La Tecla
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El flagelo de la inseguridad es uno de los principales e históricos problemas de los argentinos, y la política lo sabe. Pero el uso electoralista es propio del nuevo milenio, según un estudio privado en el que se asegura que en esta campaña electoral Cambiemos intentará ponerlo en la mesa del debate público.
Así lo indica un informe especial sobre la inseguridad en
Pero el tema de la inseguridad no parece tener el mismo lugar en escala de urgencias para la ciudadanía. Según la encuesta de Berensztein el 82% de los 1.121 encuestados cree que la prioridad a urgente, entre la inseguridad y la economía, es la financiera. Mientras que un 13% considera que es la delictual.
En ese sentido, el 64% cree que las medidas anunciadas por el gobierno, para el combate contra la inseguridad y el narcotráfico, son “con fines electoralistas”, mientras que un 28% asegura que “lleva adelante un plan sistemático y coherente para combatir la inseguridad”. El resto no sabe/no constesta.
Pero incluso para el 42% de las personas que votaron por Cambiemos en los últimos comicios creen que se esta nueva movida se trata de un anuncio electoralista, mientras que para el 49% no. En el caso de los votantes del FpV la diferencia es notable: 87% contra 5%, respectivamente.
Historia de la inseguridad como tema electoral
“En la primera semana del año, el gobierno de Macri anunció que convocará a sesiones extraordinarias en febrero para que el Congreso trate un proyecto que contempla la baja de imputabilidad en menores de
“Algunos ven estas medidas como una “bolsonarización” de la política de seguridad del gobierno de Cambiemos”, precisa.
Asimismo agrega: “Consciente de que la economía es su punto débil, el oficialismo eligió como uno de los ejes principales de su campaña la lucha contra la inseguridad, el delito y el narcotráfico, apostando a retener a su electorado, ciertamente descontento con lo logrado en materia económica. El otro eje será la corrupción, evitando volver al pasado, haciendo referencia explícita a la corrupción del gobierno kirchnerista”.
Sin embargo, recuerda que “el uso electoral de la inseguridad no es nuevo. Hasta 1999, era un tema más en las campañas electorales, junto con los problemas económicos y el crecimiento de la pobreza, pero con Fernando De
Después recuerda la campaña del electo gobernador bonaerense Carlos Ruckauf, en la que propiciaba una política de “mano dura” y “gatillo fácil”; luego en 2004 con “el “ingeniero” Juan Carlos Blumberg y más tarde durante el gobierno de Néstor Kirchner se sumaría la “sensación de inseguridad”.
También recuerda la campaña de Francisco De Narváez, que también utilizó como caballito de batalla de sus discursos a la temática de la inseguridad y el recordado “mapa del delito”, y el también a Sergio Massa, que calificó al tema de “una enfermedad de nuestra sociedad”.