La Tecla
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El flamante secretario de Energía de la nación, Gustavo Lopetegui, tiene pasado en la política bonaerense, aunque la historia no es de las más felices: un ministro renunciado para ocupar un cargo que nunca fue.
Lopetegui, que venía de codearse con el sector privado, saltó a la primera de la política bonaerense el 2 de abril de 2004, fecha en que el ex gobernador Felipe Solá lo nombró como su ministro de Producción.
Pero su paso en la cartera que buscaba colaborar con las Pymes y la producción en la provincia terminó el 12 de agosto de 2005, cuando Lopetegui presentó la renuncia para ir a conducir las riendas del Banco Provincial.
Sin embargo, la postulación de Lopetegui para el Bapro fue uno de los grandes dolores de cabeza que Felipe Solá tuvo durante su gestión y tal vez el mayor de los fracasos para el nuevo secretario de Energía.
El pliego de Lopetegui, impulsado por el Ejecutivo, ingresó el 27 de julio de 2005 al Senado bonaerense tras la renuncia de Jorge Sarghini a la conducción de la entidad crediticia de los bonaerenses.
Pero el nombramiento de Lopetegui fue duramente objetado por lo senadores peronistas (duhaldistas) y radicales, quienes aseguraban que su nombre figuraba en la lista del Veraz por haber emitido cheques sin fondos durante su actividad privada.
"Es una mancha difícil de tapar", decía por entonces la política. Y tenía cierta obviedad. Un presidente de una banca pública no podía conducirla con el ‘estigma’ de haber metido algunos ‘cheques voladores’.
Solá salió en público a pedir por su candidato para presidir el Banco Provincia, pero la falta de ‘felipismo’ legislativo mantuvo el conflicto cinco meses sin resolución y el propio Lopetegui decidió dar un paso al costado.
El abandono fue informado por Lopetegui en una carta en la que aseguró que se bajaba “ante las dificultades y demoras que ha enfrentado la aprobación de mi pliego para presidir el Banco de
Y aseguró que se iba “para evitar que el nombramiento surja de una elección dividida”. Pero además anunció su salida de la política al confirmar su decisión de “retornar a la actividad empresaria en el ámbito privado”.
Inmediatamente después Solá retiró el pliego y activó una de sus grandes frases: “hay que hacerse el boludo”. Y mandó otro, impulsando a Martín Lousteau (que había reemplazado a Lopetegui en Producción) para el Bapro.
Después del mal trago, Lopetegui entendió que las tierras políticas bonaerenses no le sentaban bien. Fundó una empresa exportadora y luego fue nombrado CEO de Lan Argentina. En 2015 recaló en el gobierno nacional.