquén auspicio este tipo de investigaciones. Pido que se investigue la presunta utilización de los servicios de inteligencia para el espionaje ilegal y se llegue hasta el final. Que no pase lo que pasa siempre, que es que se terminan formando megacausas, que hace que se produzcan avances, estancamientos y retrocesos. Este tipo de casos donde está en juego la democracia, las instituciones y la libertad, tienen que avanzar al esclarecimiento total. Hay que hacer un gran esfuerzo y confiar en la Justicia para que este caso se resuelva. Si hubo una red de espionaje y agentes del Estado utilizando el aparato de inteligencia para espiar funcionarios públicos de manera ilegal, tienen que ser severamente sancionados.
Es un hecho sumamente grave y no nos podemos quedar con que es político, o que es una venganza de este Gobierno hacia el otro gobierno. Hay que separar las posiciones políticas y dejar a la justicia trabajar objetivamente que determine si hubo espionaje ilegal o no en la Argentina, más allá de las suspicacias. Esto siempre ha sido una gran excusa. Eso es lo que termina haciendo fracasar una causa.
Todas las connotaciones de carácter político tienden a hacer sospechar a un Poder del Estado que tiene que tener transparencia, objetividad e independencia en su accionar. Quiero que esta causa se resuelva y tenga responsables. Y que esa resolución no sea tachada de imparcial.

DELITOS AMBIENTALES

-Hace poco el ministro de Ambiente de la Nación, Juan Cabandié, se refirió a la contaminación por los residuos que deja la actividad hidrocarburífera e instaló un debate al respecto ¿Creés que es necesario establecer nuevos marcos regulatorios en la materia?
-Es otra de las deudas pendientes. Nosotros tenemos una Fiscalía de Medio Ambiente que yo conformé, porque creo que es  un tema indispensable, es un bien supremo que tenemos. Si eso se ve deteriorado no vamos a poder vivir la vida de una manera normal, es lo primero que tenemos que cuidar.
La gran deuda es que no hay delitos medioambientales. Hay leyes especiales que de alguna manera abarcan situaciones particulares, pero el Medio Ambiente no figura como un bien jurídico protegido por el Estado.
Cuando haya normas penales que protejan al medio ambiente como bien jurídico independiente va a haber menos contaminación. Es una gran deuda que tiene el Congreso de la Nación, de dotar a los fiscales de herramientas para perseguir a aquellas personas que afectan medioambiente. Hoy solo se interviene cuando se afecta la salud de los habitantes, no como una afectación directa. La regulación debería ser independiente.
Hoy si hay un derrame de petróleo que afecta al medio ambiente pero que no afecta a la salud, no es delictual sino que es contravencional. Hasta tanto no hay normas más severas, esta práctica va a seguir generándose.