INFORME
13/05
Interior: coronavirus cero y ¿economía, cuánto?
Ya en fase cuatro del aislamiento, los intendentes del interior deben poner el foco en la cuestión económica y empezar a habilitar a la gran mayoría de los rubros. Las presiones del comercio. Las diferencias con los grandes ciudades del Conurbano
Los intendentes quieren un poco más. No importa cuando leas esto. Tampoco importa si son del interior o del conurbano, del oficialismo o la oposición; el objetivo siempre va a ser conseguir algo más. Por eso es que difícilmente se escuche a un jefe comunal decir que en su pago chico las cosas están bien, que la economía funciona como un violín. Nada de eso. Y menos ahora, que realmente no sucede. 

La pandemia pega fuerte en la diaria de la ciudad, en el flujo de dinero; más allá de los números rojos de las arcas municipales. Pero el tiempo de los lamentos empieza a quedar atrás, sobre todo en los pequeños distritos de tierra adentro, y también en los no tan pequeños, que a diferencia de los del Conurbano, acaban de ingresar en la fase 4 del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio. 

Sin correr el foco de la cuestión sanitaria, los mandatarios municipales, ahora con el aval de Nación y Provincia, y con las habilitaciones excepcionales previas, deben priorizar la golpeada economía. Aunque no quieran, tienen que arriesgar más. Incluso, en algunos casos, la presión de la sociedad se hace insostenible. Y más aún en las Comunas donde no hay ni hubo ni un solo positivo de coronavirus.

 “Sabemos que a nivel económico estamos mal; por eso, hay que trabajar fuertemente en la conciliación de lo económico y lo sanitario, porque no podemos tirar por la borda tanto esfuerzo Mi responsabilidad como intendente es evitar que haya contagios masivos en Chivilcoy, y esa es la postura que voy a seguir manteniendo", señaló Guillermo Britos (Consenso Federal).

Y explicó a su vez que "el éxito de esta situación, dependerá de cómo nos manejemos en esta crisis, no hay un manual para soluciones. Posiblemente quien libere hoy y no tiene ningún caso, mañana sea aplaudido. Y si tiene diez muertos, le prenden fuego la municipalidad. No hay un fórmula única”, puntualizó el jefe comunal, gráfico y bien contundente.

“Estamos complicados. La gente está pidiendo un poco más, pero yo trato de hacerle entender a todo el mundo lo difícil que es ponerse al hombro esta situación. Acá nos conocemos todos, algunos lo entienden y a otros les cuesta un poco más. Así y todo la venimos llevando bien, los casos siguen sin aparecer”, sostiene en el mismo sentido, reconociendo las dificultades, el mandamás de Suipacha, Alejandro Federico (JxC).

A su vez, Iván Villagrán, de Carmen de Areco, recalca que “estamos sintiendo presión de algunos rubros que aunque reabrieron a la hora de la siesta (para que la gente no circule a la misma hora de los bancos, súper y farmacias), consideran que tendrían que trabajar también a la mañana. Según lo estimado, hay una pérdida económica de un 60 y un 70 por ciento en aquellos rubros que no son esenciales y algunos inclusive más. Pero consideramos que al tener cero casos debemos seguir cuidándonos y hacer las cosas bien”, se planta el joven kirchnerista.



De todos modos, más allá de las dificultades y las presiones por parte de comerciantes y pymes, los intendentes del interior, que tantas veces dicen sentirse “discriminados” respecto a los del Conurbano, tienen en claro que esta vez llevan las de ganar, por decirlo de alguna manera. “No hay dudas que lo que pasa acá no es lo mismo que lo sucede en el Gran Buenos Aires, por la idiosincrasia, por el tamaño, pero también es difícil”, manifiesta el suipachense.

Por su parte, sin dejar de marcar las complicaciones, el alcalde peronista de Gonzales Chaves, Marcelo Santillán, admite que “en el interior es más fácil salir adelante y también más fácil ir habilitando determinados actividades, porque se ejercen de a pocas personas. En un lavadero, por ejemplo, trabaja una sola persona; en un taller mecánico una o dos, lo propio sucede con la albañilería; por eso es que más sencillo en el interior”, afirma el peronista de la Sexta.

A modo de conclusión, Germán Lago (FdT), de Alberti, relata que “dadas las características de la matriz productiva, en nuestra ciudad podría no sentirse tanto el impacto”, y añade que “acá es grande el sector público. Los ingresos de la población económicamente activa estaban garantizados; sumado a la actividad productiva que no se frenó y a la buena cosecha del campo, no deberíamos tener mayores inconvenientes. Podríamos recuperarnos más rápido que en los grandes conglomerados”, completó.


Martín Tetaz, economista de la UNLP
“Si no hay riesgo de desborde, no tiene sentido la cuarentena”


-¿Habría que haber salido antes de la cuarentena en los distritos del interior en los que no hay casos, para así evitar que el golpe a la economía sea tan duro?
-Entramos en la cuarentena porque si no lo hacíamos los contagios iban a crecer de manera exponencial y colapsaba el sistema de salud. Entonces en todos los lugares en los que no existe el riesgo de desborde, no tiene sentido la cuarentena. No tiene sentido tener pueblos enteros cerrados si no existe la posibilidad que colapse el sistema de salud. Por supuesto que siempre existe el riesgo de que haya algún contagio, y si en un pueblo se detecta circulación del virus, habrá que volver a la cuarentena. No hay que tener miedo de abrir y volver a cerrar. Estamos poniendo un matafuego en un lugar donde no hay fuego. 

-¿Pueden los distritos del interior salir de la crisis antes que los del Conurbano, ya que los primeros tienen más actividades liberadas?
-La economía está toda vinculada entre sí. Entonces el funcionamiento de la actividad económico no va a ser óptimo si toda el área metropolitana del Gran Buenos Aires permanece en cuarentena. La cadena de valor no está aceitada completamente y hay empresas que van a tener problemas para conseguir los insumos que necesitan para producir y hay empresas que van a tener problemas financieros porque no tuvieron facturación en estos meses. No va a ser rápida la vuelta a la economía del mes de febrero, que ya tenía un montón de problemas.



Javier Olaeta, intendente de Arrecifes 
La difícil búsqueda del equilibrio entre salud y economía


-¿Cómo está la situación económica en Arrecifes, donde hasta ahora no ha habido casos positivos?
-En estos momentos, existe una situación donde debemos buscar el equilibrio entre las medidas de aislamiento para evitar el contagio, y la necesidad de una importante parte del sector privado en retomar sus actividades económicas.

-¿Hay presión de los comerciantes?
-Desde el municipio somos conscientes de la necesidad de muchos comercios y empresas devolver a la normalidad, pero aún si tener casos, cada excepción que se proponga al gobierno de la provincia será con un respectivo y exhaustivo protocolo sanitario de funcionamiento.

-¿El hecho de que el campo esté pasando un buen momento ayuda a la economía de los pueblos del interior?
-Arrecifes cuenta con una economía ligada al sector agropecuario, que ha continuado con su ritmo de trabajo, tomando las medidas sanitarias necesarias. Y rubros exceptuados como supermercados, almacenes, farmacias, kioscos, transporte público y servicios esenciales han seguido funcionando con los respectivos protocolos. Hoy vemos dificultades en el sector textil, que ofrece una importante mano de obra en el partido. En el aspecto comercial, la venta de indumentaria es uno de los rubros que más ha sufrido el impacto. Y obviamente, el sector gastronómico.


Unos si, otro no
Contrapunto por la “circulación regional” en la costa

La economía apremia en los distritos de la costa, los más castigados en lo que al turismo respecta. Por eso es que son varios los que están planteando la posibilidad de que se dé la circulación regional. A ese acuerdo llegaron Martín Yeza, de Pinamar; Esteban Santoro, de General Madariaga; José Rodríguez Ponte, de General Lavalle y Cristian Cardozo, de La Costa. La idea es permitir la circulación de residentes entre esos municipios con la posibilidad de que otros también se sumen. Sin embargo, el jefe comunal de Villa Gesell, Gustavo Barrera, prefirió la cautela. "Debemos avanzar en la habilitaciones de actividades siempre y cuando podamos garantizar la seguridad sanitaria en nuestras comunidades", opinó el referente peronista de la Quinta, y destacó que “entendemos que las condiciones todavía no están dadas para ese tipo de medidas".


Difícil
“Los últimos días de la cuarentena fue muy difícil sostener a los vecinos dentro de sus hogares", señaló Javier Martínez, de Pergamino.


Erica Revilla, General Arenales
“Llegó primero el problema económico”

“Acá llegó primero el problema económico y luego la pandemia. Ya estábamos mal, y si bien no tenemos casos de coronavirus el tema se complejiza cada vez más”, expresó ante La Tecla la intendenta de General Arenales, Erica Revilla. Y agregó que “la gente estaba esperando con ansias las habilitaciones de la Provincia (llegaron a fines de la semana pasada). Los comerciantes están desesperados”, completó la referente boina blanca de la Cuarta.


Una buena
El buen rinde de la cosecha, un alivio para el interior


Entre todas las malas, los intendentes del interior cuentan por estos días con la ventaja de la muy buena cosecha gruesa del campo, que si bien no impacta tanto (de manera positiva) como antes, ayuda a que el flujo de dinero diario no decaiga más de lo normal. “La actividad agropecuaria hace que el parate en la región no sea tan notorio, aunque hay otros sectores muy golpeados”, sostiene Miguel Nosetti, de Salliqueló. Por su parte, Guillermo Pacheco, de Pellegrini, reconoce que “el agro viene levantando la cosecha gruesa de buena manera, está más o menos en un 65 por ciento, con unos rindes que si bien no son excepcionales, están en la media histórica. Es una de las actividades que más incide en el distrito”, completa el alcalde radical. Y en el mismo sentido, el también boina blanca Alejandro Federico, de Suipacha, reflexiona: “La industria láctea y el campo están andando bien. Cuando la agroganadería tiene que ver en las economías de las localidades, la situación es mucho más llevadera”, cerró.





Ignacio Pugnaloni, Hipólito Yrigoyen
“Salimos de la pandemia Cambiemos, ¿no vamos a salir de esta?”


-¿Sienten cierta presión del comercio para salir de la cuarentena de manera total?
-La presión del comercio para abrir es muy grande, pero estamos convencidos que la decisión del aislamiento tomada por el presidente es la correcta, es la única forma de blindar nuestros pueblos. Ahora veremos cómo sigue la fase 4, pero seguiremos las directivas de Nación y Provincia, como hasta ahora. 
-¿El daño en el comercio se puede revertir de manera rápida?
-Sí, claro que sí. Nos levantamos de la pandemia Cambiemos, no nos vamos a levantar de esta. 
-¿Es más sencillo para los distritos del interior que para los del Conurbano? 
-Nos hundimos todos juntos, estamos todos en el mismo paquete. Y también todos juntos lo tenemos que sacar adelante. La situación es dura. La caída de las tasas municipales se cayó un 55 por ciento y lo propio sucede con la coparticipación nacional y provincial que es de lo que mayor depende nuestro distrito. Con las grandes ciudades, por ahí puede haber diferencias en cuanto a la salud; pero si no mejor la economía del conurbano, la nuestra tampoco.


Coronel Rosales
La Armada, clave en el presente económico

“La situación económica es muy complicada, hay un parate importante; aunque hay que destacar que la matriz laboral tiene una fuerte dependencia del estado. Por ejemplo, el estado nacional, en la Armada, es un gran empleador. A eso hay que sumarle los empleados provinciales y municipales. Obviamente el sector del comercio minorista, sobre todos los no esenciales, son los que más sufren”, señala Mariano Uset, de Coronel Rosales.