LA TECLA MAR DEL PLATA
04/06
Protocolos: a la espera de la respuesta de Provincia, la política local evidencia la vuelta de la grieta
Mientras el gobierno reclama mayor autonomía, el Frente de Todos intenta bloquear dos proyectos claves en el Concejo Deliberante. Fiel a su tradición vecinalista, el pultismo refuerza la posición del oficialismo. El pedido unificado de los intendentes y las respuestas esperadas de Kicillof.
La luna de miel entre oficialismo y oposición de las primeras semanas de la cuarentena ya parecen cuestión del pasado. Los cuestionamientos públicos de Kicillof a Vidal a centímetros de Rodríguez Larreta y la convocatoria a “salir a buscar el voto” de la exgobernadora, marcaron un quiebre que se venía evidenciando días atrás. Y Mar del Plata no está ajena a la dinámica.

La comisión de Promoción y Desarrollo realizada el martes condensó las tensiones en crecimiento de los diferentes sectores en el marco de la discusión de dos proyectos impulsados por el oficialismo y que ponen en cuestionamiento algunos aspectos de la administración de la cuarentena de parte del Frente de Todos, tanto a nivel provincial como nacional.

El más relevante, el del criterio de la unificación de todos los conglomerados urbanos con una población mayor a los 500 mil habitantes. Ello es lo que obliga al gobierno municipal a dejar supeditadas sus intenciones a avanzar con nuevas habilitaciones a los permisos que lleguen tanto desde La Plata como desde Buenos Aires.

“Se toman decisiones para ambas y nos involucran por ser una ciudad con más de 500 mil habitantes, cuando nuestra realidad no tiene nada que ver con la del AMBA en términos sanitarios”, justificó Vilma Baragiola. Desde la bancada radical surgió un proyecto para que se modifiqué ese criterio de los 500 mil, surgido en medio de la demora de la Provincia en habilitar los comercios minoristas.

“Desde la Provincia se separa lo que sucede en Mar del Plata con lo de AMBA. No vemos falencias en la administración de la crisis”, replicó Roberto Chucho Páez. Su compañero de bloque, Roberto Gandolfi, fue más duro: pidió “no poner trabas a decisiones” y resaltó la existencia de una mirada “centralizada” en la respuesta sanitaria a la crisis por Covid-19.

“Tenemos que tener la posibilidad de decidir por nosotros mismos. Somos defensores a ultranza de la autonomía municipal”, dijo Horacio Taccone, en consecuencia con las bases fundacionales de Acción Marplatense.

Solo un argumento técnico presentado por Sol de la Torre (FdT) logró detener la aprobación del expediente. El mismo será reescrito por su autora Cristina Coria debido a que el texto normativo se refería estrictamente a la situación de los comercios minoristas, algo ya superado. Pero el debate de fondo, el del agrupamiento de todos los conglomerados con más de medio millón de vecinos, volverá reeditarse la próxima semana. La intención del gobierno es lograr su aprobación en la próxima sesión de Concejo Deliberante.

Otro proyecto de similar óptica también hizo ruido. Se trata de la iniciativa de Alejandro Carrancio (Vamos Juntos) para constituir la Comisión Especial de Reactivación Económica, la cual podrá aprobar permisos precarios para la apertura y desarrollo de actividades cuyas autorizaciones se encuentren pendientes de resolución en Provincia y Nación.

“No vemos una afectación en los tiempos respecto de las autorizaciones de Provincia, que están tardando 4 o 5 días. Se está trabajando muy bien en la articulación entre ciudad, Provincia y Nación”, manifestó Gandolfi. “No creo que perjudiquemos la situación, al contrario, previo a esa posibilidad de dar un ok, seguramente está planteado el pedido, la situación y la realidad. Es un proyecto que aporta a la reactivación", dijo Baragiola por su lado. La abstención de Taccone, permitió al oficialismo un dictamen positivo, no sin antes tener que apelar al voto desempate del presidente de la comisión, Guillermo Volponi.

En definitiva, se trata de un instrumento que le de mayor vigor institucional a la decisión que ya tomó Montenegro hace días, cuando emitió un permiso similar a los comercios minoristas. En ese caso, previo acuerdo político con Kicillof, Cafiero y Fernández. La preocupación del gobierno es que ese escenario no se replique con nuevos permisos en trámite, como los de deportes individuales y otras actividades recreativas que Montenegro pretende eximir del cumplimiento del aislamiento. En el paso a paso al estilo Mostazo Merlo lo que siguen, ya adelantaron, serán los protocolos para locales gastronómicos y shoppings.

En esa estrategia también se alinea el pedido que el intendente ayer elevó junto a otros jefes comunales del interior para lograr mayor “autonomía para tomar decisiones ágiles en el territorio”. “Nadie más interesado que los intendentes en que la situación sanitaria y social esté bajo control y seremos quienes responderán con sus sistemas de la manera más pronta y eficaz, siempre acompañados y acompañando a la provincia”, se destaca en el texto.

El movimiento de Montenegro de pasar la pelota a Kicillof expone ahora al gobernador. Su respuesta a los protocolos se espera con ansiedad en múltiples sectores de la vida social y económica de la ciudad. Algunos indicios sobre las respuestas se podrán observar, tal vez, esta tarde noche cuando junto a Fernández y Rodríguez Larreta anuncié la extensión de la cuarentena.