Con el pasado como antagonista, Macri se aferra a Vidal para conseguir su reelección
El presidente y la gobernadora se mostraron juntos por tercera vez en una semana. En esta ocasión, inauguraron un hospital de Mar del Plata. En tono de campaña, pidieron “dejar atrás la desidia y el abandono” y a “seguir trabajando”.
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Por tercera vez en una semana, el presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal se mostraron juntos. Después de varias semanas de especulaciones sobre un posible desdoblamiento de las elecciones, parece que las diferencias quedaron atrás y trabajarán codo a codo en sus reelecciones.
Este lunes, por caso, compartieron la inauguración de una de las etapas de recuperación del Hospital Bernardo Houssay en Mar del Plata, en plena temporada de verano.
Allí, la gobernadora apeló la pesada herencia, una estrategia electoral que ya le funcionó a la perfección en 2017. “El Hospital estuvo diez años cerrado, esperando que volviera a abrir. Durante la gestión del presidente se hizo íntegramente a nuevo, y ahora está trabajando para los adultos mayores”, apuntó Vidal.
“Estas son las cosas que valen la pena. Seguir trabajando juntos, si se puede”, concluyó la mandataria, que repitió una de las frases estrella de Cambiemos, muy utilizada durante la campaña electoral de 2015.
Por su parte, el jefe de Estado apeló al mismo recurso al destacar que con esta obra se busca “cuidar a los argentinos, dejando atrás diez años de desidia y abandono, con toda la posibilidad que tiene”.
“Se trata de que nuestros abuelos tengan tranquilidad, demostrando que cuando nos sentamos en una mesa, ponemos el problema con la verdad en función de resolverlo. Somos capaces de encontrar soluciones que nos permitan estar mejor”, añadió.
En este contexto, el presidente volvió a apelar al pasado al asegurar que “cuando llegamos, encontramos un PAMI desordenado y eso repercutía en un peor servicio. Ocuparse de nuestros abuelos no es una opción, es una prioridad y una obligación. De eso se trata”.
“Si nos lo proponemos, lo hacemos. Si trabajamos en equipo, con honestidad, todos los problemas tienen solución. En este camino tenemos futuro por delante”, finalizó.
Luego de una acotada recorrida por el interior del país, Macri se centralizó en la madre de todas las batallas para lograr su reelección: la provincia de Buenos Aires, y bien pegado a la gran electora del oficialismo, María Eugenia Vidal.
En ese sentido, después de varias semanas de descanso, desembarcó en la Primera sección electoral de la mano de la Gobernadora. Más precisamente Suipacha, para volver a anunciar obras en la Ruta 5, que habían sido inauguradas el 6 de diciembre pasado. En menos de 48 horas, hizo lo propio en Ezeiza, Tercera sección electoral, nuevamente junto a Vidal.
En el terruño del aliado peronista, Alejandro Granados, estuvo en un comedor infantil que fuera inaugurado por Cristina Fernández. Allí, también estuvo presente Carolina Stanley, ministra de Desarrollo Social, y posible compañera de fórmula de Macri.
Con dicho panorama, y como no hay dos sin tres, este lunes volvió a mostrarse con la Gobernadora que, para el presidente es su amuleto de la buena suerte.