Intendente no se calla y habla de "burrada" de Vidal y Macri
El jefe comunal de Mar del Plata todavía tiene la sangre en el ojo, como se dice habitualmente cuando hay bronca por algún motivo. Es que su pedido para que se modifique el comienzo de las clases no tuvo respuestas
Agrega La Tecla a tus medios preferidos en Google.
Carlos Arroyo volvió a exigir una temporada de verano de 90 días y el retraso, por ende, del inicio de clases, previsto para el próximo 29 de febrero. Para hacerlo, apeló nuevamente a una frase que había pronunciado la semana pasada y que había desatado polémica: “Les guste o no a la gobernadora (María Eugenia Vidal) y al presidente (Mauricio Macri) esto es una burrada”, afirmó.
Frente a concejales, funcionarios y legisladores nacionales, Arroyo participó de una nueva mesa de trabajo por una temporada de 90 días. La cita en el Teatro Colón, estuvo presidida por Mario Rodríguez y Pedro Fernández, concejal radical y dirigente de la CGT, respectivamente, informa el portal 0223.
Durante su intervención, el intendente reveló la ecuación por la cual habría decidido ponerse al frente de "este reclamo multisectorial". Para Arroyo, el achicamiento de la temporada "genera problemas para los inversores, lo que genera problemas de trabajo y cierre anticipado de puestos de empleo, que a su vez genera problemas que duran todo el año" en Mar del Plata.
Bajo ese razonamiento, en contraposición a quienes plantean la necesidad "imperiosa" de respetar los 180 días de clases, el jefe comunal aclaró: "180 o 190 o 500 días de clases no garantizan nada si las escuelas están destruidas, no tienen refrigeración, hay huelgas todos los días y los docentes faltan. Tenemos que mejorar la calidad de nuestros maestros, tenemos que hacer que los chicos no se aburran en clase, tenemos que hacer las inversiones que se precisen para que las escuelas estén en condiciones, sin importar si son municipales o provinciales. Tenemos que arreglarlas", aseveró, no sin advertir que la fecha de inicio del ciclo lectivo "no es tal, ya que muchos estudiantes tienen que rendir y los docentes empiezan a preparar el año un mes antes de que empiecen las clases". "Por eso hay que contemplar ese tiempo previo administrativo y docente al momento de fijar el inicio", consideró.