EL OTRO LADO DE LA CUARENTENA
05/07
El gesto solidario de los gastronómicos marplatenses con Manotas
Realizaron una colecta para que el dueño del restaurante, Walter, pueda afrontar parte de las deudas que se generaron por el aislamiento obligatorio. El viernes puso reabrir el local y volver a recibir clientes.


Un gastronómico agobiado por las deudas, una colecta solidaria y un vídeo que se viralizó forman parte de la emotiva historia que protagonizaron un grupo de gastronómicos que le tendieron una mano al dueño de una reconocida cafetería.

Como en tanto otros comercios del rubro en la ciudad de Mar del Plata y el país, Walter Bertinat, propietario del tradicional café Manotas, las restricciones por la pandemia de coronavirus le asestaron un durísimo golpe a su emprendimiento. El sacudón, lamentablemente, podía ser mortal. En ese marco, un grupo de comerciantes de la ciudad impulsaron una colecta con la que ahora Walter podrá hacer frente a parte de los cinco meses de alquiler que adeuda. 



La situación sorprendió a Walter cuando un día de junio fue dado de baja del grupo de WhatsApp que reúnen a centenares de gastronómicos de la ciudad. Lo que se le presentó como un error técnico en rigor fue una estrategia para poder organizar una colecta solidaria, con la cual se llegaron a juntar unos $120 mil. Días después, una delegación ingresó al local de Galería Luro para sorprender a Walter.

“Todo el grupo gastronómico marplatense sabemos la situación que estás pasando, que no recibiste ningún tipo de ayuda y a este cafecito que con tanta lucha peleaste para tener, no lo vamos a dejar cerrar”, le plantearon, tras lo cual le entregaron una caja de zapatos transformada en alcancía.

En medio de las lagrimas contenidas, una declaración fue levanta como bandera de batalla: “que Café Manotas sea el último bar que se pueda llegar a cerrar en esta ciudad”.

Esta semana Bertinant recibió la segunda gran noticia con la confirmación de la reapertura de las cafeterías. El servicio de delivery y “take away” implementado hasta el jueves a duras penas le alcanzaba para obtener unos mínimos ingresos.